Crónicas Choripaneras


“ I just want to walk rideout of this world

cause everybody has a poison heart”

Se ruega a los presentes en esta sala apagar sus aparatos celulares, y si hay alguna persona susceptible, por favor tómense las medidas necesarias.

Certeza: la humanidad se encuentra en clarísima decadencia debido al gran avance de la estupidez que velozmente se abre paso estocada tras estocada.

¡Satisfacción garantizada o le devolvemos la diferencia!

Creo sinceramente que mi visión del mundo, en ocasiones, me perjudica. He pensado seriamente, algunas veces, en ir a visitar a un oculista, pero los matasanos y sus derivados no me son de fiar.

Quizá sea cuestión de sincronizar relojes o ponerme anteojos.

Pero me es inevitable ver las cosas de un modo particular, distinto.

Alguna vez escuché por ahí que el ser es causa y efecto del medio que lo rodea, entonces: ¿Algunos argentinos no son más que un pedazo de excremento?

¡CALMA!…No quiero volverme tan loco, aullaba el genio bicolor antes de convertirse en un clon de mi tía.

Continuamos con esta entrega de Crónicas Choripaneras:

Pensar…Y además, escribir…Uf! es un menester complicado.

Supongo, sería una idea mucho más feliz inventar una disertación acerca de la cuadratura del círculo, fingiéndome experto en un nuevo orden de parasitismo social, o… sobre cómo la histeria femenina produce una cantidad suficiente de energía para poner en marcha un reactor nuclear, o…sobre las predicciones de algún erudito filósofo místico y milenario violador de niños (producto consumido, en esta “new age”, con tanta avidez como las indigestantes hamburguesas condimentadas de capitalismo).

Entonces, Nostradamus nos profetizó. “Mmm parece que va a…llover…”

¡Marchemos! Vayan al precipicio queridos compatriotas lemmings. Golpeteen sus cacerolas esmaltadas, o las ESSEN con teflón ahora que no pueden comprar dólares.

¿Por qué preocuparse? Eso saca arrugas en la frente, además no está de moda.

Hoy la preocupación está subordinada, no a la razón, sino a la ambición.

La ambición inescrupulosa, la acumulación, la mera y sosa acumulación de bienes.¿Vienes? ¿De dónde vienes?¡Síganme los buenos! ¡Síganme que no los voy a defraudar! ¿Sirve de algo tener el buen tino de poner en funcionamiento los engranajes de nuestro cerebro, solamente para pensar, para cambiar algo o por el gusto de hacerlo y sólo por eso? ¡JA!

 ¿Para qué leer y adentrarme en la ardua tarea de que algún viejo tildado de clásico, me cuente una historia de la antigüedad, cuando puedo encender la radio y escuchar a un señor locutor que me lee las noticias de hoy? ¿Para qué perder tiempo en ver un film de Herzog, si puedo ir a una CarniceríaShoppingCenter a ver un millón Defectos especiales, mientras echo baba cual perro de Pablov y me atraganto con un kilo de pop korn? ¡No se preocupen Más amigos! Existe ya un ejército celestial (¿Brancaleone les suena?) que consta de grandes pastores electrónicos, que por el módico precio de diez pesitos, mediante una simple llamada telefónica, intercederán entre sus pobres almas y la ¿Divina Justicia? Si llama dentro de los próximos cinco minutos le regalamos media hora de plegarias. ¡Llamá YA! Aceptamos todas las tarjetas, Lecop y Patacones.

Se me acerca un moscardón nada más que para hecer un trivial comentario que me vuelve a estas tierras : ¡Que tiempo loco! Lo miro y pienso: “Si hermano, que tiempos locos”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s