30 Aniversario de la aparición de los restos de las tres Madres de Plaza de Mayo


30 Aniversario de la aparición de los restos de las tres Madres de Plaza de Mayo arrojadas vivas al mar (22 y 29 de diciembre de 1977 en General Lavalle)

El 20 de diciembre de 1977 comenzaron a aparecer cadáveres provenientes del mar en las playas de la provincia de Buenos Aires, a la altura de los balnearios de Santa Teresita y Mar del Tuyú. Los médicos policiales que examinaron los cuerpos, registraron que la causa de la muerte había sido el choque contra objetos duros desde gran altura”, como indicaban el tipo de fracturas óseas constatadas, sucedidas antes del deceso, debido a los conocidos “vuelos de  la muerte” Las autoridades locales dispusieron de inmediato que los cuerpos fueran enterrados como NN en tumbas individuales en el cementerio de General Lavalle.

En 2003 el intendente de General Lavalle a raíz de una investigación periodística de estudiantes de la  Carrera de periodismo de la Universidad de la Plata, informa de la existencia  de nuevas tumbas  NN en el cementerio de la ciudad. El juez Horacio Cattani autorizó al Equipo Argentino de Antropología Forense excavaciones, descubriéndose dos líneas de tumbas, una por encima de la otra. Se hallaron así 8 esqueletos, 5 correspondientes a mujeres, 2 correspondientes a varones y uno, clasificado como GL-17, que se definió como “probablemente masculino”. EL EAAF determinó que los restos de las cinco  mujeres pertenecían al grupo de secuestrados entre los días 8 y 10 de diciembre de 1977, conocidos como el grupo de la iglesia de la Santa Cruz. El 8 de julio de 2005 el juez Horacio Cattani recibió el informe estableciendo que tres de los restos individualizados pertenecían a las dirigentes de las Madres de Plaza de Mayo: Azucena Villaflor de De Vincenti, quien buscaba a Néstor, su hijo, desaparecido el 30 de noviembre de 1976. Mary Ponce  de Bianco, quien buscaba a su hija Alicia, desaparecida el 30 de abril de 1976  y había tenido la tenacidad y la fuerza para recuperar el 18 de abril de 1977 a su sobrina nieta: Soledad Ponce, de 11 meses, dejada en  Casa Cuna, después del asesinato de sus sobrinos Manuel Ponce y Oscar Ponce. Y Esther Ballestrino de Careaga, refugiada paraguaya en la Argentina, que buscaba a su hija, Ana María, quien estuvo secuestrada en el  Centro clandestino El Atlético y una vez liberada, el 30 de septiembre de1977, Esther se decidió a sacar a su familia al exilio y eligió quedarse en el país. Las Madres después de muertas volvieron a ser pioneras una vez más,  sus huesos permitieron constatar  el primer “vuelo de la muerte” de la ESMA

Los dos cuerpos femeninos restantes recuperados por el mar, e identificados con posterioridad corresponden:  a la religiosa franco-argentina Leonie Duquet, secuestrada el 10 de diciembre de 1977 en Ramos Mejía y trasladada a la ESMA,  identificada el 25 de agosto de 1977  y a  Angela Auad,  quien se acercó a las Madres porque tenía a su marido, Roberto Genovés, preso en el Chaco y fue secuestrada 8 de diciembre a la salida de la iglesia de la Santa Cruz, trasladada a la ESMA  e identificada el 15 de septiembre de 2005.

En el cementerio de General Lavalle fueron enterradas en tumbas individuales en el siguiente orden: Leonie Duquet  17, Azucena Villaflor de De Vincenti 18, Mary Ponce de Bianco 19, Angela Auad 20 y Esther Ballestrino de Careaga  23. Los restos de cuatros de ellas por decisión de sus familiares, descansan en el solar de la iglesia de la Santa Cruz junto a parte de las cenizas de Azucena que fueron esparcidas además en la Plaza de Mayo. Las partidas de defunción de Azucena y Mary llevan la fecha 22 de diciembre de 1977 y la de Esther es del 29 de diciembre de 1977.

Aquellas primeras huellas…

Desde que se supo que existían huellas digitales de personas enterradas como NN se generó la necesidad de contar con las de las personas desaparecidas para comparar unas con otras y así poder identificarlas.

En el caso particular de la Pericia 90/77 del Laboratorio de Investigaciones Necropapiloscópicas, sabíamos de su existencia desde principios de los 90. Desde entonces quedó claro que correspondían a una víctima de los “Vuelos”, pero hubo que esperar muchos años para saber de quien se trataba.

Durante esos años se recibieron miles de huellas de personas denunciadas como desaparecidas y éstas –de las que se conocía su nombre– se fueron comparando con las de NN que se habían podido localizar. Estas comparaciones produjeron varias identificaciones, pero hasta noviembre de 2004 no permitieron saber a quién pertenecían las huellas de la Pericia 90/77. Una parte importante en la demora para contar con las huellas de Angela Auad fue producto de un error en la inscripción de su apellido: siempre había aparecido como AGUAD, siendo el correcto AUAD. Cuando se conoció el error se pidieron al Registro Nacional de las Personas las huellas de Angela AUAD y, confrontaciones mediante, pudo saberse finalmente quién era la persona cuyas huellas fueron tomadas en la Pericias 90/77.

Esa fue la llave: saber que una de las víctimas era Angela. Así se pudo achicar significativamente la posible identidad de las restantes personas que habían aparecido, en las mismas circunstancias y contemporáneamente, con ella. Era el grupo secuestrado de la Iglesia Santa Cruz. El resto fue hacer la recuperación arqueológica y contactar a los familiares para conseguir la sangre que permitiera confirmar esa hipótesis.

El trabajo no culmina con estas identificaciones. Hay dos personas que sufrieron el mismo tratamiento con posterioridad y aún no están identificadas (lo único que sabemos a ciencia cierta es que no corresponden a ninguna de las personas del grupo de la “Santa Cruz”) y hay varios casos más en proceso de investigación.

Equipo Argentino de Antropología Forense (Setiembre 2005)

  

Conocimiento y encubrimiento por parte del gobierno de los Estados Unidos

Documentos secretos del gobierno de los Estados Unidos desclasificados en 2002 prueban que el gobierno norteamericano sabía desde 1978 que los cuerpos sin vida de las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet y de  las madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, María Ponce y  Esther Ballestrino habían sido encontradas en las playas bonaerenses. Esta información fue mantenida en secreto y nunca fue comunicada al gobierno argentino.

El dato está incluido en Documento Nº 1978-BUENOS-02346 dirigido por el entonces Embajador de Estados Unidos en la Argentina, Raúl Castro, al Secretario de Estado de los Estados Unidos, lleva fecha del 30 de marzo de 1978 y menciona como objeto “Informe sobre monjas muertas”. Textualmente el documento dice:

1. A.F.P. Marzo 28 Historia recopilada en Paris informa que los cuerpos de dos monjas francesas (Alicia Doman y Renee Duguet) que fueron secuestradas a mediados de diciembre con otros once activistas de derechos humanos fueron identificados entre los cuerpos cerca de Bahía Blanca. 2. Buenos Aires estaba llena de ciertos rumores desde hace un mes sobre constancias del descubrimiento de un número de cadáveres llevados a la playa por vientos inusualmente fuertes a lo largo del mar atlántico en puntos cercanos a la boca del Río de la Plata unas 300-350 millas al norte de Bahía Blanca (Ver Buenos Aires 1919 para control) 3. (Sección en borrada) que estuvo tratando de rastrear estos rumores tiene información confidencial de que las monjas fueron secuestradas por agentes de seguridad argentinos y en algún momento fueron transferidas a la localidad de Junín que se encuentra cerca de 150 millas al oeste de Buenos Aires. 4. La Embajada también tiene información confidencial obtenida a través de una fuente (protegida) del gobierno argentino de que siete cuerpos fueron descubiertos hace algunas semanas en la playa atlántica cerca de Mar del Plata. De acuerdo a esta fuente, los cuerpos eran los de las dos monjas y cinco madres que desaparecieron entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977. Nuestra fuente confirma que estos individuos fueron secuestrados por miembros de las fuerzas de seguridad actuando bajo su amplio mandato contra terroristas y subversivos. La fuente además declaró que pocos individuos en el GOA estaban al tanto de esta información. 5. Esta fuente a informado verazmente en el pasado y tenemos razones para creer que tiene conocimiento sobre cuestiones de desapariciones. La Embajada solicita que su informe sea protegido para evitar comprometer una fuente que ha probado ser útil en proveer información concerniente a individuos perdidos o desaparecidos.

Del  total de los doce  secuestrados, conocidos cono “el grupo de la Santa Cruz” han sido recuperados cinco cuerpos y permanecen aún desaparecidos:  la religiosa franco – argentina Alice Domon, Remo Bernardo quien tenía a Amado, su hermano desaparecido, Patricia Oviedo buscaba a Pedro, su hermano secuestrado y Julio Fondovila buscaba a Carlos, su hijo.Gabriel Horane, Raquel Bulit y Horacio Elbert eran militantes de Vanguardia Comunista, organización maoísta, que se sumaron a  la lucha en la defensa de los Derechos Humanos  

EQUIPO ARGENTINO DE ANTROPOLOGÏA FORENSE  TE: 4951-8547

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