Velocidades (final)


La máquina de picar cerebros: ¡Tarifazo a la Televisión Basura!

Por Leonardo Sai

 

 

¿Qué acción es posible para hacer que estos medios de masa puedan ser vehículo de valores culturales?

Umberto Eco

 

Cada sociedad cultural tiene las novedades que se merece.

Umberto Eco

El liderazgo no está en el control de los números; está en la gente.

Alan Faena

 

 

Argentos

La voracidad mediática amoral y su infinita digestión tuvo, recientemente, otra presa, una nueva libra de carne sobre la cual ejercer su impúdica crueldad y cínico desprecio: ¡Así que os gusta salid en los medios, pues bien, entonces sufrid, pagad el precio y no os mostréis inocente, pues buscáis el negocio y regodeáis en él igual que nosotros: Pagad tu diezmo! Basto, simplemente, que una chica conocida como Cumbio diga: Soy Flogger y tengo novia… ¡Lo que pasa es que es la prima de un productor de Endemol!… Grita, no sin alivio, el pensamiento simplista. No vaya a ser que esta “burbuja” nos diga algo sobre lo que sucede, o no, en nuestra sociedad. Hagamos un poco de surf social.

 

Es cierto que un número escaso de individuos detesta la caja boba como principio filosófico del arte del buen vivir. Cuando se dirigen a las urnas impugnan el voto. Viven en el siglo XIX. Para otros, el ritual televisivo, resulta una desconexión, un segundo de “nirvana” en la rutina abrumadora del suplicio, conocido como empleo, y a otra cosa -Todos estamos impelidos al narcótico (llámese cerveza o Gilles Deleuze) para soportar vivir en sociedad-. Los llamo peronistas biológicos o irigoyenistas inconscientes. Leen Clarín y Olé, indistintamente, y muy de vez en cuando(1). Cuando votan lo hacen pensando en quien la tiene más grande para controlar el aparato que conocen muy bien, respectivamente, por padecimiento o indignación cerril. Corresponden al tiempo de consumo que el Gilles Lipovetsky identifica como Fase Idel capitalismo. Este ciclo comienza en 1880 y culmina en la Segunda Guerra mundial: Producción y mercadotecnia de masas. Tiempo de mercados nacionales, imaginario ferroviario, materialidad de fábrica, artículos estandarizados, organización científica del trabajo, el supervisor como el archi-enemigo de la existencia, filosofía de comerciante: ¡Máxima cantidad de mercancía posible al precio más bajo! O, en los términos de Bentham: ¡Máximo de felicidad a la mayor cantidad posible de individuos! Aparece la publicidad, comienzan, a gran escala, el afiche deseante, endemoniado y libidinoso, de la mercancía: Coca Cola, American Tobacco, Kodak, Heinz, Campbell Soup. El parroquiano será objeto tentado de la fiesta permanente de los grandes almacenes. Ya nadie se fiará de ningún “tanito de la esquina”. Impera la marca. Sus sacerdotes dicen que seduce y distrae. Volvamos.

 

Otros afirman, categóricamente, no mirar televisión. Así creen lucirse y asomarse a la inteligencia. Repudian a Tinelli mientras se devoran a Jelinek. Idolatran la tele que se revuelve de sí misma: “Televisión Registrada” les equivale a “Pensamiento Crítico”. Cuando votan se identifican, en general, con Elisa Carrió, Maurico y Gabriela, o con Binner. Si compran el diario, confían, fundamentalmente, en Lanata o en Ámbito Financiero, dependiendo las circunstancias. La pseudo-crítica que sostienen es, en realidad, una postura hipócrita que, al final del día, se traduce en un abrazo reconciliado con el compinche del vivir: El Cuadrado. Discurren sobre La Tele como Beatrices Sarlos, pero, al final del día, son populistas de mercado. No les interesa saber quien está detrás: Hadad, Spolsky, Massot, etc. No va a ser que El Cuadrado(cerebro) se quede sin mercancía.

 

El populismo de mercado es perverso, cínico y racista: ¿Queréis circo? ¡Tened circo! ¿Queréis morbo? ¡Tenéis el derecho! Pues, sois bestia, y nosotros, os defendemos de aquellos que os rebajan y humillan tratando de iluminaos… Sois bestia, no cambiareis, está en vuestra naturaleza, el pan y el circo; Entonces: Amadme, Os dignifico en tanto tal. ¡Amadme, pues he de defender y luchar por la alegría que tratan de robaos esos infames hombres de la Cultura! ¡Amadme, Soy Abogado de la vida y Pastor de vuestros excesos!Son parte esencial de la fase II del capitalismo de consumo. Instalados en un tiempo, y por eso el horizonte de la política se les presenta comowelfare state, que arrancó hacia 1950, la clave aquí ya no es estandarización sino especialización. Es el mundo de la moda: Denunciarla, críticarla, culpabilizarla, liberarla, justificarla. Momento del rock, de la lolitas, divorcio, confort al poder. Culmina en los setentas, y en nuestras pampas, como etapa, en 1976. Esta fase es un tiempo dominado por una subjetividad de empate hegemónico, de medio pelo. La mercancía todavía implica luchas simbólicas por la apropiación de bienes diferenciadores. Se compran marcas caras en función de la presión social, de la representación y reproducción social. Se ostenta riqueza, se institucionaliza el gusto. Se compite, se fricciona, la envidia tiene objeto cercano: los millonarios aún no se ocultan bajo harapos búdicos. La obsesión será distinguirse del hombre común. En la etapa siguiente rezará: George Soros, a simple man, just like you.

 

Estamos en la fase III. El consumidor es objeto de gloria nietzscheano y su poder adquisitivo se llamará máquina deseante, su mercancía:voluntad de poder. La cultura es para cristianos y esclavos. Los amos gozan de soledad y super-salud. El filisteo en su etapa superior ya no tiene cultura sino genética. Ya no mira La Tele sino Direct Tv. Fascinación por el humor norteamericano; Colecciones de Friends, Lost, etc. Consulta de Bloomberg Tv como la astrología y el clima. Deporte es tecnología y “My Space”. ¡Ansiamos ya la absorción de la tele por Internet! No hago referencia a quienes pagan con esfuerzo la cuota del plato parobólico sino de ese sector pintoresco que hasta se permite una pizca de goles bosteros y constituye el botín preciado del marketing permanente. Obviamente, consultan diversos diarios por web, prefiriendo, en general, comprar La Nación. En principio, se explican apolíticos, liberados de todo tipo prejuicios. Sienten, incluso, simpatía por gente formada como un Lozano. De votarlo, lo hacen con el sabor de bodegas exquisitas. Constituyen la fase III del capitalismo: elHomo communicans.

 

El modelo del confort es aquí la conéctica y, política y localmente, se lo conoce como menemismo. Bajo esta óptica, poco importa si es con o sin derechos humanos: la fiesta del stand by del FMI se llama monocultivo de soja, la relación carnal emigra a China, el champagne del 1 a 1, transmutación de la vieja tablita, se brinda ahora con subsidios bajo el código De Vido. La alucinación de primer mundo se vuelve alucinación desarrollista. El consumo ya no ostenta, experimenta. Lucirlo es pavoroso, ostentar queda prohibido: el Mal de Ojo acecha junto con el secuestro bonaerense. La ostentación ya no pasa por los objetos materiales, por el tener, sino por el cuerpo, por la salud, por la juventud, por el ser mismo. Euforia y juventud eterna. Despreocupación de los dramas existenciales, calidad, estilo de vida: Le souci de soi. Del confort al turismo político, de la beneficencia a la ONG mundial. Ya no se compite, no hace falta. El fetiche se dirige, primordialmente, a la experiencia táctil, visual, emocional: Una Aventura. El deseo de darse aire ya no tiene que ver con “el que dirán” sino “porque yo lo valgo”:Merezco esta experiencia, me domino a mí mismo. La religión es ahora la salud, higiene de sí: la mercancía preventiva, el adulto se vuelve un niño ansioso de novedades tecnológicas. Si el problema era el confort en la fase II, ahora es la seguridad: Seguridad de la inteligencia emocional, seguridad del éxito en los negocios, seguridad de la calidad de vida, seguridad del futuro de hijos genéticamente perfectos, seguridad del barrio (privado) entero, seguridad del medio ambiente del barrio. Y, fundamentalmente: Seguridad de que la política no exista.

 

Quizás, usted, lector apache, quiera aportar algún otro ejemplo de especimenes sociales, sumarse a esta escritura compartida. Por mi parte, frente a todos estos semblantes de cultura, lo que queda es oponer lo real del goce designado bajo su forma excrementicia:Importan un carajo. No hay un gramo de valor en todo esto.

 

Uso de La Gente

La gente no existe. Lo sabemos todos. Es un universal PRO, trucho, invento de encuesta. El Dios barato de la empiria norteamericana, el pan de cada día de la sociología liquidada como consultora. En suma: Billete de la política profesional.

 

El matrimonio con la sociología y la pedagogía norteamericana arranca mucho antes de la apuesta electoral de 1983. La acumulación de “saber” comienza en 1950 cuando los pioneros de la disciplina hacen sus masters en yanquilandia y nos traen su juguete-instrumento. Esta herramienta aconceptual luego se convierte en refugio de la represión política (1966-1973; 1976-1983), fetiche de la obsesión duhaldista (1995-2002), panfleto de 70% de imagen positiva con el pingüinazo absoluto (cenit 2005-2006). En cada elección tenemos los gurúes de lo que la gente quiere. Votar es como jugar al Mono Bingo. Trátese de un shampoo, la panza de un futbolista, la calvicie de un político, el aborto de una débil mental violada: El encuestólogo es el brujo que nos dice que somos arGentinos. Todo bien cuantitativo, bien cualitativo, fotito y cita literaria. Bien bonito, en formato PDF. La burocracia oficiosa feliz, el consumidor de información intrigado, una empresa justifica un nuevo ajuste, alguna madre aplaude a su hijo lucirse con un powerpoint: ¡Que lindo los salones llenos de cuadritos, catering delicioso y “saber” de cotillón! Lo que importa es la buena asesoría y moverse con naturalidad en la tarima. ¿Cómo nos convencieron estos técnicos?

 

En primer lugar, diseminaron la peste en unidades básicas y comités. Convencieron a dirigentes y trabajaron sobre sus incertidumbres y miedos. Luego convencieron a los periodistas. Les dijeron que los sondeos tienen utilidad periodística, que son un producto digno de titulares e infografías bajo la forma de la primicia o la revelación de un secreto que la estadística oficial oculta a la gente. También había que educar a los periodistas en el uso de la herramienta. Entonces armaron maestrías, cursos de postgrados, universidades privadas, fundaciones, consultoras, seminarios, foros y video-conferencias, intercambios con universidades extranjeras: Educar al compañero, al correligionario, al camarada. Finalmente, construyeron una posición de autonomía relativa en los medios de comunicación bajo los modos de expertos, opinólogos, periodistas, académicos, etc. La encuesta permite “leer” lo social y lo social se releva formalmente como tendencia y porcentaje. A una sociedad políticamente desorganizada, donde la representación política está muerta, sin colectivos fuertes, sin lazos fuertes, aguada como dice Baumann, lo único que le queda es la yuxtaposición atomística de las lombrices: la gente. ¿Y que hace la gente? Consume. ¿Y que quiere? Que los encuestólogos le digan lo que quiere la gente.

 

Pero, si es tan fácil “manipular” a “la gente”: ¿Por qué se gasta tanto dinero en esta empresa de medición permanente? Porque sin política y sin ciencia, la presión del poder mediático y clientelístico de laencuestocracia, por ejemplo, es suficiente para imponer fenómenos de mercado a corto plazo, sea el baile del koala, Peter Sloterdijk o Gabriela Michetti. La gente no significa. Es el insignificante de la época. Ilustraremos con nombre y apellidos.

 

Poder Mediático

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) es una organización de Estados Unidos que reúne a los grandes dueños de periódicos de ese país y de América Latina. En la práctica, la SIP opera como brazo periodístico del gobierno norteamericano en la región interamericana, diseminador oficial del Departamento de Estado y del Pentágono. Los grandes dueños de periódicos manejan la SIP con la óptica de Washington, arrastrando consigo a la comparsa oligárquica propietaria de medios en América Latina. ¿Quién es quien en la SIP?

 

La dirección está, principalmente, a cargo de propietarios de periódicos de EE.UU: El vitalicio Schurz, del Herald Times; Maucker del Sun Times(este diario es la nariz de un vasto imperio mediático: Chicago Tribune, Los Angeles Times, Baltimore Sun, entre otros, además de patrocinar una innumerable red de servicios informativos); también está el colombiano Santos Calderón de El Tiempo de Bogotá (dos miembros de esta distinguida familia de la oligarquía bogotana son vicepresidente -Francisco Pacho Santos Calderón- y el ministro de defensa Juan Manuel Santos Calderón -quien se hizo famoso por ofrecer recompensas por el asesinato de líderes guerrilleros- del presidente Uribe); William E. Casey, segundo vice y representa al Down Jones & Co. de New York (editorial conocida por su diario The Wall Street Journal y por su medidor de actividad bursátil, adquirida por Rupert Murdoch, en agosto de 2007 por cinco mil millones de dólares, sumando esta editorial a sus demás posesiones: New York Post, y The Sun y The Times en el Reino Unido, más 35 estaciones de TV, cadenas de tele por cable, un estudio cinematográfico: Los Simpsons les pertenece tanto como la Century Fox, como Sky Direct TV: Un imperio mediático valorado en 68 mil millones de dólares); el tesorero Milton Coleman del Washington Post(explota también revistas tipo magazine, tv, cable, servicios de información electrónica: Newsweek.com, Slate, Budget Travel On line, Newsweek magazine, etc. El holding también es dueño de Los Angeles Times, Washington Post News Service, etc). La SIP opera como una especie de Sociedad Rural Global de los grupos del imperio mediático. Algunos ejemplos:

 

AOL/Time Warner INC: La cadena CNN, la revista Times, la proveedora de Internet AOL, todo lo que es Warner Brothers, CNN en español, TNT, y todas las empresas fundadas por Ted Turner, con equipos de béisbol, Cartón Network, HBO, Road Runner, Time Warner Cable, participa en Amazon.com, entre muchos otros.

Gannett Company INC: Agrupa a los diarios de mayor circulación: USA Today, USA Weekend, decenas de diarios locales. En el Reino Unido e Irlanda tienen una veintena de diarios y una red de negocios en televisión.

General Electric: Participa en NBC News, posee la cadena hispana Telemundo, 29 estaciones de TV, los estudios Univesal Pictures, y una red amplia de negocios: GE Aircraft Engines, GE Comercial Finance, GE Consumer Products, GE Industrial Systems, GE Insurance, GE Medical Systems, GE Plastics, GE Power Systems, SE Specialty Materials, GE Transportation Systems.

News Corporation: el dueño es Rupert Murdoch, posee la Century FOX, The Wall Street Journal, también el National Geographic, Direct TV, su empresa Liberty Media controla el 100% de la televisión por cable y satelital en Chile a través de VTR Global Com (fibra óptica) y Direct TV (televisión satelital), la Harper Collins y 40 editoriales más, el New York Post, el Sun, el Sunday Times, The Times, etc. Posee cincuenta estaciones de cable y televisión abierta en EE.UU, 43 diarios repartidos en EE.UU, Reino Unido y Australia.

The McClatchy Company: especializada en periódicos y publicaciones diarias hasta que en junio de 2006 adquirió a Knight Reiider, el segundo holding de periódicos, con 31 rotativos, entre ellos Miami Herald y EL Nuevo Herald. Los dueños conservan 31 diarios, 50 periódicos no diarios, varios periódicos gratuitos, todos con versiones en Internet.

The New York Times Company: Publica el otrora respetable diario neoyorquino, 16 más en EE.UU, actúa en radio, tv, y otros negocios. Incluye a The International Heral Tribune, The Boston Globe.

The Washington Post Company: Abarca negocios mediáticos diversificados y de educación, pero su principal operación es la diario homónimo, la edición de revistas tipo magazine, televisión, cable, servicios de información electrónica y educacional. Posee el portal Washington Post.com, Newsweek.com, Slate and Budget Travel Online, El Tiempo Latino; The Gazette, The Herald; el holding es dueño de Kaplan.Inc, tiene participación en Los Angeles Times, por nombrar algunos.

Viacom: Posee las cadenas CBS y UPN; Tiene editoriales, producción y distribución de cine, cable (MTV, Nickelodeon y 13 compañías más) En radio: Infinity Broadcasting. Dueña de Blockbuster, Paramounts Parks, Famous Players, United Cinemas International y Famous Music.

Vivendi Universal: La dueña de Universal Studios, Universal Pictures; Participa en HBO, Cinecanal, y otras productoras y distribuidoras de contenidos como Universal Televisión Group, USA Network. Posee la revista Rolling Stones, las editoriales Larousse, Nathan, Anaya; Universal Music Group; Numerosos negocios comunicacionales como Cineplex Odeon, United Cinemas International, Vivendi Telecom. International. También está en el negocio de los parques con Universal Studios Hollywood, Orlando Resort, Hard Rock Hotel, entre otros.

Walt Disney Company: Megamonstruo. Cadena ABC, opera en medio centenar de estaciones de radio y tele. ESPN, History Channel, E! Entertaiment, todas las que usan, obviamente, Disney. Abarca negocios de petróleo crudo y gas natural. En brolis: Miramax books, Hyperion, etc. Desde luego, el negocio de los parques, en música (Buena Vista Music Group, Hollywood Records, etc); Incursiona en teatro, deportes, hockey, y con instalaciones propias en Japón, Australia, Canadá-.

Poder Mediático Doméstico

 

Comparten las posiciones político-ideológicas de la SIP:

 

Emilio Azcárraga Jean, de México, posee el Grupo Televisa, el conglomerado de medios de comunicación audiovisual más grande de ese país, que acaba de aliarse con Univisión, la mayor cadena hispano parlante de televisón de EE.UU, donde tiene participación el grupo Cisneros de Venezuela. La dupla Televisa-Univisión compartirá ahora el gigantesco mercado de México más el mundo hispano parlante de EEUU. Televisa tiene (producción y distribución) de contenidos para televisión, principalmente, telenovelas de habla hispana. Posee cuatro cadenas de TV abierta, TV por cable, TV satelital (plataforma Sky), distribuye sus contenidos televisivos en el mercado internacional y tiene una división de revistas.

Gustavo Cisneros Rendiles, cabeza del Grupo Cisneros de Venezuela, opera en 39 países con setenta compañías de radiodifusión, televisión, tecnología, telecomunicaciones, artículos de consumo. En nuestro país, participa en el grupo Clarín, negoció con el Grupo Hadad una participación en el Canal 9, en tanto que en Chile le vendió la estación de televisión abierta ChileVisión, canal 11, al multimillonario Sebastián Piñera, sempiterno candidato presidencial derechista. Sus radios FM de Chile (Futuro, Imagina, Pudahuel, Rock & Pop, Corazón, FM Dos, FM Hit) acaba de vendérselas al grupo español que encabezaba el finado Jesús Polanco, dueño de El País, que ya opera otras seis emisoras y prácticamente controla el mercado chileno de la radiodifusión. En Internet: Elsitio.com; Representa Sony Entertainment, Space, AXN, AE& Mundo, History Channel, Much Music, Spice, Venus, Infinito, Isat, Play Boy, Uniseries, HTV, Júpiter Comic, Locomotion, Entertainment TV. En Colombia tiene participación accionaria en la cadena Caracol, mientras en Estados Unidos posee parte de las cadenas Galavisión y Univisión. Participa en Directv Latin America, con Hughes Electronics y el Grupo Clarín. Participa en AOL.

Agustín Edwards Eastman, de Chile, es el propietario de El Mercurio, y otros dos diarios de circulación nacional; de la cadena Radio Digital, 33 emisoras, 19 periódicos regionales. Con Álvaro Saieh (Grupo Copesa) conforma un duo-polio de la prensa escrita: El Mercurio, Las Últimas Noticias, La Segunda.  Diarios Regionales: La Estrella (Arica), La Estrella (Iquique), El Mercurio (Antofagasta), El Mercurio (Calama); La Estrella del Norte; La Estrella del Loa; La Prensa (Tocopilla); El Mercurio (Valparaíso); La Estrella (Valparaíso); El Líder (San Antonio); El Diario Austral (Temuco); El Diario Austral (Valdivia); El Diario Austral (Osorno); El Llanquihue (Puerto Montt).

Ángel Remigio González, mexicano residente en Miami, posee en América Latina 30 canales de TV abierta, 70 estaciones de radio, compañías distribuidoras de material de TV envasado, cadenas de cine en México, y Centroamérica: En Guatemala posee todas las estaciones de televisión abierta que existen en ese país, los canales nacionales 3, 7, 11, 13; Posee 14 radioemisoras y una cadena de cines. Su imperio abarca otras 56 estaciones de radio. En Chile negocia ingresar a la propiedad del Canal 13 de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En nuestro país, canal 9.

Ernestina Herrera de Noble: Maneja el Grupo Clarín y controla o participa en: Olé y La Razón; Canal 13, Artear, Multicanal SA, Supercanal; Direct TV, Canal 12 Satelital de Córdoba, Agencia DyN, Mitre, Cadena 100, FM GEN, Revistas Internet Surf, Elle Argentina, Genios; Editoriales: Arte Gráfico Rioplantense, Impripost, Editorial Aguilar; La Voz del Interior; Los Andes (Mendoza); Canal 12 de Córdoba, Canal 7 de Bahía Blanca; Telered Imagen SA; Patogonik Film Group en cine. Tiene o participa en Pol-Ka, Ubbi.com, Fullzero, Ciudad Internet, Datamarkets, Papel Prensa, Audiotel SA, Clarín Global, Planta Impresora Agedit, Ferias y exposiciones Argentina SA, Teledeportes SA.

Ricardo Salinas Pliego, de México: Posee la cadena TV Azteca (que pertenecía al Estado) y negocios de telefonía.

Julio María Santodomingo, de Colombia; Dueño de TV y radio Caracol, diario El Espectador, Revistas Semana, Cromos, RadioNet, etc. El grupo español Prisa le compró la totalidad de la Cadena Caracol Radio, con 130 emisoras.

¿Para qué estos listaditos?

¿Para Denunciar a Los Poderosos? ¿Para desmitificar la supuesta “Libertad de elección”? ¿Para griterío de panfleto: Libertad de Prensa No existe, solo existe Libertad de Empresa? ¿Para decir: No hay elección, Nadie elige nada, todo esta predigitado? ¿Para afirmar: No se trata de Gente sino de Vegetales? ¿Nos cambia algo conocer sobre estosholdings? ¿Alguno va a dejar de pagar Direct Tv por saber quién se lleva 68 mil millones? ¿Alguien va a apagar la tele, ese electrodoméstico desplazado? Si el Ipod nos hace mejor la vida, nos abre a un mundo del disfrute, si el Direct Tv nos enriquece de información y pone el globo en nuestro sofá… Y ya vemos al coro del nietzscheísmo light: ¡Resentidos! ¡Ascetas! ¡Sacerdotes! ¡Pasiones tristes!

 

¿Ustedes se imaginan a Marx diciendo: ¡Proletarios del Mundo: No consuman!? Hace ya mucho tiempo que la mercancía dejó de ser un problema moral para convertirse en la forma que estructura el principio de realidad. Todas aquella retórica intenta ideológicamente encubrir la existencia de la ideología, la madre de todas las batallas(2). Es un oscurantismo de bajas calorías, un pucherito romanticón sin el brillo de estilo del XIX, oficio de eco (opinología), que no puede superar el Sentido Común, una sub-ideología. Se la conoce como Posmodernidad. Es el clima cultural de nuestra época, el aire que respiramos, nuestra pereza. Sin masticarla, sin fascinarnos con sus fetiches, jamás podremos descollarla.

 

La posmodernidad (efecto de la previa desintegración -reaccionaria par excelence: Schopenhauer, Nietzsche, Heidegger- filosófica de la filosofía de la burguesía en su etapa de consolidación mundial o Hegel) emerge como el imaginario de una lumpencultura, de un inmenso goce ejercido por una clase dirigente global que no tiene otro programa (dirección) para el mundo que la timba con hedge funds, participar como clarividentes en Davos, coleccionar inmensos reservorios de semillas naturales (atesorar la riqueza del germoplasma), y, desde luego, vivir para siempre. Al interior de The Truman Show, sus criaturas los adoran pues han de vigilar sus deseos (fantasía) con exhaustiva programación, entretenimiento y maravillosos juguetes.

 

Propuesta Uruguaya (PU) (3)

Para la semiología de la mundaneidad, los medios masivos de comunicación constituyen un signo que hay que saber interpretar con la misma quirúrgica aplicada al derecho, a la religión, a la moral, la economía. Como afirma el sociólogo Miguel Ángel Forte: Sugiero, en cambio, la siguiente observación contra el fantasma de Althusser. Los medios de comunicación de masas (MCM) son una forma de comunicación que se sitúa en el mismo nivel de operación que la política, el arte, la ciencia, la religión, la economía o el derecho(4). No obstante, la televisión argentina, tentáculo del poder mediático, es menos una cuestión de sociología que de astrofísica.

 

La televisión argentina se ha convertido en una especie de agujero negro -básicamente, un agujero negro es un cuerpo rodeado por una frontera esférica, llamada horizonte de sucesos, a través de la cual la luz puede entrar, pero no puede salir- que aspira toda la libido. Negocia nuestras pulsiones como el monocultivo la tierra. Aparato de captura para depresivos.

 

A continuación, la crítica de siempre, en pocos renglones, sin novedades, y más vigente que nunca:

 

La tele es una máquina de destrucción de sentido. No se trata de un fenómeno local. Y afecta aún más a una sociedad con un aparato educativo débil, con una escuela pública desvalorizada y desfinanciada, sin anticuerpos (conceptos) para la organización simbólica de lo imaginario. Librados a sí mismos (como dictamina la ideología individualista-liberal transformada en dogma de “padres modernos”: ¡Que se las arregle solo!) los jóvenes tribales-urbanos, se cruzan, como perros en una esquina, y se matan. Des-subjetivación en la era del Capital Tecnológico. En una villa, en Punta del Este, en la anorexia hipermillonaria de Spears.

 

En el marco de una política de Derechos Humanos resulta necesario y urgente tomar una maravillosa idea uruguaya: Impuesto a la televisión basura y destino de esos recursos al financiamiento de la televisión pública. En un mismo movimiento, el Estado argentino, se pronunciaría respecto de lo que considera tóxico para el alma colectiva. Se trata de una iniciativa pública en defensa del derecho humano elemental conocido como Cultura(5). Igualmente, sobrarán quienes querrán “corrernos por izquierda”(6).

El fuerte del liberalismo siempre fue la ética, no la (teoría) Política, menos la Economía (Política). Vieja sapiencia que debería retornar a un mundo que, descubre, nuevamente, atónito, lo humanamente creado -con perdón de tan vacua noción- contemplado como irresponsabilidad de los poderosos (Obama) y magia negra financiera (Nouriel Roubini con su “salida”: Banco Bueno, depurado, y Banco Malo, para los llamados “tóxicos”). Sobre la crisis (mal) denominada “financiera” nos explayaremos en la séptima edición de nuestras Velocidades.

 

Fuentes:

 

La felicidad paradójica; Gilles Lipovetsky; Anagrama.

Los datos sobre Poder Mediático fueron suministrados por el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. Gobierno Bolivariano de Venezuela. Encuentro Latinoamericano Vs Terrorismo Mediático.

La brújula y el oráculo, o cómo las encuestas políticas se impusieron en la Argentina; Por Gabriel Vommaro en La Sociología Ahora; Siglo XXI.

Del Ciudadano al Consumidor: La migración del soberano; Pensar Sin Estado; Ignacio Lewkowicz; Paidós.

De la Naturaleza de los semblantes; Jacques Alain Miller; Paidós.

 

Notas


1) Quizás, coleccionar la tapa del campeón: La alegría grabada en el desplegable de la hinchada. 

2) LINK AL ARTICULO DE GRONDONA:http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=990018

3) LINK A ESTE ARTÌCULO: http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=7956

4) La televisión en la sociedad; Miguel Ángel Forte; Página 12; 5 de Noviembre de 2008.

5) Cada verano merma más el espectáculo alrededor de ofertas teatrales, licuado en chismes y prostitución fashion; los programas de televisión son cada vez más financiados por miles de mensajes de textos, que reducen el contenido a la “decisión” del público: Todocasting; Los grandes anunciantes solo arreglan con fichas seguras: Susana, Marcelo; los canales, a su vez, dependen de las productoras que venden las latas pero no deciden ni imponen el horario en el cual se va emitir el programa; Canal 9 es 100% México, y la decadencia puede seguir… por no hablar de la radio. Creo que salvo Dolina el 90% de la AM de medianoche es parapsicólogos, evangelistas Brasil, y programas del estilo “Te escucho”… Las FM repiten hasta la saturación. En la abundancia de música, quince temas suenan todo el día; En la abundancia de producciones, cinematográficas cinco tanques se imponen: Pochoclo y Shooping (todo el cine independiente depende de festivales como los de Mar del Plata y Bafici en maratónicas exhibiciones) Sequía cultural sin ley de emergencia en el horizonte.

6) No suscitamos, queridos imbéciles de siempre, la censura que hace treinta años se correspondía como política de un catolicismo que en nombre de la patria amenazada justificaba el accionar de las Fuerzas Armadas, confluyendo en lo ideológico: La TV basura la permitimos; No la promovemos.

MODIFICADO :Marzo 5th, 2009

 

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