Onomatopeya, por Américo Salvador (Escritos en Contextos de Encierro)


Blog de la Red Girasoles

Existe un vocablo cuya etimología parece tener origen no ya en la emisión voluntaria de alguien que eligió dos fonemas y los pronunció.

Este vocablo al que me quiero referir se nombró a sí mismo no en jurisdicción del Lacio, fue allí donde el abominable acto punitivo se autonominó: Tortura.

El vocablo tortura puede prefigurarse como uno de los tantos sistemas para agraviar en cualquier grado la existencia de un ser humano y no es en sí mismo un término como cualquier otro cuya génesis está extraviada en el tiempo.

Por el carácter deleznable que encierra como concepto institucional,  ocasional o de hecho, podría asegurarse que tortura en definición no es sólo torsión, torno, potro, cepo o fuego con leña verde. Tortura es la onomatopeya de las primeras exclamaciones que sufre aquel constituido en presa por el predador de su misma especie.

Es también el grito de asombro, de incomprensión…

Ver la entrada original 79 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s