Copilado de Peròn… por Nico Puente (Fuente: http://pilcoydecristoforis.blogspot.com/)


10 de Octubre de 1945
● Yo considero que en esta hora el empleo en la secretaría no es un puesto administrativo, sino un puesto de combate, y los puestos de combate no se renuncian, se muere en ellos.

● Si la revolución se conformara con dar comicios libres no habría realizado sino una gestión en favor de un partido político. Esto no pudo, no puede, ni podrá ser la finalidad exclusiva de la revolución.

● A diferencia de lo que ha sucedido en otras partes o en otros tiempos, las autoridades han defendido a las organizaciones obreras en lugar de molestarlas o perseguirlas. Es así que terminamos de dictar un decreto-ley referente a las organizaciones profesionales. Cuando llegué a la Secretaría de Trabajo, el primer pedido que recibí de los obreros fue la derogación de un decreto del año 1943 en el que se establecía para las asociaciones gremiales un régimen de tipo totalitario.

● Dentro de esa fe democrática fijamos nuestra posición incorruptible e indomable frente a la oligarquía. Pensamos que los trabajadores deben confiar en sí mismos y recordar que la emancipación de la clase obrera está en el propio obrero. Estamos empeñados en una batalla que ganaremos porque es el mundo el que marcha en esa dirección. Hay que tener fe en esa lucha y en ese futuro. Venceremos en un año o venceremos en diez, pero venceremos.

● En esta obra, para mí sagrada, me pongo hoy al servicio del pueblo, y así como estoy dispuesto a servirlo con todas mis energías juro que jamás he de servirme de él para otra cosa que no sea su propio bien. Y si algún día, para despertar esa fe, ello es necesario, me incorporaré a un sindicato y lucharé desde abajo.

● No se vence con violencia; se vence con inteligencia y organización. Por ello les pido también que conserven una calma absoluta y cumplir con lo que es nuestro lema de siempre, del trabajo a casa y de casa al trabajo.

17 de octubre de 1945 – Plaza de Mayo

● Hace casi dos años, desde estos mismos balcones, dije que tenía tres honras en mi vida: la de ser soldado, la de ser un patriota y la de ser el primer trabajador argentino.

● Hace dos años pedí confianza. Muchas veces me dijeron que ese pueblo a quien yo sacrificara mis horas de día y de noche, había de traicionarme. Que sepan hoy los indignos farsantes que este pueblo no engaña a quien lo ayuda.

● Y ahora llega la hora, como siempre, para vuestro secretario de trabajo y previsión que fue y que seguirá luchando al lado vuestro por ver coronada esa era que es la ambición de mi vida que todos los trabajadores sean un poquito más felices.
Ante tanta nueva insistencia les pido que no me pregunten ni me recuerden lo que hoy yo ya he olvidado. Porque los hombres que no son capaces de olvidar no merecen ser queridos y respetados por sus semejantes.

● Sé que se habían anunciado movimientos obreros, ya ahora, en este momento, no existe ninguna causa para ello. Por eso, les pido como un hermano mayor que retornen tranquilos a su trabajo, y piensen. Hoy les pido que retornen tranquilos a sus casas, y por esta única vez ya que no se los pude decir como secretario de Trabajo y Previsión, les pido que realicen el día de paro festejando la gloria de esta reunión de hombres que vienen del trabajo, que son la esperanza más cara de la patria.

● Pido a todos que nos quedemos por lo menos quince minutos más reunidos, porque quiero estar desde este sitio contemplando este espectáculo que me saca de la tristeza que he vivido en estos días.

Discurso de la Campaña Electoral – Ciudad de Santa Fe
1° de Enero de 1946
● Debo decirles que a pesar de la prensa venal, de sus calumnias, de sus mentiras y sus mueras, cada día vamos teniendo más razón en ser enemigos de ellos y amigos de los pobres.
● No somos enemigos de los buenos comerciantes, de los industriales, de los buenos ganaderos ni de los buenos patrones. Somos enemigos de los egoístas, capaces de ser indiferentes a la miseria sin que se les conduela el corazón, porque la única víscera sensible que tienen es el bolsillo.

● Partimos del principio fundamental de la Nación después de ciento treinta años de independencia política. Queremos que cada argentino tenga acceso a la tierra y que está sea del que la trabaja y no del que explota su renta.

● Se encuentra también lanzada una reforma industrial que ha de permitir al país reconquistarse a sí mismo para no ser tributario eterno de los extranjeros en un Estado de civilización semicolonial. Necesitamos una industria, y hay que conquistarla, aunque sea a pulmón.
De ahí va a salir lo necesario para una distribución equitativa de los beneficios. De ahí va a salir la justicia que propugnamos y necesitamos. Le voy a explicar hoy cuál ha sido nuestra política social y por qué se ha realizado.

● Pero las masas estaban satisfechas con nuestra justicia social, se hicieron cargo del combate y fue una batalla ganada en Diagonal y Florida por doscientos cincuenta mil trabajadores.
Desde entonces, la oligarquía y esos vivos de las fuerzas se han dedicado a comprar…de contrabando, pero olvidan que para manejar…se necesitan hombres, y ellos no son hombres.

● Yo soy enemigo de los hombres providenciales. Por eso tengo fe en las fuerzas organizadas, porque la organización es lo único que vence al número, a la violencia, a la maldad y a la mentira.

● ¿Qué es un gobierno orgánico? Es una agregación de fuerzas sólidamente aglutinadas que tiene a su frente a un idealista, que no debe ser forzosamente ni un genio ni un sabio, sino un hombre a quien la naturaleza ha dotado de una condición especial para abarcar un panorama completo que otros no ven.

● He contado siempre a mis amigos un cuento de mi niñez que me sirvió de ejemplo para toda mi vida. Mi padre, viejo estanciero del Chubut, había comprado unos carneros en la Exposición rural y cuando los recibió dudaba de que fueran realmente buenos. Yo creía que lo eran y le dije que no desconfiara. Él me respondió: “Escucha, hijo”, y llamando a un perro grande que tenía, le dijo: “León, León”, y León vino. ” ¿ Ha visto? Le digo León y vino, pero no es león; es perro”, Cuando creamos que es un león, tengamos cuidado, porque puede ser perro.

● Finalmente, les podría decir como Martín Fierro, que nunca olviden los consejos de un padre, que más que padre es un amigo. Sean unidos; no hagan pequeñas diferencias entre hermanos frente al enemigo común.

● Les pido que tengan la amabilidad de guardar un poco de silencio porque hace dos meses que vengo viajando y hablando todos los días y mi garganta no me permite hacer un derroche en cuanto a potencia. Permítame desarrollar el discurso sin interrupción. En primer término, quiero saludar a los trabajadores de Rosario que me han conferido el título más honroso de “Primer Trabajador Argentino”.

● Por eso sostenemos que la única manera de aumentar la riqueza agrícola, ganadera y extractiva está en volver al hombre a la tierra y darle en propiedad la tierra que trabaja, para que ella no sea un bien de renta. Con ello hemos de evitar que en el futuro sigamos artificialmente limitando la riqueza argentina. El mundo está sediento, desea tomar buen vino, y en Mendoza arrancan cuarenta mil hectáreas de vides.

● Nuestra doctrina social es más simple. Ya lo explico con un ejemplo que me dieron en Paraná cinco chicos. Nuestra doctrina abarca ese gran principio humanitario. Estaban en el puerto y uno no tenía botines. Nosotros desde a bordo les tiramos cinco pesos, que cayeron en manos de uno que estaba bien vestido. Los cuatro chicos que presenciaban la escena, dijeron: “No, eso no es para vos; es para ése que está en patas”. Y el chico entregó los cinco pesos al chico descalzo. Ésta es nuestra doctrina; queremos que alguno de esos grandes señores sepan entregar a los que no tienen botines. Queremos que algún día se conduelan de sus semejantes los que todos lo tienen, para que no haya descalzos y para que nuestra niñez aprenda a sonreír desde que nace.
Nuestra doctrina social involucra a esos, cuando está demostrando que en nuestro país, gran productor de trigo, es inaceptable que en el interior no hayan quienes coman pan ni carne y se ofrezca el doloroso panorama de que al sortear a nuestros ciudadanos para el servicio militar, el cuarenta o el cincuenta por ciento de ellos se encuentran inútiles por la debilidad de su constitución.

● Nosotros no criticamos, no somos destructores, somos constructores y deseamos hacer el bien. Por eso no cometemos el error de los anacronismos que ellos cometen.

● El movimiento nuestro ha de precaverse de cuerpos extraños. Para ello, recomiendo que estudie cada peronista el manifiesto que he de lanzar por radio en cadena. Allí está perfectamente determinado cuál debe ser el procedimiento de cada uno de nuestros hombres.

Asamblea Constituyente Reformadora
27 de Enero de 1949
Señores Convencionales Constituyentes:

● La evolución de los pueblos, el simple transcurso de los tiempos, cambian y desnaturalizan el sentido de la legislación dictada para los hombres de una época determinada. Cerrar el paso a nuevos conceptos, nuevas ideas, nuevas formas de vida, equivale a condenar a la humanidad a la ruina y al estancamiento. Al pueblo no pueden cerrársele los caminos de la reforma gradual de sus leyes; no puede impedírsele que exteriorice su modo de pensar y de sentir y los incorpore a los cuerpos fundamentales de su legislación.

● La historia nos enseña que esta revolución legítima es siempre triunfante. No es la asonada ni el motín ni el cuartelazo; es la voz, la conciencia y la fuerza del pueblo oprimido que salta o rompe la valla que le oprime. No es la obra del egoísmo y de la maldad. La revolución en estos casos es legítima, precisamente porque derriba el egoísmo y la maldad.

● Hay que tener el valor de reconocer cuándo un principio aceptado como inmutable pierde su actualidad. Aunque se apoye en la tradición, en el derecho o en la ciencia, debe declararse caduco tan pronto lo reclame la conciencia del pueblo. Mantener un principio que ha perdido su virtualidad, equivale a sostener una ficción.

● La comunidad nacional como fenómeno de masas aparece en las postrimerías de la democracia liberal. Ha desbordado los límites del ágora política ocupada por unas minorías incapaces de comprender la novedad de los cambios sociales de nuestros días. El siglo XIX descubrió la libertad, pero no pudo idear que ésta tendría que ser ofrecida de un modo general, y que para ello era absolutamente imprescindible la igualdad de su disfrute.

● Nuestra preocupación no es tan sólo crear un ambiente favorable para que los más capaces o los mejor preparados labren su prosperidad, sino procurar el bienestar de todos. Junto al arado, sobre la tierra, en los talleres y en las fábricas, en el templo del trabajo, donde quiera que veamos al individuo que forma esas masas, al descamisado, que identifica entre nosotros nuestra orgullosa compresión del acontecimiento de nuestro siglo, se halla hoy también el Estado.

Día del Trabajador – Plaza de Mayo
1º de Mayo de 1949
● Después, el gobierno, nuestro gobierno, el gobierno del pueblo, el gobierno de los descamisados, el gobierno de los pobres, de los que tienen hambre y sed de justicia. Por eso, en esta plaza, la histórica, Plaza de Mayo de todas nuestras epopeyas, han latido al unísono amalgamados en un solo haz todos los corazones humildes que por ser humildes son honrados, son leales y son sinceros.

● A los que afirman que hay libertad en los pueblos donde el trabajador está explotado, yo les contesto con las palabras de nuestros trabajadores: una hermosa libertad, la de morirse de hambre.

● Compañeros: a solicitud de los jóvenes que encabezan esta concentración he de acceder a un pedido y he de hacer, a mi vez; otro pedido a los trabajadores”.
(La muchedumbre grita: “Mañana es San Perón”).
Estoy de acuerdo, mañana es San Perón.
“Ahora mi pedido: debemos reconquistar el tiempo que perdemos en las fiestas produciendo más. Y espero, compañeros, que antes de fin de año, controlando a los saboteadores, a las organizaciones patronales y poniendo cada uno la firme decisión de producir, podemos sobrepasar ese diez por ciento en que estamos por debajo de la producción en los actuales momentos.

Día del Trabajador – Plaza de Mayo
1º de Mayo de 1950
Compañeros:

● Pero, compañeros, no debemos descansar en la vigilancia de esta Constitución Justicialista y su cumplimiento. Voces de la reacción comienzan a levantarse en algunos diarios “serios” o en alguna bolsa de comercio. Ellos hicieron algo así como un tabú de la Constitución liberal individualista que les permitió explotar a la República durante un siglo.

● Compañeros: el pueblo de la República, en un plebiscito jamás realizado por su pureza y por su ecuanimidad, ha establecido en una asamblea soberana que la ley suprema de la Nación, dada por ese pueblo, será la Constitución Justicialista. Hemos de recordarles a quienes intentan levantarse contra ella, que en esta tierra, el que se levanta contra el pueblo paga muy cara su traición.

● Compañeros: que nuestros conflictos intersindicales sean solamente peleas de familia entrecasa. Cuando salgamos a la calle no habrá ninguna pelea, seremos como una familia unida que puede tener sus conflictos domésticos, pero ante el exterior se presenta con un frente unido e indestructible.

Día del Trabajador – Plaza de Mayo
1º de Mayo de 1951
Compañeros:

● El justicialismo y el sindicalismo, he dicho esta mañana, han encontrado el camino de sus finalidades comunes en la República argentina, y trabajando estrechamente unidos van siendo ya el índice de su felicidad y de su grandeza.

● Por eso, también hoy, primero de mayo, quiero anunciarles que el diario “La Prensa”, expropiado por disposición del Congreso Nacional, será entregado a los trabajadores en la forma que ellos indiquen.
Este diario, que explotó durante tantos años a sus trabajadores y a los pobres, que fue instrumento refinado al servicio de toda explotación nacional e internacional, que representó la más cruda traición a la patria, deberá purgar sus culpas sirviendo al pueblo trabajador para defender sus reivindicaciones y defender sus derechos soberanos.

● Entre tanto, recordemos que la defensa del justicialismo es el nervio motor de nuestra lucha: en lo exterior contra el imperialismo y la reacción, y en lo interno contra la traición político – oligarca. Cada buen argentino debe sentirse depositario y guardián de nuestra justicia social, independencia económica y soberanía política, y estar pronto a morir en su defensa. Por eso es menester estar listo como en tiempo de lucha, con los comandos ágiles y los hombres de pie, porque el imperialismo capitalista no descansa en su tarea de comprar conciencias y pagar voluntades.

● No deseo terminar estas palabras sin agradecer a los trabajadores de todo el país su esfuerzo generoso, que ha permitido realizar a nuestra patria su ambicioso plan. Agradezco también a esos bravos muchachos obreros, que en un alarde justicialista están realizando el campeonato mundial de la producción. Eso es posible en la nueva Argentina Justicialista, donde todos trabajamos para todos y para la Patria y no para el capitalismo internacional.

Día del Trabajador – Plaza de Mayo
1º de Mayo de 1952

● Los hombres que, como yo, viven solamente para el pueblo, necesitan de esa solidaridad. Por eso siempre que yo he hablado al pueblo, más que órdenes, he impartido consejos. Un presidente que aconseja, más que presidente es un amigo, y eso es, precisamente, lo que yo quiero ser de mi pueblo: un amigo. Cumpliendo siempre la primera verdad establecida en nuestro catecismo peronista, que dice que la verdadera democracia consiste en que el gobierno haga solamente lo que el pueblo quiere y defienda un solo interés: el del pueblo.
Yo no tengo dudas de que cada uno de ustedes sabe que acepté el sacrificio de una segunda presidencia confiando solamente en que la Providencia habría de permitirme completar una obra que en la primera presidencia no pudo ser completada. Y la acepté, por sobre todas las cosas, porque tenía la convicción absoluta de que este maravilloso pueblo argentino, lo mejor que tenemos en esta patria tan querida, habría de poner el hombro a esa realización y dar su apoyo.

● Todos proponen medidas para salvar a la patria; pero, señores, ese es un síntoma de ignorancia y de ineptitud. A la patria la salva una sola entidad: el pueblo. Las patrias se salvan o se hunden por la acción de sus pueblos. Los hombres que tenemos la responsabilidad del Gobierno, sin el pueblo somos ineficaces, inoperantes e intrascendentes.

● Compañeros: Creo que, según se puede ir observando, vamos a tener que volver a la época de andar con el alambre de fardo en el bolsillo.
(La multitud aclama: Perón, Perón, Perón y dice ¡Leña! ¡Leña!).
Eso de la leña que ustedes me aconsejan ¿por qué no empiezan ustedes a darla?
Compañeros: Estamos en un momento en que todos debemos de preocuparnos seriamente, porque la canalla no descansa, porque están apoyados desde el exterior.
Decía que es menester velar en cada puesto con el fusil al brazo. Es menester que cada ciudadano se convierta en un observador minucioso y permanente porque la lucha es subrepticia. No vamos a tener un enemigo enfrente: colocan la bomba y se van. Aumentan los precios y se hacen los angelitos. Organizan la falta de carne y dicen que ellos no tienen la culpa. Al contrario, por ahí, en un diario, sacan un artículo diciendo que ellos, en apoyo del Gobierno, quieren que venga la carne, pero la carne no viene.
Todo esto nos está demostrando que se trata de una guerra psicológica organizada y dirigida desde el exterior, con agentes en lo interno. Hay que buscar a esos agentes, que se pueden encontrar si uno está atento, y donde se los encuentre, colgarlos en un árbol.

● Señores: aunque parezca ingenuo que yo haga el último llamado a los opositores, para que en vez de poner bombas se pongan a trabajar en favor de la República, a pesar de las bombas, a pesar de los rumores, si algún día demuestran que sirven para algo, si algún día demuestran que pueden trabajar en algo útil para la República, les vamos a perdonar todas las hechas.

● Por eso debo anunciarles a todos los compañeros, especialmente trabajadores, que para nuestro movimiento comienza una etapa nueva, una etapa que ha de ser de depuración, una etapa que ha de ser de energía terrible para los que sigan oponiéndose a nuestro trabajo. Si para terminar con los malos de adentro y con los malos de afuera, si para terminar con los deshonestos y con los malvados es menester que cargue ante la historia con el título de tirano, lo haré con mucho gusto.
Hasta ahora he empleado la persuasión; en adelante emplearé represión, y quiera Dios que las circunstancias no me lleven a tener que emplear las penas más terribles.

Día de la Lealtad – Plaza de Mayo
17 de Octubre de 1952
Compañeros:
● He dicho, y repito en este venturoso 17 de Octubre, que ningún adversario ni enemigo que quede entre nuestros hombres nos tenderá su mano sin encontrar la mano generosa del peronista para asirse a ella.

● En el orden internacional doy gracias a Dios, de que haya permitido en este año estrechar nuestras relaciones con todos los pueblos de la tierra. Un pequeño diferendo, más de forma que de fondo, que existía con los EEUU y la República Argentina ha sido total y absolutamente solucionado y en ello haciendo la justicia a que tengo el deber, debo exaltar la ilustre personalidad del General Eisenhower, presidente de los Estados Unidos, quien, con un gesto que le honra y le enaltece, mandó a su propio hermano para zanjar todas las dificultades que pudieran existir con la Argentina.

● A continuación el Señor Presidente da lectura al Decálogo como “principio para la unión definitiva y eterna entre los pueblos paraguayo y argentino”:
1) Cada argentino debe saber que el pueblo paraguayo y el pueblo argentino, conservando la plenitud de sus soberanías nacionales, son real y efectivamente pueblos hermanos y, en consecuencia, todos los argentinos debemos trabajar por la grandeza del Paraguay y por la felicidad de su pueblo, con la misma fe y el mismo amor con que trabajamos por nuestra propia grandeza y por nuestra propia felicidad.
2) Desde hoy los paraguayos serán compatriotas de todos los argentinos. Esta debe ser una consigna de honor nacional.
3) Cada uno de nosotros debe comprometerse a trabajar en su puesto por el acercamiento espiritual y material de los pueblos paraguayos y argentino.
4) El gobierno, el Estado y el pueblo argentino arbitrarán todos los recursos y medios que ayuden al Paraguay a consolidar la Justicia Social, la Independencia económica y la Soberanía política, del mismo modo que luchamos por las nuestras, puesto que ellas son las únicas bases de la unión comprometida.
5) La unión del pueblo paraguayo con el pueblo argentino no excluye futuras adhesiones de ningún pueblo americano sobre las mismas bases. Cada argentino debe saber que ésta es una acción constructiva, que no tiene finalidades ofensivas, que no está dirigida contra nadie y que tiene como único objetivo la grandeza y felicidad de los pueblos que la componen o compongan en el futuro.
6) Las organizaciones sociales, económicas y políticas del pueblo argentino habrán de promover la máxima vinculación posible con sus similares del pueblo paraguayo, a fin de realizar una acción armónica y solidaria para alcanzar los grandes objetivos comunes. El gobierno argentino prestará su más amplio apoyo a estas vinculaciones entre los pueblos hermanos.
7) La legislación general argentina deberá contribuir a facilitar la unión de los pueblos paraguayo y argentino.
8) Los organismos del gobierno y del Estado nacionales, provinciales y territoriales, particularmente en las zonas limítrofes con la hermana República de Paraguay, coordinarán su acción con sus similares paraguayos sobre las bases de real y sincera lealtad.
9) Todo acto contrario a los grandes objetivos comunes e intereses de la unión entre el pueblo del Paraguay y el pueblo argentino será considerado por nosotros como una falta de honor en relación con el compromiso contraído.
10) El pueblo del Paraguay y el pueblo argentino son los depositarios absolutos de esta unión definitiva, que ponemos bajo la protección de Dios, fuente de todo amor y de toda Justicia, de toda libertad, pidiéndole humildemente que no sea jamás violada ni destruida por los malvados e hipócritas intereses egoístas y mezquinos, sino que, por el contrario, sea permanente y eterna como la humildad de nuestros pueblos.

Día del Trabajador – Plaza de Mayo
1º de Mayo de 1953
Compañeros:

● Hace apenas quince días la sangre generosa de cinco compañeros fue vertida en esta plaza por la mano traidora de la reacción. Esa misma traición, servida desde el interior, a sueldo desde el exterior, pretende alterar el orden en la República. Ellos creen que a un pueblo como este se lo puede asustar con bombitas. Esa creencia solo puede albergarse en la mente retardada de los estúpidos de afuera. Los de aquí saben bien que eso no es posible. Pero ellos son unos vivos que para seguir disfrutando de los dólares que reciben continúan haciendo ruido.
Por eso, compañeros, los radicales, autores -según parece- de esos cinco asesinatos, han producido su consabida declaración, su consabido manifiesto de siempre. En él repudian que el pueblo les haya desocupado la covacha inmunda de sus porquerías. También repudian que hayan destruido otros edificios, pero olvidan que cinco trabajadores argentinos han perdido la vida. Para nosotros, los hombres del pueblo, vale más la vida de un trabajador que todos los edificios de Buenos Aires.
Compañeros: Sabemos quienes están detrás de todo esto. Pero ellos han de persuadirse algún día, que a nosotros nos sobra lo que a ellos les falta y quizás el destino ha de darnos la satisfacción de presenciarlos disparando cuando nosotros pongamos el pecho a los acontecimientos que vengan.

● Compañeros: No hemos de cejar en nuestra empresa. He dicho muchas veces que es clara nuestra divisa, y las divisas claras se defienden con la vida en un puesto de combate. Cada trabajador argentino está en su puesto de combate para consolidar la liberación del pueblo trabajador argentino y, si es preciso, para luchar por la liberación de todos los pueblos trabajadores del mundo.

● Esta es la hora para lanzar nuevamente al mundo la sagrada frase de la liberación, diciendo en todos los idiomas de tierra: Trabajadores del mundo, uníos!

● Por eso, yo pido que me dejen actuar a mí. Que no actúen ustedes en forma colectiva, porque eso les da lugar a decir que vivimos en el más absoluto desorden y que aquí no hay gobierno. Yo les pido, compañeros, que no quemen más, ni hagan nada más de esas cosas. Porque cuando haya que quemar voy a salir yo a la cabeza de ustedes a quemar. Pero, entonces, si eso fuera necesario, la historia recordará de la más grande hoguera que ha encendido la humanidad hasta nuestros días.

● Los que creen que nos cansaremos, se equivocan. Nosotros tenemos cuerda para cien años. Por eso, hoy, el Día del trabajo, debemos juramentarnos todos los trabajadores para vencer, cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Que para ello nos sirva de acicate el recuerdo del crimen de Chicago y los miles de crímenes que se están planteando en sus cercanías.

Clausura de la Campaña Electoral
25 de Abril de 1954

● Después de referirse a la necesidad de no omitir ningún sacrificio para depositar el voto, y de imanifestar que nadie debe excusarse, pues los que no votan son indignos de participar en la felicidad y en la grandeza común que ambicionamos consolidar, indicó:
Dar por descartada la victoria de la mayoría no exime a nadie del cumplimiento de ese derecho.

● El general Perón terminó su alocución expresando:
Nuestro Movimiento se empeña en una nueva batalla electoral fácil, pero que debe servirnos de gimnasia para mantenernos en permanente actitud combativa.

Mensaje del Retorno
22 de Octubre de 1964
Compañeros peronistas

● Yo sé que en este 17 de octubre el peronismo está de pie en todo el país esperando mi palabra y mi llegada, por eso he decidido regresar inquebrantablemente en el año 1964, para cumplir como yo entiendo con la Patria y con el pueblo. No tengo ni intereses ni pasiones que defender, porque a esta altura de mi vida he renunciado a todo, y porque jamás la pasión ha llegado a conmover los dictados de mi deber. Todavía me queda la vida para ofrecerla, si ello es preciso para salvar al pueblo de la hecatombe que se vislumbra hacia su porvenir.

Ante el Congreso de Mujeres
27 de Agosto de 1973

● La destrucción del Estado ha sido realizada y han quedado los agentes de esa destrucción. Nos basta ver a qué precio se vendió el trigo, la carne, para darse cuenta de que cuando uno aprieta en cualquier lugar, salta una gota de pus.
Esa es la verdadera delincuencia, no la delincuencia común a todas las comunidades en el mundo; insignificante al lado de esa delincuencia de alto bordo. Un infeliz le saca veinte pesos del bolsillo a un pobre que anda por la calle, mientras que el otro le saca millones a todos los argentinos.

● Por eso digo que la mujer, en estas circunstancias, tiene una tarea extraordinaria que realizar. Es curioso: cuando en las comunidades y en los pueblos la mujer se dedica solamente a los menesteres de su propia casa y abandona las posibilidades de ser útil a esa comunidad, el país renuncia a la mitad de su verdadera riqueza, porque hoy, como en todos los tiempos, la mayor riqueza de un país reside en sus propios habitantes.

● Si nosotros no somos capaces de incorporar a la mujer al rendimiento activo del país, estamos renunciando a la mitad de las posibilidades que tenemos para nuestra grandeza futura.
Imaginen ustedes que de esos 24 millones de habitantes la mujer no trabaje y no actué en las verdaderas actividades del desarrollo y del progreso del país. En este supuesto, evidentemente, estamos quedando con la mitad, que son los hombres. De esa mitad, descontando los jóvenes que estudian o los viejos que ya no actúan, quedarían siete millones escasos sin contar todavía los vagos, que es otro sector.

● Esa es la tarea de nuestras mujeres: dar a luz hombres, y mantenerlos hombres, cuando se forman y cuando se desarrollan, y aún después, cuando en la pubertad comienzan a accionar.

● Es decir, el Movimiento Peronista ya está en camino de reemplazar su sentido y su formación gregaria para ser transformado en una institución, y esto debe ser así por la simple razón de que el hombre no puede vencer al tiempo; lo único que vence al tiempo es la organización.

● Naturalmente, también es necesario que nosotros los viejos nos persuadamos de la necesidad de realizar un trasvasamiento generacional que mantenga joven al Movimiento. Es indiscutible que esto no se puede realizar tirando un viejo por la ventana todos los días, porque indudablemente, la nueva generación ha de llegar a la función preparada, aunque hay algunos muchachos que no agarran si no los ponen de ministros.

● Todos estos factores que hacen realmente a la organización, son decisivos para la acción de conjunto, y lo que en política se busca, en última instancia, es, precisamente, la acción de conjunto.
Hace pocos días un señor político me escribió una carta diciéndome que en vez de hacer una campaña para la elección. Arregláramos el asunto discutiendo por televisión.
Esto me hace acordar a un amigo mío que una vez me propuso un negocio de vender sándwiches de vaca y de pollo. Cuando le pregunté, cómo era eso, me contestó: un pollo, una vaca, vos ponés la vaca. Ah, bueno, dije yo.

● Hace muchos años que converso y voy tratando de pasar las grandes reglas y los grandes principios de la conducción a Isabel. Tengo confianza en que ella no nos ha de defraudar.

Mensaje a la IV Conferencias de Países no alineados, realizada en Argelia en Septiembre de 1973

● Cuando en el año 1943 un grupo de hombre de armas decidimos liberar al país de la dependencia extranjera haciendo una verdadera revolución nacional, debimos enfrentarnos también con triste y agobiante panorama mundial, en un mundo que venía de soportar una gran guerra cuyas consecuencias son de todos conocidas.
Personalmente venía de vivir la situación en Europa, comprobando la urgente necesidad de enfocar los destinos de la humanidad sobre más firmes y duraderas que las del poderío de las armas o las que otorga el dinero. De seguro que los millones de seres humanos que entregaron sus vidas patrióticamente en la creencia que lo hacían en beneficio de la democracia o de la libertad, deben estar ahora tan arrepentidos, en el mundo de los espíritus, como lo están los millones de seres humanos que luego de la guerra han debido padecer las iniquidades de los vencedores.

● La política argentina ha sido, es y será siempre pacifista y generosa. Nuestra política internacional es de paz, de amistad, de trabajo y de aspiración a comerciar honradamente y con libertad.
La Argentina no se comprometerá jamás en ninguna acción que presuponga una agresión a pueblo alguno de la tierra.

● Sólo cuando encuentra el espíritu vivificador del pueblo, la idea se transforma en acción y la acción en obra. Los grandes pueblos son aquellos que quieren serlo. Es el pueblo el único que puede salvar al pueblo.
Los pueblos cuya libertad política es prácticamente inexistente, los económicamente débiles, los socialmente convulsionados, sumidos en el desorden y en la anarquía, carecen de una política exterior definida. Forman parte dócil de constelaciones superiores, políticas o económicas.

● La decisión de lanzar al mundo nuestra tercera posición tuvo motivos de profundo arraigo en la sensibilidad nacional de nuestro pueblo y no hay duda alguna de que a sensibilidad es uno de los mayores ornatos del ser humano.

● Si los diversos continentes no se unen estrechamente, llegará el día en que faltando los alimentos y las materias primas, que ya están en plena escasez mundial, veremos a los fuertes tomar desconsideradamente aquello que les pertenece, anexando o eliminando, según su conveniencia, a los países como si fueran meros juguetes. Tal vez lleguen a dominarlos hasta telefónicamente.

Ante la Asamblea Legislativa
1º de Mayo de 1974

● Superaremos la subversión. Aislaremos a los violentos y a los inadaptados. Los combatiremos con nuestras fuerzas y los derrotaremos dentro de la Constitución y la Ley. Ninguna victoria que no sea también política es válida en este frente.

● El mundo en su conjunto no podrá constituir un sistema, sin que a su vez están integrados los países en procesos paralelos. Mientras se realice el proceso universalista, existen dos únicas alternativas para nuestros países: neocolonialismo o liberación.

● Las FUERZAS ARMADAS están trabajando en el concepto de guerra total y, en consecuencia, de defensa total. La verdadera tarea nacional es la de la liberación, y nuestras Fuerzas Armadas la han asumido en plenitud. La defensa se hace así contra el neocolonialismo y, el compromiso de las Fuerzas es con el desarrollo social integrado del País en su conjunto, realizado con sentido nacional, social y cristiano.

Perón habla ante el Congreso Nacional Justicialista
24 de mayo de 1974 en la sala del Teatro Nacional Cervantes
● El Movimiento Peronista ha sido, desde su creación, una organización un tanto ‘sui generis”, y como en todas las revoluciones, ha primado desde los primeros momentos un sentido gregario, con una conducción perfectamente organizada en el sentido vertical.

● Hay que pensar que yo puedo desaparecer, que por el momento soy el elemento de aglutinación de los peronistas. Es necesario que eso se reemplace con un sentido de solidaridad peronista; solidaridad que ha de asegurar la cohesión que, en muchos casos, es lo que está faltando en el actual Movimiento.

● Porque la política está constituida por dos procesos: para llegar, es un proceso cuantitativo; para gobernar, cualitativo. Con hombres solamente tampoco se llega, aunque sean muy capaces todos, porque si no hay unidad de concepción y de acción, aunque todos sean muy sabios y muy capaces, terminarán a los sillazos, como a menudo sucede.

● Decía, compañeros, que, indudablemente, a todos los que se dicen peronistas y desvarían ideológica o doctrinariamente, deberemos recomendarles que lean “La comunidad organizada”, “La doctrina peronista”, y “Conducción Política”.
Pienso, compañeros, que dentro del peronismo, cualquiera debe pensar y sentir como se le dé la gana, siempre que no saque los pies del plato.
Existen en el país un sinnúmero de ideologías y doctrinas diferentes. El que no esté de acuerdo con la doctrina peronista, nadie lo obliga a que se quede con nosotros: que se vaya.

● Nosotros no somos un partido político sino un gran Movimiento Nacional y, como tal, hay en él hombres de distinta extracción. Por mi parte, siempre cuento una anécdota de algo que me sucedió en la etapa inicial de nuestro Movimiento. Cuando empecé a organizarlo, había hombres que provenían de la derecha y, en realidad, eran de la reacción de la derecha. Del otro lado, había unos de izquierda y algunos, un poquito pasados de la izquierda. Pues bien: un día vino un señor de la derecha y me dijo: “General, usted está metiendo a todos los comunistas”. “No se aflija”, le respondí, agregando: “Yo pongo a esos para convencerlo a usted, que es reaccionario”.

● De ahí que en los movimientos institucionales como el nuestro es necesario dejar que entren también algunos microbios, porque éstos generan sus propios anticuerpos y crean las autodefensas de la organización.

● Por eso, compañeros, creo que la tarea que tenemos por delante en el peronismo es, precisamente, una tarea de adoctrinamiento porque, en estos años de lucha, nos hemos apartado un poco de la doctrina que siempre hemos sostenido. Y hay muchos que creyéndose peronistas, a lo mejor están sosteniendo todo lo contrario de lo que nosotros venimos pensando desde hace treinta años.

● Los que han de conducir el Movimiento Peronista en el futuro, cuyas autoridades saldrán de lo que decida este Congreso, deben pensar que nosotros estamos realizando una verdadera revolución, fuera del infantilismo revolucionario, que no es lo mismo. Estamos realizando una revolución, pero en paz, utilizando, como he dicho yo, dos ingredientes que la revolución pone en juego, que es la sangre y el tiempo. Si queremos ganar tiempo, gastaremos más sangre, y si queremos ahorrar sangre, utilizaremos más tiempo. Al gasto de sangre, nosotros preferimos el gasto de tiempo.

● En 1955 caímos porque yo aprecié que no valía la pena provocar en el país una guerra civil que lo hubiera atrasado cincuenta o cien años y que hubiera llevado a la muerte a uno o dos millones de argentinos, a pesar de que teníamos la fuerza necesaria para impedirla.

● Espero, compañeros, que se concrete la organización de las fuerzas del Movimiento, es decir, la rama política masculina, la rama política femenina y la rama sindical, que fueron las tres grandes fuerzas que se nuclearon para formarlo y para proyectarlo en el futuro. Se había pensado en una rama juvenil, pero los hechos han demostrado que es una anarquía tan grande la que reina en ese sector, que vamos a desensillar hasta que aclare.
● No olvidemos que estamos en el gobierno, que tenemos una oposición tranquila en los sectores políticos’, aviesa y enconada en los sectores que ocultamente trabajan contra nosotros, algunos de ellos dentro del propio Movimiento, que son los más peligrosos, y otros fuera de él. A todos ellos debemos desenmascararlos.

● En 1945 cuando comenzamos nuestra acción, teníamos todos los medios de comunicación en contra, y ganamos. En 1955 teníamos todos los medios a nuestro favor y nos echaron. En 1973 todos esos medios estaban otra vez contra nosotros y ganamos.

Acto de proclamación de su candidatura
12 de Febrero de 1946
● Llego a vuestra presencia con la emoción que me produce sentirme confundido entre este mar humano de conciencias honradas; de estas conciencias de criollos auténticos que no se doblan frente a las adversidades, prefieren morir de hambre antes que comer el amargo pan de la traición.
Llego a vosotros para deciros que no estáis solos en vuestros anhelos de redención social, sino que los mismos ideales sostienen nuestros hermanos de toda la vastedad de nuestra tierra gaucha. Vengo conmovido por el sentimiento unánime manifestado a través de campos, montes, ríos, esteros y montañas; vengo conmovido por el eco resonante de una sola voluntad colectiva; la de que el pueblo sea realmente libre, para que de una vez por todas quede libre de la esclavitud económica que le agobia. Y aún diría más: que le agobia como antes le ha oprimido y que si no lograra independizarse ahora, aún le vejaría más en el porvenir. Le oprimiría hasta dejar a la clase obrera sin fuerzas para alcanzar la redención social que vamos a conquistar antes de quince días.

● Porque hemos venido a terminar con una moral social que permitía que los trabajadores tuviesen para comer sólo lo que se les diera por voluntad patronal y no por deber impuesto por la justicia distributiva, se acusa a nuestro movimiento de ser enemigo de la libertad.

● Porque la verdad verdadera es esta: en nuestra Patria no se debate un problema entre “libertad” o “tiranía”, entre Rosas y Urquiza; entre democracia y totalitarismo. Lo que en el fondo del drama argentino se debate es, simplemente, un partido de campeonato entre la “justicia social” y la “injusticia social”.

● quiero dejar de lado todo lo negativo, lo interesado, lo mezquino, para dirigirme a los hombres de buena voluntad que aún no han comprendido la esencia de la revolución social, cuyas serenas páginas se están escribiendo en el Libro de la Historia Argentina, y decirles: “Hermanos: con pensamiento criollo, sentimiento criollo y valor criollo, estamos abriendo el surco y sembrando la semilla de una Patria libre, que no admita regateos de su soberanía, y de unos ciudadanos libres, que no sólo lo sean políticamente sino que tampoco vivan esclavizados por el patrón. Síguenos; tu causa es nuestra causa; nuestro objetivo se confunde con tu propia aspiración, pues sólo queremos que nuestra Patria sea socialmente justa y políticamente soberana”.

● Con decir que en el aspecto político somos absolutamente todo lo contrario de lo que nos imputan, quedaría debidamente establecida nuestra ideología y nuestra orientación. Y si añadimos que ellos son lo contrario de lo que fingen, habremos presentado el verdadero panorama de los términos en que la lucha electoral está entablada.

● ¿Dónde está, pues, el verdadero sentimiento democrático y de amor a las libertades, si no es en este mismo pueblo que me alienta para la lucha? No deja de ser significativo que los grupos oligárquicos disfrazados de demócratas, unan sus alaridos y sus conductas a esos mismos comunistas que antes fueron (por el terror que les inspiraba) la causa de sus fervores totalitarios, y a quienes ahora dedican las mejores de sus sonrisas.

● Los partidos comunistas y socialistas que hipócritamente se presentan como obreristas pero que están sirviendo a los intereses capitalistas, no tienen inconvenientes en hacer la propaganda electoral con el dinero entregado por la entidad patronal. ¡Y todavía se sorprenden de que todavía los trabajadores de las provincias del norte, que viven una existencia miserable y esclavizada, en beneficio de un capitalismo absorbente que cuenta con el apoyo de los partidos, que frecuentemente dirigen los mismos patrones (recuerdo con tal motivo a Patrón Costas y a Michel Torino), hayan apedreado el tren en que viajaba un conglomerado de hombres que, en el fondo, lo que quieren es prolongar aquellas situaciones! Usando de una palabra que a ellos les gusta mucho, podríamos decir que son los verdaderos representantes del continuismo; pero del continuismo con la política de esclavitud y miseria de los trabajadores.

● Lo que pasa es que ellos están defendiendo un sistema capitalista con perjuicio o con desprecio de los intereses de los trabajadores, aún cuando les hagan las pequeñas concesiones a que luego habré de referirme; mientras que nosotros defendemos la posición del trabajador y creemos que sólo aumentando enormemente su bienestar e incrementando su participación en el Estado y la intervención de éste en las relaciones del trabajo, será posible que subsista lo que el sistema capitalista de libre iniciativa tiene de bueno y de aprovechable frente a los sistemas colectivistas.

● Ya sé que cuando se habla de mi obra social, los adversarios sacan a relucir la que ellos han realizado. Examinemos brevemente esa cuestión. Es verdad que los legisladores argentinos han dictado leyes sociales a tono con las de otros países. Pero se ha hecho dentro de un ámbito meramente proteccionista, sin atacar los problemas de su esencia. Meras concesiones que se iban obteniendo del capitalismo a fin de no forzar las cosas excesivamente e ir distrayendo a los obreros y a sus organizaciones en evitación de reacciones excesivas y violentas. Reparación de accidentes de trabajo que muy poco reparan y que prolongan la agonía del incapacitado. Insignificantes indemnizaciones por despido que ninguna garantía representan para el trabajador injustamente despedido, víctima del abuso de un derecho domicial propio de la Edad Media. Mezquinas limitaciones en la duración de las jornadas y en la duración del descanso retribuido. Y, por otra parte, inexistencia de toda protección para los riesgos de desocupación, enfermedad y para la casi totalidad de los salarios, invalidez, vejez y muerte. Régimen de salarios de hambre y de viviendas insalubres. ¿Para qué seguir la relación? Frente a tal estado de cosas, nuestro programa tiende a cubrir todos los riesgos que privan o disminuyen al trabajador en su capacidad de ganancia. Prohibición del despido sin causa justificada; proporcionar a todos los trabajadores el estándar de vida que dignifique su existencia y la de sus familiares. Y, sobre todo esto, las grandes concepciones verdaderamente revolucionarias; tendencia a que la tierra sea a quien la trabaje; supresión de los arrendamientos rurales; limitación de las ganancias excesivas y participación de los trabajadores en los beneficios de la industria. A este respecto, debo consignar que cuando lancé la idea, todas las “fuerzas vivas” y sus satélites nos arrojaron el consabido anatema. La proposición era netamente demagógica. Se iba a la ruina de la sacrosanta economía nacional. Pero los últimos cables nos anuncian que en Estados Unidos se estudia el sistema de participación en los beneficios como medio de atajar los graves conflictos obreros que se han presentado, llegando a fijar en un 25 por ciento el monto de esta participación. Esperemos que con el beneplácito estadounidense, ya no parecerá el intento tan descabellado a nuestros grandes economistas y financieros, serviles imitadores de las modas extranjeras o mansos cumplidores de las órdenes que les llegan desde afuera.

● El pueblo del 25 de Mayo quería saber de qué se trataba; pero el pueblo del 24 de Febrero quiere tratar todo lo que el pueblo debe saber.

● He dicho entonces y lo repito ahora, que el contubernio oligárquicomunista, no quiere las elecciones; he dicho también, y lo reafirmo, que el contubernio trae al país armas de contrabando; rechazo que en mis declaraciones exista imputación alguna de contrabando a la Embajada de Estados Unidos; reitero, en cambio, con toda energía, que esa representación diplomática o más exactamente el señor Braden, se hallan complicados en el contubernio, y más aún, denuncio al pueblo de mi Patria que el señor Braden es el inspirador, creador, organizador y jefe verdadero de la Unión Democrática.

Discurso de Perón antes de la conferencia de prensa en el restaurante ‘Nino’ de Vicente López

25 de noviembre de 1972

● Es indudable que el mundo actual está influenciado por una evolución histórica fuera de lo común. Estamos en un momento de cambio, en los sistemas y esquemas, tanto políticos, como sociales y económicos. Es indudable que esas etapas sean etapas de lucha, de discusión y algunas veces de pelea.
Cuando comienza el siglo diecinueve se produce un gran cambio, que reemplaza un sistema medieval por otro nuevo que hemos llamado demo-liberalismo-burgués. Pero la separación entre esos dos sistemas no se hace por una línea divisoria, sino por una amplia faja de lucha.
El demo-liberalismo-burgués que durante dos siglos ha manejado al mundo, en su implantación le costó a Europa 20 años de guerra. En esos 20 años de guerra se realizó el cambio y durante dos siglos el sistema demo-liberal-burgués ha manejado al mundo.

● Hoy, el último paisano a cientos o miles de kilómetros de las metrópolis, tiene su transistor en la oreja con el cual está viviendo lo que pasa en el mundo en ese momento. Es esto lo que ha terminado por esclarecer a los pueblos y hoy los pueblos no quieren ya el sacrificio.
Y si se los somete a ese sacrificio se rebelan y tienen razón.
● Es necesario conformar ese nuevo sistema, nuevo sistema basado en el esfuerzo de todos. Porque la tierra cada día está haciendo más difícil la vida. No sólo por el impacto demográfico que ya nos amenaza sino por la destrucción desconsiderada que el hombre está haciendo de los medios naturales que la tierra ofrece.
● Dentro de esa posición es que nosotros hemos creado un sistema político, social y económico que responde a la idiosincrasia argentina, como a la especial situación que nuestro país vive.
Así llegamos hasta 1955, pero la sinarquía internacional manejada desde las Naciones Unidad nos echó todo su peso en contra. Como ustedes habrán podido comprobar y comprobarán en la República Argentina a nosotros no nos desalojó la única fuerza que es el pueblo.
Nosotros fuimos desalojados del poder para evitar una guerra civil en que ese pobre pueblo pagará las consecuencias. Por eso dejamos el gobierno, no porque no tuviéramos razón, ni porque no tuviéramos fundamento en qué afirmar nuestra ideología y nuestra doctrina.
Señores, los pueblos no suelen equivocarse. Y nosotros hemos pensado que si tenemos razón hemos de volver y si no tenemos razón es mejor que no volvamos.

TERCERA POSICIÓN Y UNIDAD LATINOAMERICANA
VI – ESTO SE HACE PRIMERO EN LOS CORAZONES

● Es indudable que nosotros poseemos las mayores reservas de materias primas, lo que nos haría pensar que representa para nosotros el factor más decisivo de nuestro futuro. Es halagüeño para nosotros, pero no debemos olvidar que esto que representa quizás el factor de nuestra futura grandeza, representa también el más grave peligro para nosotros, porque la historia demuestra que cuando se carece de comida o se carece de medios, se la va a buscar donde exista y se la toma por las buenas o por las malas.
● Y llegó un momento en que grandes corrientes contrapuestas en la industrialización lanzaron a Europa a la primera guerra mundial, cuyas consecuencias las conocemos nosotros; consecuencias que se prolongaron durante el lapso de los veinte años que transcurrieron entre la primera y la segunda guerra mundial, con las mismas tendencias. La segunda guerra fue por la misma causa, y la tercera será también por la misma causa. La experiencia en carne propia es el maestro de los tontos.
● ¿Qué es lo que nosotros queremos con las uniones económicas? Es evitar para el futuro la creación de antagonismos de grandes intereses, complementándonos en nuestro desarrollo y en nuestra acción. Si Chile, por ejemplo, produce hierro en gran cantidad, nosotros no tenemos interés en producirlo mientras se lo podamos comprar a ese país. Si Brasil produce otro elemento, por ejemplo manganeso, tampoco tenemos nosotros interés en producirlo, aun cuando lo tengamos en nuestro propio territorio, porque con lo que ellos nos envíen y con lo que nosotros les enviemos a ellos vamos a ir creando un interés común y paralelo y nunca los antagonismos que nos van a llevar después, fatalmente, a discrepancias en el siglo que viene.
● Hacer de una cuestión de problema internacional un asunto de política interna para embarullar y sacar alguna ventaja de orden interno, es para mí rebajar el horizonte de dignidad que deben tener los asuntos políticos internacionales. Es algo así como tomar la trilogía de Wagner y ponerla en tiempo de foxtrot o de boogie-boogie. Cada cosa debe tener el nivel de dignidad que le corresponde.
VIII – CARTA AL PRESIDENTE KENNEDY
Madrid, Julio de 1967
● Uno de los peores males que azotan al pueblo y al gobierno norteamericano son sus agencias de noticias y sus cadenas publicitarias, que actúan en todo el continente, dirigidas por la Sociedad Interamericana de Prensa (S.l.P.). No es secreto para nadie que tales agencias y cadenas sirven normalmente intereses muchas veces inconfesables y que detrás de su acción publicitaria no hay más que sofismas y falsedades al servicio de tales intereses.
● Pero, es tan grande el engaño o la mala fe, que a menudo se sostiene que la dictadura de Aramburu y el “gobierno” de Frondizi han ‘mejorado la situación económica de la Argentina”. El pueblo argentino sabe bien que es todo lo contrario porque lo experimenta en su bolsillo y en su estómago, vísceras suficientemente sensibles como para influenciarías con la falsa propaganda.
● En 1945 recibí una colonia y en 1955 dejé una patria justa, libre y soberana.
● Es indudable que el siglo XXI será de las democracias sociales porque la historia y la evolución no retroceden. allí donde no triunfen las tendencias sociales del tipo del justicialismo podrá triunfar el comunismo pero jamás el capitalismo ya perimido. Esta es una verdad que por dura que resulte hay que asimilaría porque peor es engañarse a si mismo.
Hay que persuadirse también que el comunismo es una doctrina, que podrá o no compartirse pero que, por eso, no dejará de serlo. A las doctrinas sólo se las puede combatir y vencer con otra doctrina mejor.
● En la República Argentina, si no se hace fraude o se emplea la violencia, vencerá el justicialismo, pero si la reacción utilizando el engaño o la fuerza se lo impide desde el gobierno, vencerá el comunismo en cualesquiera de sus formas pero jamás podrá imponerse la reacción en el futuro argentino. Es una realidad que conocen todos los argentinos y cuyo fatalismo envolverá a unos y a otros en su momento. Así como no nace el hombre que escape a su destino, tampoco los pueblos pueden escapar al suyo.
Como están las cosas en la Argentina no sé si llegaremos nosotros o si llegarán antes los comunistas, pero lo que sí puedo asegurar es que no llegará la reacción.
● Frondizi ha sido el mejor aliado de los comunistas porque ha creado las condiciones de hambre y miseria necesarias. Los Estados Unidos, complicados con Frondizi y su ‘gobierno’, no han hecho sino fortalecer y extender el odio, ya que éstos no hacen nada impopular sin arrojar antes las culpas a las “presiones yanquis”, a la influencia del Fondo Monetario Internacional o a los poderes ocultos de los intereses imperialistas.
● No hay que culpar inconsultamente al comunismo de la agitación de los pueblos, cuando existen otras causas mayores que explican esa agitación, como tampoco hay que ‘fabricar’ un comunista en cada uno de los hombres libres que se rebela ante las injusticias flagrantes. Para remediar los males no existe otro remedio que suprimir las causas que los producen porque el comunismo podrá acentuar los efectos, pero no provocarlos si no existen razones que los determinen.
● Yo se que se hablará mucho de promoción de la riqueza e impulso a la “maltrecha economía argentina” pero también sé que todo ello es sólo un pretexto para enriquecer más a los allegados al gobierno y a las empresas actualmente causantes de la crisis que soporta la economía popular. Yo sé también que se dirá que no se puede sostener una justicia social sin el respaldo de una potente economía, monserga que vienen escuchando veinte generaciones de explotados y escarnecidos.
● No contribuyan ustedes con nuevos errores a que la infamia se siga consumando. Si realmente se intenta ayudar al pueblo argentino, no lo hagan a través de un gobierno que ha demostrado ser su peor enemigo,
● Ahora, esos mismos siniestros personajes que provocaron todo, se asustan y ponen el grito en el cielo porque el comunismo avanza y la justicia los amenaza, pero el que no tiene buena cabeza para prever ha de tener buenas espaldas para aguantar. Ellos son incapaces de comprender estas cosas, insensibles a los ideales y al servicio de sus intereses, carecen de mística ciudadana, es la diferencia natural entre los patriotas y los mercenarios: mientras los primeros no pueden comprender la sordidez de los segundos, éstos no comprenderán jamás el idealismo de los primeros. Ellos son hombres que no sirven una causa y nuestra razón de ser es precisamente esa causa. Pensamos que quien no tenga una causa que defender no merece la vida y que el hombre, aun cobarde y materialista, no escapa a su destino.

IX – SOBRE EL DRAMA DE AMERICA LATINA
Fragmento de Coloquios con Perón, Enrique Pavón Pereyra, Buenos Aires, 1965

● En la Argentina se comenta que las reuniones de los comandantes militares, navales y aeronáuticos, primero en San José de Costa Rica, luego en Puerto Rico, más tarde en la Zona del Canal de Panamá, para tratar asuntos “de la defensa continental” con la gente del Pentágono, ha servido para algo más, porque desde ese momento se comenzaron a producir “levantamientos militares en cadena”, y los mencionados comandos pasaron a ser algo así como versiones modernas de los virreyes que respondían a las inspiraciones de la metrópoli de Washington. Es por eso también que en nuestro país no se habla de “nuestras fuerzas militares” sino de las “tropas de ocupación”. Es claro que en este caso la indignidad no es de los yanquis.
● Creo completamente a la inversa de los que afirman que nosotros no podemos vivir sin los Estados Unidos: mis diez años en el gobierno de mi país me han permitido persuadirme en forma absoluta de lo contrario. Soy un convencido que el peor azote de nuestros pueblos es precisamente la intervención económica, política y social de los Estados Unidos en nuestros países.
● En el ‘hinterland” norteamericano, más de veinte millones de negros levantan la justa bandera de sus reivindicaciones en procura de alcanzar una condición humana que pertinazmente se les retacea cuando no se les niega de plano. En mis conversaciones con el perspicaz Franck Davis he reflejado mis esperanzas en cuanto al futuro de la comunidad de color en los Estados Unidos.
● No es que yo haga problemas intercambiables del drama que afecta por igual a nuestro “mensú” y al “negro” yanqui, sino que la coincidencia me lleva a suponer que estamos ante una sola injusticia y que los métodos de lucha pueden ser muy similares.
● El Caribe se debate en una lucha que no alcanza a descubrir un horizonte limpio, porque siendo zona de fricción, los intereses y la intromisión foránea lo han colocado en equilibrio inestable. Como zona de influencia mexicana, México podría hacer mucho por estos pueblos azotados por la injusticia y la explotación. No puede persistir por demasiado tiempo más la idea de que son países que descansan sobre tres industrias básicas: “el juego, la prostitución y el contrabando”.
● Tres grandes movimientos agitan decisivamente el Cono Sur del Continente. Me refiero al socialismo chileno, al justicialismo argentino y al trabalhismo brasilero.

X – LA CONFERENCIA DE PRESIDENTES DE PUNTA DEL ESTE
Fragmento de América Latina, ahora o nunca, Montevideo, 1967.
● Pero por si ello fuera poco, una rápida observación de lo que está pasando en el mundo actual, nos presentará a los justicialistas como precursores de lo que está siendo un socialismo nacional cristiano que terminará con las viejas estructuras políticas, económicas y sociales en todos los continentes.
● , no para liberarse, sino para consolidar esa liberación. El ejemplo lo tenemos en la Argentina que durante los diez años de Gobierno Justicialista fue libre y soberana, pero la coalición de la sinarquía internacional con los “cipayos” vernáculos la aplastaron, lo que demuestra que un país se puede liberar aisladamente, pero esa liberación no se podrá consolidar a menos que nos integremos en ese “Tercer Mundo”.
● El imperialismo yanqui no sólo ha deformado la estructura económica de los países latinoamericanos, sino que ha aislado a estos países. El principio de ‘dividir para reinar’ ha sido uno de los predilectos en el arsenal de recursos colonialistas del imperio yanqui. Es el que mejor ha ayudado-a los monopolios estadounidenses para apoderarse de las riquezas naturales de las naciones latinoamericanas y a supeditarías a su economía”.
● Así entramos en el siglo XX, bajo el signo de la famosa “Doctrina Monroe” se intenta permanentemente, siempre con los mismos resultados, la integración americana en la que Latinoamérica sería el caballo y U.S.A. el jinete. Ello es precisamente lo que ha impedido la realización de toda integración continental.

● En otras palabras, un nuevo sofá-cama en el que se dormirá mal y se sentará peor. Si la verdadera intención de los Estados Unidos es la manifestada por su Presidente, que “declara su firme apoyo a esa prometedora iniciativa latinoamericana”, por qué no comienza ya con el apoyo definido y efectivo prescindiendo meterse en un asunto que no le concierne.
● Cuando obedeciendo a los imperativos de la evolución de la humanidad, despiertan los continentes, y vemos a Europa, Asia, África, unirse firmemente, nosotros, los latinoamericanos no podemos contemplar sin dolor el espectáculo de Punta del Este, donde dieciocho presidentes hispanoamericanos se reúnen, de la mano del de los Estados Unidos, para establecer una asociación ambigua y limitada, sin otro alcance que obtener una ayuda que les obligará a someterse. Por eso, este ‘Mercado Común Latinoamericano” nace con su cordón umbilical que lo somete a la Organización de los Estados Americanos, a sus diversas y sospechosas convenciones, a la Ayuda para el Progreso y por ende a los Estados Unidos de Norteamérica.

● Pero lo más original, si no fuera lo más sospechoso, es la apetencia que los jefes de Estado Sienten por la ayuda económica de los Estados Unidos que sólo consiste en las dos únicas formas hasta ahora conocidas, fuera de lo que se trate de materiales y armamentos militares. En efecto las dos formas son: los empréstitos y la radicación de empresas yanquis. La ayuda técnica no es gratuita, sino que los países que la solicitan deben pagarla a través de los técnicos y, generalmente, a precio muy elevado.
● En efecto, nuestros países no son “subdesarrolIados” como se llama ahora a las naciones sindicadas como incivilizadas sino que como consecuencia de confiar en esas “ayudas” hemos sido descapitalizados primero y endeudados luego, porque los americanos del norte hicieron primero los países pobres y luego inventaron la ayuda para el progreso, que no es tal ayuda, sino una especulación más para seguir sumiéndonos en la pobreza, como muy bien lo había ya afirmado Bolívar hace un siglo y medio.
● Si consideramos que el mal de nuestros países radica expresamente en su descapitalización y su endeudamiento del que jamás se logra salir, podremos apreciar las ventajas que pueden acarrearnos las ayudas prometidas que, además nos obligan a menudo a someternos a exigencias sociales y políticas que, por intermedio del famoso Fondo Monetario Internacional, llegan por el conducto económico que, en manera alguna puede justificar una entrega ignominiosa o una subordinación que raya en la infamia.
● Por eso, cuando me hablan a mí de la “ayuda para el progreso” y rememoro lo que nos ha ocurrido en estos últimos veinte años, no puedo menos que dar rienda suelta a mi justa indignación. Ahora, el Presidente de los Estados Unidos, haciendo las veces de “Padre Eterno” pretende en Punta del Este que creamos en su palabra paternal cuando la más dura experiencia nos aconseja precisamente lo contrario.
XI – SEGUNDA INDEPENDENCIA DE LA AMERICA LATINA
Artículo en “Las Bases”, Buenos Aires, 17 de agosto de 1972.
Unidad y liberación
● Lo importante es que los argentinos, defendiendo nuestros intereses nacionales vitales pero con generosidad hacia los hermanos orientales, nos pongamos de acuerdo con ellos para que ni el Río de la Plata se convierta en una cloaca promovida por nosotros o por terceros y para impedir que modernos filibusteros vengan a operar dentro de nuestras 200 millas marítimas. Ningún barril de petróleo puede romper la unidad que nos impone nuestra común estirpe y nuestros comunes intereses vitales.

XII – LA DEUDA EXTERNA DEL BRASIL
Fragmento de declaraciones, diario Mayoría, Buenos Aires, 27 de abril de 1973.
● Una de las cosas que me ha enseñado la historia, que yo he estudiado mucho porque he sido muchos años profesor,

● En Brasil, por otra parte, los que piensan de esa manera son muy pocos. De los 100 millones de habitantes que tiene actualmente, no alcanzarán a medio millón los que piensan así. Hay 99 millones y medio que piensan como nosotros. Es la gente del pueblo, y también muchos políticos y algunos militares. Creo que tenemos que hacerlos integrarse. El decenio que viene, si tienen una industria desarrollada -que es a lo que tienden- y no cuentan con mercado para colocar su producción como ellos carecen de poder adquisitivo, esa industria necesitará del resto de América, de un mercado para colocar sus manufacturas. Se integrarán por necesidad, si no lo hacen por patriotismo regional.
XIV – CARTA AL GENERAL TORRIJOS
Buenos Aires, 19 de septiembre de 1973

● Sus enemigos han sido tanto los pro-imperialistas que anhelaban derrocarlo como los comunistas, que lo empujaban hacia acciones descabelladas. En fin, un pueblo que deseaba liberarse, frente a una nueva frustración. Les faltó cumplir el apotegma de los griegos: Todo en su medida y armoniosamente.

XVI – CARTA AL GENERAL PRATS
Buenos Aires, 20 de noviembre de 1973

● Estoy plenamente de acuerdo con usted que tanto en Chile como en la Argentina no podrá detenerse el movimiento revolucionario si las masas presionan con firmeza y decisión para que así sea.
● Reconozcamos que una de las causas principales de los duros reveses sufridos por las fuerzas democráticas de América latina reside en no apreciar debidamente el rol de los Estados Unidos, responsables de la mayoría de los golpes de Estado. Sus manos están manchadas con la sangre de miles y miles de latinoamericanos caídos en la lucha por la libertad y la independencia. No hay un sólo país latinoamericano que no haya sufrido la intromisión descarada de los monopolios norteamericanos, verdaderos ejecutores de la política exterior de su país.
XVIII – UNIDAD SINDICAL LATINOAMERICANA
Fragmento del discurso pronunciado en Buenos Aires el 8 de abril de 1974,
ante dirigentes sindicales argentinos y latinoamericanos.
● . Hace muchos siglos, también, que la clase trabajadora está luchando por obtener lo poco que ha podido alcanzar; sin embargo, es evidente que deberá seguir luchando a fin de mantener las conquistas logradas.
●Ese futuro no está tan lejano como algunos creen; el siglo XXI lo tendremos dentro de 25 años y el año 2000, según lo han predicho grandes hombres como Spengler, Stuart Mill, y otros grandes filósofos que estudian estos problemas, será el año de las grandes soluciones o de las grandes catástrofes. Dios quiera que sea lo primero, pero para que eso suceda los hombres tienen que poner un poco de buena voluntad, unión, solidaridad, y renunciar al egoísmo que siempre han practicado.

En acto realizado el 10 de abril de 1948

● La Constitución Argentina, al señalar las condiciones que se requieren para ser elegido Presidente de la Nación, exige la de pertenecer a la Comunión Católica Apostólica Romana. Esta exigencia, que ha sido muy discutida, tiene, sin embargo, a mi juicio, un claro sentido que armoniza con la obligación, también constitucional, de sostener ese culto y no es de modo alguno incompatible con el derecho igualmente reconocido de la libertad de cultos.
● Ahora bien- y a esta conclusión van encaminadas mis anteriores palabras- el hecho de que la Iglesia no tenga que entender en la gobernación del estado, es decir que mantenga la división de potestades, no significa que el estado tenga que prescindir de la Iglesia. Esa no prescindencia, esa obligación de sostener el culto católico y de que el Presidente pertenezca al culto católico, constituye unas de las mas encomiables previsiones de nuestra carta magna, porque quienes la sancionaron, pese al amplio criterio liberal en que se inspiraron y que se refleja en todas sus normas, no pudieron desconocer que la gobernación de los pueblos se ha de basar en normas de moral y que las normas de moral tienen su origen y fundamento en preceptos religiosos.
● Declaro, pues que mi fe católica me pone dentro de la exigencia constitucional Quiero también señalar que siempre he deseado inspirarme en las enseñanzas de Cristo. Conviene destacar esa dualidad, porque al igual que no todos los que se llaman demócratas, lo son en efecto, no todos los que se llaman católicos se inspiran en las doctrinas cristianas.
La hora de los pueblos (La sinarquía)

● El capitalismo y el comunismo soviético no son sino dos de ellas, aparentemente contrapuestas pero, en realidad de verdad, perfectamente unidas y coordinadas. Para comprobarlo, basta recordar 1939 cuando se aliaron para aniquilar a un tercero en discordia, representado entonces por Alemania e Italia.
● Qué busca el peronismo?

No intentamos ninguna manera de sustituir un hombre por el otro; si no un sistema por otro sistema. No buscamos el triunfo de un hombre o de otro sino el triunfo de una clase mayoritaria, y que conforma el pueblo argentino: la clase trabajadora.
Y porque buscamos el poder, para esa clase mayoritaria es que debemos prevenirnos contra el posible “espíritu revolucionario” de la burguesía, para la burguesía la toma de poder significa el fin de su revolucion. para el proletariado-La clase trabajadora toda del país- la toma del poder es el principio de esta revolución que anhelamos, para el cambio total de las viejas y caducas estructuras demoliberales.

● Evitar los errores llamados de “izquierda” o de “derecha” es un error de izquierda cuando se realiza una critica aguda, sin haberse realizado antes un análisis y sin tener los fundamentos de esa critica. Es un error de derecha cuando no se quiere ver ese error y cuando finalmente se lo ve, no se lo critica, no puede haber coexistencia con los errores.
● Consejo Final
Si realmente trabajamos por la liberación de la patria, si realmente comprendemos la enorme responsabilidad que ya pesa sobre nuestra juventud debemos insistir en todo lo señalado. Es fundamental que nuestros jóvenes comprendan que deben tener siempre presente en la lucha y en la preparación de la organización que: es imposible la coexistencia entre las clases oprimidas y opresoras. Nos hemos planteado la tarea fundamental de triunfar sobre los explotadores, aun si ellos están infiltrados en nuestro propio movimiento político.

LA DEFENSA NACIONAL
La Plata, el 10 de junio de 1944
● Pero los humanos, de barro fuimos amasados; y siendo la célula constituyente de las naciones, no podremos hallar jamás la solución ideal de los complejos problemas de todo orden, sociales, económicos, financieros, políticos. Etc., que asegure una ininterrumpida paz universal.
● La realidad es bien distintas, los militares estudiamos tan a fondo el arte de la guerra, no sólo en lo que a la táctica, estrategia y empleo de sus materiales se refiere, sino también como fenómeno social; y comprendiendo el terrible flagelo que representa para una nación, sabemos que debe ser en lo posible evitada, y sólo recurrir a ella en casos extremos.
Eso sí, cumplimos con nuestra obligación fundamental de estar preparados para realizarla, y dispuestos a los mayores sacrificios en los campos de batalla, al frente de la juventud armada que la Patria nos confía para defensa de su patrimonio, sus libertades, sus ideales o su honor. Si se quiere la paz, el mejor medio de conservarla es prepararse para la guerra.

● Las naciones del mundo pueden ser separadas en dos categorías: las satisfechas y las insatisfechas. Las primeras, todo lo poseen y nada necesitan, y sus pueblos tienen la felicidad asegurada, en mayor o menor grado. A las segundas, algo les falta para satisfacer sus necesidades: mercados donde colocar sus productos, materias primas que elaborar, sustancias alimenticias en cantidad suficiente; un papel político que jugar, en relación con su potencialidad, etc.
Las naciones satisfechas son fundamentalmente pacifistas, y no desean exponer a los azares de una guerra la felicidad de que gozan.
Las insatisfechas, si la política no les procura lo que necesitan o ambicionan, no temerán recurrir a la guerra para lograrlo.
● El concepto de la “Nación en armas o guerra total”, emitido por el mariscal von der Goltz en 1883, es, en cierto modo, la teoría más moderna de la defensa nacional, por la cual las naciones buscan encauzar en la paz y utilizar en la guerra hasta la última fuerza viva del Estado, para conseguir su objetivo político.
Hoy, los pueblos disponen de su destino.
● Los pueblos de las naciones en lucha, no se encuentran ya a cubierto contra las actividades bélicas, dado que poderosas formaciones aéreas siembran la destrucción y la muerte en poblaciones más o menos indefensas, buscando minar su moral y destruir las fuentes del potencial de guerra de la nación enemiga. El panfleto toma un lugar importante al lado de las tremendas bombas incendiarias y explosivas, en la carga de los poderosos aviones de bombardeo.
● No tenemos sino que ver cómo se neutraliza a países neutrales dudosos. Los esfuerzos que se realizan para enrolar en la contienda a los simpatizantes o que observan una neutralidad benévola. La forma en que desprestigia al adversario y se anula su propaganda en el exterior. Las simpatías que es necesario despertar en los mercados productores de armamentos y materias primas. La utilización de la prensa y partidos políticos de países aliados y neutrales para hacer simpática la guerra al país. La explotación de las divisiones y reyertas dentro del bloque de países enemigos, para provocar su desmembramiento, etc. Y comprenderemos fácilmente que todo intelecto y capacidad política debe ser movilizado para servir a la defensa nacional.
● Las naciones tienen la obligación de preparar la máxima potencialidad militar que su población y riqueza les permitan, para poder presentarla en los campos de batalla, si la guerra ha llamado a sus puertas.
Los pueblos que han descuidado la preparación de sus fuerzas armadas, han pagado siempre caro su error, desapareciendo de la historia o cayendo en la más abyecta servidumbre. De ellos, la historia sólo se ocupa para recordar su excesivo mercantilismo, o los arqueólogos para explorar sus ruinas, descubriendo bellas muestras de una grandiosa civilización pretérita, que no supo cultivar las aptitudes guerreras de sus pueblos.
● Su misión es clara y sencilla, pero difícil de lograr. Debe procurar a las fuerzas armadas el máximo posible de hombres sanos y fuertes, de elevada moral y con un gran espíritu de patria. Con esta levadura, las fuerzas armadas podrán reafirmar estas virtudes y desarrollar fácilmente un elevado espíritu guerrero y de sacrificio.
Además, es necesario que las calidades antes citadas, sean desarrolladas en toda la población sin excepción, dado que es dentro del país donde las fuerzas armadas encuentran su fuerza moral, la voluntad de vencer, y la reposición personal, material y elementos desgastados o perdidos.
● Si en cuestiones de forma de gobierno, problemas económicos, sociales, financieros, industriales, de producción y de trabajo, etc. Cabe toda suerte de opiniones e intereses dentro de un Estado, en el objetivo político derivado del sentir de la nacionalidad de ese pueblo, por ser única e indivisible, no caben opiniones divergentes. Por el contrario, esa mística común sirve como un aglutinante más para cimentar la unidad nacional de un pueblo determinado.

● Cuando el peligro de guerra se hace presente, y durante el desarrollo de la misma, la acción de la política interna de los Estados debe aumentar notablemente sus actividades, porque son muy importantes las tareas que le toca realizar. Es necesario dar popularidad a la contienda que se avecina, venciendo las últimas resistencias y prejuicios de los espíritus prevenidos.

● En nuestra lucha por la Independencia y en las guerras exteriores que hemos sostenido, sin asumir el carácter de nación en armas que hemos definido, podemos observar grietas lamentables en el frente interno, que nos obligan a ser precavidos y previsores.
Posteriormente, hemos ofrecido al mundo un litoral abierto a todos los individuos, razas, ideologías, culturas, idiomas y religiones. Indudablemente, la Nación se ha engrandecido; pero existe el problema del cosmopolitismo, con el agravante de que se mantiene dentro de la Nación, núcleos poco o nada asimilados.
Todos los años, un elevado porcentaje de ciudadanos, al presentarse a cumplir su obligación de aprender a defender a su patria, deben ser rechazados por no reunir las condiciones físicas indispensables; la mayoría de los casos, originados en una niñez falta de abrigo y alimentación suficiente. Y en los textos de geografía del mundo entero, se lee que somos el país de la carne y del trigo, de la lana y del cuero.
Es indudable que una gran obra social debe ser realizada en el país. Tenemos una excelente materia prima; pero para bien moldearla, es indispensable el esfuerzo común de todos los argentinos, desde los que ocupan las más altas magistraturas del país, hasta el más modesto ciudadano.
La defensa nacional es así un argumento más que debe incitarnos para asegurar la felicidad de nuestro pueblo.

●Terminada la contienda, muchas de estas industrias desaparecieron, por artificiales unas, y por falta de ayuda oficial otras, que debieron mantenerse. Pero muchas sufrieron airosamente la prueba de fuego de la competencia extranjera dentro y fuera del país.
Pero esta transformación industrial se realizó por sí sola, por la iniciativa privada de algunos pioneros que debieron vencer dificultades. El Estado no supo poseer esa videncia que debió guiarlos y tutelarlos, orientando la utilización nacional de la energía; facilitando la formación de mano de la obra y del personal directivo; armonizando la búsqueda y extracción de la materia prima con las necesidades y posibilidades de su elaboración, orientando y protegiendo su colocación en los mercados nacionales y extranjeros, con lo cual la economía nacional se hubiera beneficiado considerablemente.
Para corroborarlo, no me referiré más que a un aspecto. Hemos gastado en el extranjero grandes sumas de dinero en la adquisición de material de guerra. Lo hemos pagado a siete veces su valor, porque siete es el coeficiente de seguridad de la industria bélica; y todo ese dinero ha salido del país sin beneficio para su economía, sus industrias o la masa obrera que pudo alimentar.

Discurso en homenaje a Cervantes (sobre la conquista)

América: empresa de héroes

● Su celo por difundir la verdad revelada porque –como también dice la Recopilación- “teniéndonos por más obligados que ningún otro príncipe del mundo a procurar el servicio de Dios y la gloria de su santo nombre y emplear todas las fuerzas y el poder que nos ha dado, en trabajar que sea conocido y adorado en todo el mundo por verdadero Dios como lo es, felizmente hemos conseguido traer al gremio de la Santa Iglesia Católica las innumerables gentes y naciones que habitan las Indias occidentales, isla y tierra firme del mar océano”.

17 de noviembre de 1972

● Es así que yo pido al pueblo argentino, sin distinción de matices, ni categorías políticas, que sepa interpretar mi viaje como una empresa de paz y de pacificación que haga posible al más corto plazo la institucionalización que el país ha perdido desde hace ya 18 años. En ese concepto es que pido a todas las fuerzas populares que han de asistir a mi llegada a Buenos Aires, que procedan con la mayor prudencia, a fin de no alterar las condiciones de orden en que ha de desenvolverse todo acto que rodee a este acontecimiento
● Sin esa paz es difícil que pueda haber una normalización institucional. Yo he sido siempre un agente de paz. No he provocado jamás situaciones de violencia. Antes de provocarlas he preferido renunciar, y eso está en el espíritu de todos los argentinos que han vivido cerca de mí.

3 Respuestas a “Copilado de Peròn… por Nico Puente (Fuente: http://pilcoydecristoforis.blogspot.com/)

  1. ¡Brillante! Al Pocho no hay con qué darle, inteligencia le sobraba. Como escuché alguna vez “el problema no es el peronismo, que puede ser malo, regular o bueno; el problema es el antiperonismo, que es infinitamente peor y reaccionario, y decididamente antipopular” (síntesis de un programa en Canal 7 en el 2000, con Julio Bárbaro, Diego Bonadeo, Dalmiro Sáenz y Jorgo Dorio (en esa época Dorio usaba la caebza para pensar, no como ahora que está para cualquier cosa).
    Igual, y por ahí tiene que ver con el tema del enanismo sojero, Perón tiene un punto medio oscuro en su dsicurso de economía nacional, que es el contarto petrolero del 54, que no se llegó a firmar. Frondizi se puso bien en contra, pero ir más allá de lo qeu hubiera ido perón, en 1959. Alejandro Olmos hijo, hasta donde se, es uno que investigo mucho ese tema. Más aun, se dice que en la reunión en la Rosada, donde comunicó la idea de firmar ese contrato con los yanquis, Perón habría dicho: “Ahora verán que no solo no combatimos al capital, sino que somos sus mejoes amigos”.

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