Apuntes de Uganda; Por Gustavo Grobocopatel (luego de la visita en Noviembre del 2014


Quiero comenzar por el final, son dos imágenes que no puedo olvidar. La primer imagen es la de miles, decenas de miles de personas caminando en los bordes de las rutas, la mayoría niños o jóvenes – hay pocos viejos en África -, que caminan erguidos, a veces cargando cosas: las mochilas de la escuela, leña, alimentos, mirando hacia adelante. Me pregunte mil veces, hacia dónde van?, de dónde vienen?. Quizá́ sea esta la metáfora de África subsahariana. En las visitas que hice a varios “empresarios”, gente de ONGs, comunidades, veo un profundo escepticismo. Están conscientes que han perdido el tren, la información les llega más fácil y con ella la sensación de cuán lejos están, y esto les duele, les parece imposible llegar algún día. Reconocen que ha habido avances, pero son lentos; la burocracia, la corrupción, el pesimismo, hace todo más lento. Uganda, por ejemplo, tiene millones de hectáreas aptas para cultivos y agua abundante, pero cómo torcer un destino de pobreza?

La otra imagen es la de decenas de ONGs, fondos de empresas privadas y organismos multilaterales, trabajando para ayudar a sostener estas comunidades. Han colocado mucho dinero, construido escuelas y hospitales, son múltiples los programas, pero no han logrado transformar. Es como que tratan de resolver la pobreza con pequeñas piezas, la “prueba de concepto” dicen algunos inversores sociales, como si fueran experimentos de laboratorio para ver si las cosas funcionan. Da la impresión que el desconocimiento de “Lo Rural” los hace más precavidos y esto impide que se vaya a las profundidades de los asuntos.

Una sociedad que no sabe de dónde viene y a donde va, organizaciones que ayudan sin saber dónde y cómo, gobiernos preocupados por como sostenerse en el poder son parte de una combinación que consolida la pobreza y la falta de oportunidades

Uganda
Con 40 millones de habitantes y el tamaño de Entre Rios, Uganda está ubicada en el centro de África a orillas del inmenso lago Victoria, donde nace el rio Nilo. Si bien los ultimas años ha alcanzado una loable estabilidad política, su sistema democrático aún no está́ maduro, en el poder está el mismo presidente desde hace más de 15 años, el 65% de la población es rural, en las ciudades no hay transporte público y está declarada el 15% de la población con HIV, con una persistente epidemia de malaria.

El PBI per cápita es de alrededor 1200 U$S y el 30% de su presupuesto está cubierto por diversas donaciones de ONG, fundación, bancos y gobiernos. Solo el fondo de Bill y Melinda Gates dicen que ha aportado 100 millones de U$S en diversos proyectos, especialmente en salud. El analfabetismo es de alrededor del 15% según fuentes oficiales. Sin embargo a lo largo de los caminos se ven muchas escuelas, grandes, con cientos de alumnos prolijamente ataviados con ropas de colores vivos que los identifican.

La base de la alimentación es el maíz preparado como una especie de harina con contextura de puré (“poolo”) . La gente los usa como si fuera pan y se lo come con la mano junto a porotos, yuca, y algún estofado de porción mínima de carne pescado, ganado, pollo y especialmente cerdo. También se consume algo de arroz y una especie de puré de banana (“matooque”) que puede reemplazar al maíz.

El desayuno es más importante y luego durante el día no se come mucho. Veo muchos niños y gente adulta también con síntomas de desnutrición.

Camino a Gulu
Tenemos 6 horass de ruta hasta Gulu, la ciudad más importante del norte. Hay solo 300 km pero la velocidad es lenta. En el camino, miles de personas caminando, mercados llenos de gente en cada pueblo, poblaciones de agricultura familiar con maíz, yuca, café́, mangos y papayas, las productividades son magras.

Gulu es una ciudad de unos 300 mil  habitantes con casi todas la calles de tierra, la estructura es de una ciudad abierta, medio campo medio urbana, desde mi hotel escucho al amanecer sonidos familiares de gallos y ganado. Recuerdo tiempos viejos.

Conversamos con el Jefe del distrito que nos habla de su preocupación por la llegada de inversiones y que ya hay empresas interesadas de India y Canadá́ pero que desean las tierras. Están trabajando sobre mecanismos de integración público privada que permitiría el acceso a las tierras en forma sustentable.

Otim es un acopiador de Gulu que comercializa 1400 toneladas de maíz. Este año lo vendió a Sudan del sur a mayor precio, pero aún no lo cobró. Está visiblemente preocupado. Piensa que el potencial de crecimiento de la agricultura es enorme tanto en superficie como en productividad pero no puede acceder a la tecnología. “Las semillas son muy caras y no puedo pagarlas, el año pasado me sobró, porque no se pudo sembrar, y la perdí́ toda. Necesito desesperadamente alguien que me acompañe”.

Visitamos la Acholi Coop. que acopia y procesa el algodón de la cadena que hoy financia la Fundacion de Bono, EDUN, (Cotton sustainable iniciative). Origina 5 mil toneladas de algodón de unos 3 mil agricultores y trabajan 160 personas. Me cuenta que el margen por hectárea del agricultor es de 100 U$S y con eso deberían vivir por lo menos 6 meses. Los otros 6 viven de otros productos como el maíz, poroto y de productos de consumo familiar. Desea crecer, su sueño es pasar de 5 a 7 mil toneladas y desea que el precio suba de los 400 U$S/tn actuales a los 800, pero tiene un gran problema con la electricidad. La luz se corta permanentemente y la fábrica es ineficiente.

Technoserve
Es una compañía que gestiona fondos para el combate contra la pobreza en áreas rurales desde fines de la década del ´60. Están en varios países de África y Latinoamérica. Entre sus clientes están Bono, los Gates, IFC, IDB, empresas como Coca Cola, Cargill, Nestlé, Syngenta y otras. En Uganda impactan sobre 100 mil agricultores en diversas regiones y con diversos proyectos y poseen 61 empleados. Sus iniciativas son muy buenas y modernas, integran lo tecnológico, lo cultural y la visión de empresa. Visitamos la Cotton Iniciative que incluye a unas 800 familias en la región de Gulu.

Technoserve dice que los desafíos son: disponibilidad de la mejor tecnología (semillas, agroquímicos), desarrollo de mercados estables y amplios y desarrollo de bienes públicos para asegurar salud y educación.

La comunidad Acholi
El recibimiento es muy emotivo, danzas y bailes, cantos con solistas y coros. En medio del baile, con rostro amenazante, avanzan sobre nosotros una mujer y dos hombres. Me dicen que significa defensa – “mostrar los dientes”- y orgullo por las guerras ganadas. Nos sentamos frente a la comunidad, junto a los jefes, cada uno dice unas palabras introductorias. Hay una agenda de la reunión escrita prolijamente que se lee al comienzo. Los niños están perfectamente formados y sentados aparte. Hay un gran orden y control. Me piden que les hable de Argentina, de la agricultura. Les pido que me cuenten sobre sus deseos posibles e imposibles, piden un arado tracción a sangre y discuten sobre si el tractor es necesario o no. Es el debate del momento. Los más emprendedores quieren arado, las más viejos la tracción a sangre. “Conocemos mas los animales que las máquinas” me dicen. La gente de Technoserve me cuentan que el costo es el mismo pero hay gran resistencia en la comunidad al tractor.

Me piden opinión sobre el conocimiento y la tecnología y les hablo de una tensión entre conservar la cultura, la experiencia y las formas tradicionales y lo nuevo, la tecnología, la necesidad de cambiar. Les cuento que esa tensión se resuelve manteniendo las dos fuerzas activas y potentes y que cada comunidad decide de qué manera y cómo. Algunos en el fondo sonríen y asienten con la cabeza. Son los más emprendedores que no han podido imponer su voluntad, parece que encontraron un argumento.

Me invitan a vivir a la comunidad, necesitan hablar del tema. Por ahora solo tuvieron soporte tecnológico y económico, y un mercado más fluido para sus productos, nada mas y nada menos. Necesitan reflexionar más sobre cómo transformarse sin cambiar su esencia, su cultura.

Ideas sobre cómo diseñar proyectos de desarrollo sustentables en África
Hay mucha experiencia sobre cómo hacer que las cosas funcionen en un modo que evite los errores del pasado. La complejidad de los temas ambientales, sociales, institucionales deben ser resueltos con un planeamiento moderno del desarrollo. Esto es pensar, estructurar, hacer y aprender mientras hacemos. No deberíamos combatir la pobreza con prácticas y políticas que la consoliden. En este sentido el abordaje de “Territorios Sustentables” puede ser un buen punto de partida.

El proceso debe incluir un ordenamiento territorial (OT) fruto de consensos previos, lo más amplios posibles. Este OT debe incluir una dimensión ambiental con sus áreas rojas, amarillas y verdes, superpuestas a una dimensión social que permita la convivencia sinérgica entre una agricultura familiar en comunidades con otra forma de mayor escala. Si bien ambas tienen desafíos similares, la aplicación, el propósito y las formas de analizar el impacto pueden ser diferentes. En el caso de la agricultura familiar el proceso debe estar integrado a las creencias, cultura y sentido que las comunidades definan para sí mismas. Al mismo tiempo debemos asegurar que las decisiones que tomen sean libres y no solas por no tener opciones mejores.

Agricultura familiar y de mayor escala
La agricultura Familiar tiene el desafío de la productividad, debe pasarse de los estándares actuales a alguno mas cercano al potencial, de algodones de 700 kgs a 3 mil kgs/ha, de maíces de 2 tn a 8 tn/ha, girasoles de 500 kgs a 2500 kgs/ha, incorporar nuevos cultivos y sostener los tradicionales como la mandioca, los frutales tropicales, las hortalizas, la papa dulce. Los temas a resolver pasan por la mecanización, que facilitará las operaciones en tiempo y forma e impactos directos sobre los principales problemas que afectan la productividad, especialmente el control de malezas y la calidad de la siembra. Otros temas no menores son el acceso a los fertilizantes –sólo el 3% de los productores lo usan- y los mejores germoplasmas. Los girasoles tienen solo 30% de aceite por ejemplo.

La agricultura familiar debe integrarse en cadenas de valor que den información especial a los consumidores y coloquen la cultura como un aspecto relevante de los productos en los mercados.

Es necesario crear un ecosistema emprendedor, innovando en las formas de organización y de acceso al capital y conocimientos.

La agricultura de mayor escala tiene desafíos similares en los temas tecnológicos, de mecanización y acceso al capital pero agregaría la necesidad de una mayor claridad en los derechos de propiedad de la tierra, tanto sea para las compras ventas como para facilitar los alquileres de las mismas. El desarrollo y preparación de estas tierras requiere de inversiones de largo plazo con contratos de por lo menos 10 años de duración. Esta agricultura requiere la tercerización de servicios y la creación de empresas proveedoras de los mismos. Debería facilitarse el acceso al capital y conocimiento en estas empresas.

Una relación sinérgica
El crecimiento de una agricultura a gran escala permitirá́ dar nuevas y mayores oportunidades a los agricultores familiares (AF). Sin duda el acceso a la tecnología será́ mayor ya que las grandes empresas podrían traccionar su acceso y con ello también a las AF. Los hijos de los AF podrían proveer servicios a los grandes agricultores creando un ecosistema de negocios virtuoso con mayor movilidad social y oportunidades. La creación de infraestructura se hace más viable cuando la escala aumenta, es probable que se hagan rutas, se invierta en energía, se mejore la educación si hay mayores volúmenes de transacciones. Los estados, las multilaterales y los intereses privados estarán más atraídos por estos sistemas integrados en lugar de tener que subsidiar permanentemente la pobreza.

África: ¿lejos o cerca? Una pregunta sin respuesta aún.
Si uno lee lo textual, si uno mira la foto, si al conversar con la gente se deja llevar por su escepticismo, si se sufre la burocracia y ve la falta de formación de elites, de competencias en las personas, la magra calidad del estado y la debilidad institucional, África está lejos.

Si uno ve el potencial de sus recursos naturales, la creciente población joven, el gap que hay y lo mucho que se mejora con poco, África está cerca.

¿Quiénes tomarán la iniciativa? Si lo dejamos en manos de las fuerzas de afuera, sin el compromiso cultural, corremos el peligro de un nuevo periodo de colonización, más moderno y probablemente más trágico. Si la iniciativa la toman los africanos, con ayuda exterior pero con el liderazgo local, África está cerca.

FUENTE

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