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Author Archives: Leonardo Sai

Una decisión para imitar; Por Mario Juliano*

Originalmente publicado en Red Girasoles (continuación):

La acuciante situación de los liberados (las dificultades objetivas para reinsertarse en el medio libre, conseguir trabajo y recomponer los vínculos familiares) es un tema que no parece formar parte de la agenda estatal ni preocupar al resto de la sociedad, quizá como producto del modelo capitalista del “sálvese quien pueda”, que nos imposibilita ponernos en el lugar del otro y tender lazos solidarios. Paradójicamente, la mayoría de los que dan vuelta la cara a esa realidad suelen ser los primeros en levantar sus voces frente a la recurrencia en el delito de las personas que atravesaron la experiencia de la cárcel.

En ese contexto, la resolución de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, que remueve los obstáculos reglamentarios para el ingreso a la repartición a su cargo de personas que cuentan con antecedentes penales constituye una alentadora decisión en punto a la materialización de los derechos…

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Economía mundial: ¿semi-estancamiento de largo plazo? (1)

Originalmente publicado en Rolando Astarita [Blog]:

En notas anteriores  he discutido la idea, arraigada en muchos sectores de la izquierda, de que la crisis que estalló en 2007, y la recesión mundial que le siguió, eran de proporciones similares a la Gran Depresión de los años treinta. El año pasado decía al respecto que desde mediados de 2009 asistíamos a una situación que no era de depresión ni tampoco de fuerte crecimiento: las economías de Europa y Japón continuaban estancadas, se registraba crecimiento débil en Estados Unidos y Canadá, y relativamente importante en los países atrasados (ver aquí). En esta nota actualizo ese análisis. Adelantando lo que se explica más abajo, todo parece indicar que la economía mundial se encamina hacia un largo período de crecimiento débil, o semi-estancamiento, en paralelo con exuberancia de liquidez, crédito y especulación -lo que Marx llamaba “plétora del capital”-. Dada su extensión, he dividido la nota.

Crecimiento e inversión…

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Propios y extraños (el fondo de los fondos); por Enrique Meler

Originalmente publicado en Visión y perspectiva:

buitresCambiar las lealtades.  De esto se trata finalmente. Nuestra única urgencia es cambiar las lealtades. No es solamente acercarnos a Venezuela, incluir a Cuba o negociar con China. Argentina habla de un nuevo mundo multipolar, pero este mundo, que resulta posible, todavía no existe, hay que producirlo. Lo que tenemos hoy en día son zonas de influencia remanentes de la guerra fría. Todavía es la realidad política de Latinoamérica. No será llamando a Latinoamérica, América del Sur, que lo vamos a modificar; tendremos que sacrificar actualización de tecnologías y precios, seguramente tratarán de tentarnos con ofertas convenientes En el pasado esa política cortoplacista resultó suficiente y exitosa. Se verá frente a la actual coyuntura y aprovechando la experiencia aprendida, si logramos ver más allá y logramos establecer nuevos vínculos que cuestionen nuestra historia de dominación y periferia irremediable. No debemos descartar la presencia siniestra de la guerra si es que…

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The more US spies on the world the quicker dollar loses power

92% de la Selva deforestada por soja explica inundaciones en Misiones, Chaco, Corrientes, Santa Fe y Entre Rios

Se pronostican inundaciones en Chaco, Corrientes, Misiones, Santa Fe y Entre Ríos y podrían sufrir el anegamiento de sus zonas ribereñas, dado que sus costas se encuentran casi al mismo nivel del río Paraná, cuyas aguas experimentaban hoy una fuerte crecida a la altura de la ciudad de Posadas.

Enredando las mañanas dialogó con Marcelo Giraud, geógrafo, docente universitario y activista, quién nos explica si es solo unfenómeno climático por las lluvias o los grandes desmontes a favor de políticas de monocultivo de soja favorecen las grandes crecidas de las cuencas del río.

Marcelo Giraud: Efectivamente creo que la deforestación es una causal sin lugar a dudas y es esencial para comprender cabalmente el fenómeno que está ocurriendo. Por supuesto que crecidas ha habido desde hace siglos y milenios en la cuenca del Paraná-Plata, pero este fenómeno se ha agravado mucho en las últimas décadas y cada vez más a medida que avanza la deforestación de los diferentes bosques y selvas tropicales del norte de nuestro país y en los países vecinos. En este caso en particular lo que estamos viendo es sobre todo una crecida, no solo por el aumento en el caudal del Paraná, a partir de su cuenca de alimentación superior en Brasil, sino una de sus importantes afluentes como es el río Iguazú, en la cuenca de éste del lado brasileño, recordemos que tiene más de 800 kilómetros de largo, que nace cerca del Océano Atlántico y a partir de allí corre hacia el oeste. Ha habido lluvias muy fuertes, intensas en los últimos días, pero no podemos decir que son lluvias récord y sin embargo esas fuertes lluvias han generado que el río Iguazú llegue a tener un caudal de 46.000 m3 por segundo. Para darnos una idea, es más del doble del caudal medio del Rio de la Plata, casi el triple del Paraná, para solo un afluente, una cifra levemente superior al caudal medio del río Hongo el segundo más caudaloso del mundo.
Ese pico de crecida que va a durar pocos días, se está transmitiendo aguas abajo, está fluyendo, llegando a Yacyretá y a partir de allí va a generar problemas severos para algunas poblaciones de Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos. En este caso la lluvia cayó sobre el estado de Paraná de la cuenca del Iguazú, donde queda apenas el 8% de la superficie de la selva originaria, el 92% ha sido deforestada para ser reemplazada para hacer monocultivo de soja con fuerte presencia de los agro negocios.
Evidentemente en esta época donde la soja ha sido cosechada, los suelos de ninguna manera pueden actuar reteniendo una buena parte de las lluvias caídas como ocurriría en un ecosistema de la selva paranaense originaria, eso hace que el agua llegue mucho más rápidamente en los ríos y los picos de crecida sean mucho más cortos pero mucho mayores y más repentinos. Este mismo fenómeno vivió Santa Fé en la cuenca del rio Salado por mayo del 2003, relacionado con la deforestación en toda la cuenca del rio, en Santiago del Estero y en Salta.
Lamentablemente en tanto no se revierta o se detenga el avance de las deforestaciones estos fenómenos se van a seguir repitiendo y ojalá no sigan acentuándose aun más a futuro.
Debemos cuidarnos muy bien en calificar a estos fenómenos como catástrofes naturales, porque sin duda es natural como la lluvia pero interactuando fuertemente con las transformaciones en el uso del suelo, generados por la sociedad y por algunos empresarios avalados por los poderes políticos.

Enredando las mañanas: Sobre eso quería consultarte, porque la producción de soja au incentivo por sobre de otro tipo de cultivos, no es puntual de alguna provincia sino que es nacional.

M. G. : Justamente en la medida en que el Gobierno nacional está impulsando a través del Plan Estratégico Agro alimentario, Agro industrial al 2020, una expansión de la frontera agropecuaria, la incorporación de unos 9.000.000 de hectáreas a la superficie ya cultivada de las cuales 4.000.000, según dice ese plan estarían destinadas a la soja. Uno se pregunta, de dónde saldrían esas hectáreas, no de la región pampeana precisamente, sino hablamos de una continuidad de la expansión hacia las provincias del noroeste y noreste argentino. En la medida que el gobierno nacional tenga este tipo de política, con qué autoridad podría plantearles a los otros países de la cuenca del Plata, como Paraguay y Brasil, que observen un poco las consecuencias que está sufriendo nuestra población, nuestro territorio, estas inundaciones, estas crecidas extraordinarias en función de la deforestación que está ocurriendo en esos países, como en la cuenca de Iguazú, en el estado de Paraná brasileño. Mal se podría plantear o reclamar a los brasileños que tengan otro tipo de política. No es solo nacional sino inclusive en algún momento se vio una publicidad de una de las transnacionales semilleras y de agroquímicos Syngenta, ese mapa como una enorme mancha verde cubriendo una parte importante de nuestro cono sur, con la leyenda República Unida de la Soja.
Estamos viendo en la cuenca del Plata y del Paraná-Plata, las consecuencias de un fenómeno puntual en el tiempo que no cubre un área demasiado extensa en Brasil, pero que aguas abajo por supuesto va a generar en los próximos días muchos miles de perjudicados y probablemente evacuados.

ELM: Además son las comunidades que históricamente han sido olvidadas por los Estados.

M. G. : Generalmente los evacuados por inundaciones, por crecidas de los ríos a lo largo de la cuenca del Paraná, suelen ser las poblaciones de menores recursos, que de instalan donde se sabe que el río cada tanto produce crecidas, ero van y lo hacen porque no les queda otra, no porque les gusta ser periódicamente inundados.
Ante esta política, a medida que se favorece la expulsión de una parte de la población rural en función de la adopción de otro modelo agropecuario, tecnológico intensivo en capital, con menos requerimiento de mano de obra, muchos habitantes del campo terminan migrando a las grandes ciudades del litoral argentino y al no tener donde establecerse, se terminan instalando en los lugares más propensos, más riesgosos a peligros como las inundaciones.
Es todo un entramado de problemas que afectan a las poblaciones urbanas como a las rurales y forman parte de un mismo sistema social y político.

El avance del consenso del Fracking

Maristella Svampa – Enrique Viale (VANGUARDIAPS – ATTAC)

En el número anterior de La Vanguardia escribimos acerca de la peligrosa construcción de un relato mistificador sobre el fracking por parte del gobierno nacional, a través de YPF, y de los involucrados provinciales (sobre todo el gobierno neuquino). Hicimos hincapié en la intensa estrategia comunicacional, que busca transformar la “necesidad” en ”virtud”, rechazando de plano cualquier crítica o restando carácter controversial a la metodología de la fractura hidráulica. En rigor, el gobierno, los medios de comunicación y las operadoras petroleras han ido más lejos, pues hoy debemos hablar cada vez más de la instalación de un Consenso del fracking.

Como afirma la periodista Laura Rocha, especializada en cuestiones ambientales, “el fracking se lleva todos los títulos cuando se habla de industria petrolera”, además de todos los suplementos económicos y de energía de los medios oficialistas, nacionales y provinciales, así como aquellos medios opositores. Detrás de Vaca Muerta se observa así un alineamiento que encuentra al gobierno y la oposición detrás de una visión “eldoradista”, que recrea la idea de la Argentina potencia, identificando sin más abastecimiento hidrocarburífero con soberanía energética y clausurando el camino hacia la búsqueda de otras energías, limpias y renovables.

El Consenso del fracking une en una misma visión a progresistas y neoliberales acerca de lo que debe ser YPF modelo 2012. A través de la figura de la sociedad mixta se colocó en el centro del nuevo paradigma la búsqueda y otorgamiento de grandes concesiones a los capitales extranjeros, tal como ya se hizo con Chevron. Esta vuelta de tuerca privatista dejó muy lejos el modelo nacional-estatal que fuera reivindicado –al menos retóricamente- a la hora de la intervención de Repsol-YPF.

El caso es que Chevron impuso sus términos para desembarcar en Vaca Muerta. Éstos quedaron reflejados en el decreto 929 que creó un régimen especial de promoción hidrocarburífero para los no convencionales que beneficia a las compañías que inviertan más de mil millones de dólares. A la manera de la legislación minera de los 90, se estableció que, a partir del quinto año de comenzado el proyecto, el 20% de lo extraído estará sujeto a cotización internacional (muy superior al precio local), sea para la exportación o para el mercado interno, si es que éste no se encuentra debidamente abastecido. En el primer caso, se quitará todo gravamen aduanero (retenciones) y en ambos se permitirá la libre disponibilidad de las divisas obtenidas. Estas prerrogativas, violatorias de la ley nacional de Hidrocarburos, limitan los alcances de la ley de Soberanía Energética al tiempo que contravienen la ley general del Ambiente y el art. 41 de la Constitución Nacional. El Decreto Presidencial 929/13 fue publicado un día antes de que se firmara el acuerdo con Chevron. Lo que se dice “un traje a medida” que respondió a exigencias de la empresa norteamericana.

Pero este decreto no son las únicas liberalidades que posee Chevron en nuestro país. El Diario New York Times reveló parte de las cláusulas firmadas con YPF que increíblemente siguen siendo secretas. Chevron continuaría recibiendo parte de las regalías de aquellos pozos que alcance a poner en marcha aún si la empresa se retira del país, en concreto obtendría “los beneficios netos del 50% de la producción de los pozos iniciales a perpetuidad”. Asimismo la ley aplicable del Acuerdo, en caso de incumplimiento o disputas, no es la de Argentina sino la que rige en la ciudad de Nueva York y la jurisdicción no serían los tribunales argentinos, sino la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), con sede en Francia.

La reciente ratificación de la Cámara Federal porteña, que estableció que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner puede ser investigada por la firma del decreto 929/13, rompió el silencio y la aquiescencia en torno al pacto YPF-Chevron, sentando un nuevo llamado de atención sobre lo que puede deparar al elenco gubernamental la existencia de una Justicia independiente… Pero el impacto político y mediático que esto tuvo fue muy efímero. Incluso los medios considerados “opositores” encapsularon la problemática en la imputación a la Presidenta y trataron de evitar el debate sobre la cuestionada técnica de la fractura hidráulica.

En la demanda en contra de la presidenta (como firmante del decreto) denunciábamos no sólo el incumplimiento de sus deberes como funcionaria pública y el abuso de autoridad en la firma de ese Decreto, publicado un día antes de que se rubricara el acuerdo entre YPF y Chevron, sino que también nos referíamos al daño ambiental que implica la utilización del fracking y la permanente violación del Derecho Indígena que supone el incontrolado avance de las petroleras sobre comunidades mapuches. Pero el avance de la explotación de los hidrocarburos no convencionales también se realiza mediante una flagrante violación del Convenio 169 de la OIT, ratificado por leyes nacionales, que exige la consulta libre, previa e informado de las comunidades Mapuches sobre lo que pueda ocurrir en sus territorios.

Por otro lado, la influencia cada vez mayor de EE.UU. detrás del Consenso del fracking se torna cada vez más evidente. No olvidemos que es el país del norte el principal productor mundial de no convencionales y verdadero motor de su extracción. El pasado 22 de mayo, el subsecretario de Energía de los Estados Unidos, Daniel Poneman, estuvo en nuestro país. “Visita inédita”, titularon algunos medios. Visita proconsular, debería decirse en rigor… El emisario del gobierno estadounidense se reunió con todos; gobierno y oposición. Además de la propia Presidenta y el gobernador de Neuquén, agasajaron al emisario norteamericano Jorge Capitanich, Julio de Vido, Axel Kiciloff, Guillermo Pereyra y los opositores Ernesto Sanz y Jesús Rodríguez. También el Presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, lo recibió junto a Miguel Angel Pichetto, los presidentes de las comisiones de Energía de las dos cámaras, el sindicalista neuquino Guillermo Pereyra y el santacruceño Mario Metaza y un grupo entre quienes estaban los diputados Omar Perotti, Mario Das Neves, Dante González, entre otros.

Ratificando esta nueva vuelta de tuerca del Colonialismo del Siglo XXI, el subsecretario de Energía de Estados Unidos exigió -sin tapujos- reglas claras, un régimen fiscal especial y “seguridad para los contratos, porque hay empresas que van a invertir miles de millones de dólares”. No está sóla Chevron, también tienen una fuerte presencia en Vaca Muerta otras petroleras norteamericanas como Exxon y EOG Resources.

En suma, el Consenso del Fracking reafirma la dependencia de los combustibles fósiles, pero también el de la dependencia con las grandes empresas trasnacionales, embarcándonos ciegamente en la explotación de hidrocarburos no convencionales, que no sólo requieren de zonas de sacrificio sino que presentan mayores costes operativos, son más difíciles de extraer, más contaminantes y sus yacimientos presentan una vida útil inferior respecto de otros tipos de energías. Asimismo, el Consenso del fracking no permite las disidencias ni tolera tampoco el pensamiento crítico. No sólo clausura el camino para pensar en otras matrices energéticas, basadas en las energías limpias y renovables, sino también obtura el doble camino del debate societal y el de la democratización de las decisiones.

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Asamblea de vecinos ante la nueva embestida minera

Originalmente publicado en noticiasdeesquel:

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Los vecinos nos reunimos en asamblea para compartir información y analizar en conjunto los pasos a seguir, ante la nueva embestida minera.

El encuentro será el sábado 31 de mayo a las 17:30 hs en la escuela “23 de marzo” ubicada en Molinari y Saenz Peña.

¿Un supuesto “nuevo proyecto” minero para Esquel?

ASAMBLEA para desenmascarar sus mentiras.

Vení, todos los vecinos necesitamos tu aporte para luchar.

Información, debate y acción de todos para frenar a Yamana Gold. Asamblea sábado 31 17: 30hs  Escuela “23 de marzo”

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Tipo de cambio y teoría del valor trabajo (1)

Originalmente publicado en Rolando Astarita [Blog]:

A pesar del importante rol que juegan los tipos de cambio, ni en la literatura económica ortodoxa, ni heterodoxa burguesa (poskeynesianos, estructuralistas y similares) existe una explicación teórica medianamente aceptada de qué lo determina. Las respuestas neoclásicas (tipo de cambio determinado por la paridad de poder de compra, por la paridad de intereses o por los equilibrios macroeconómicos fundamentales) son falseadas, una y otra vez, por la evolución real de los precios de las monedas. Los enfoques heterodoxos más conocidos, por su parte, eluden la cuestión, o terminan diciendo que los tipos de cambio dependen de la pura especulación, para la que no habría manera de establecer anclaje teórico alguno.

En cuanto al marxismo, el panorama no se presenta mucho mejor. Marx apenas menciona el tema, y los marxistas, salvo contadas excepciones, no lo trataron. Incluso trabajos muy abarcativos -por caso, Mandel (1969) o Sweezy (1974) no hacen siquiera mención…

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¿En qué quedamos?; por Carlos Leyba

La estructura productiva determina la distribución primaria del ingreso generado en la economía.
Las políticas gobernadas por ideas de progreso en la equidad social como condición necesaria del proceso democrático, le asignan un papel protagónico a la transformación de la estructura productiva con el objetivo de alcanzar, en el marco de la democracia, la mejor distribución primaria del ingreso que sea posible.
¿Cómo sería posible sostener una distribución progresiva del ingreso sin la contrapartida de una estructura productiva compatible?
No cabe duda que, de la Segunda Guerra Mundial para acá, el peronismo – entendido como aquello con lo que se identifican los sectores populares – fue la idea que representó ese paradigma de “equidad a partir de la transformación de la estructura productiva”.
¿Lo fueron todos los gobiernos peronistas, en la definición de aquellos que acceden al poder en nombre de Juan Perón?
El precandidato presidencial, ministro de la importación llave en mano de los trenes chinos, Florencio Randazzo, declaró – Radio Mitre, 23 de mayo – que “éste es el gobierno más peronista de los últimos cincuenta años”. Con esa ubicación temporal liquidó un pedazo relevante de la historia de Juan Domingo Perón quién gobernó la Argentina hace sólo 41 años. Para ser justos, peor lo hizo Carlos Menem en los 90, cuando condenaba a “los gobiernos desastrosos de los últimos 50 años” e incluía a los tres gobiernos de Perón. Pero Cristina Kirchner también ha sostenido que “nadie hizo más por la justicia social que Néstor y yo”. Otra vez Perón se quedó sin ese lugar en la historia.
Según Randazzo, el Líder no fue tan peronista como él. No es un error algebraico, sino que es parte de la construcción de una nueva historia del peronismo. Florencio, de hecho, también negó su protagónica participación, desde 1992 y hasta 2002, en los gobiernos de la década menemista.
¿La trayectoria propia da o quita autoridad moral para dictar cátedra sobre lo que es o no es, auténtico? Puede ser.
Pero sin duda que lo que brinda autoridad es lo que hacemos. Entonces ¿Qué diferencia hay entre una solución de tipo Mauricio Macri o “neo liberal importadora” o de “derecha conservadora de la estructura productiva” y la ejecutada por el ministro de transporte en materia de trenes?
“La solución ferroviaria randazzista” es poco “peronista” de Perón. Desde la visión de la estructura productiva es regresiva. Importar trenes “llave en mano” ¿era o es, inevitable? De ninguna manera.
Brasil cerró un contrato de provisión francesa de trenes urbanos PERO con transferencia de tecnología y mano de obra brasilera. ¿Cómo? Alstom – comunicado de EFE del 3 de abril de 2014 – instalará una fábrica en Río de Janeiro, a fin de atender el encargo de la operadora de trenes de la ciudad, para la construcción de 20 conjuntos ferroviarios. La instalación de la fábrica garantiza que el 70 por ciento del equipamiento será de origen brasilero.
Hay un extravío en la manera de enfocar los problemas estructurales al menos desde la perspectiva de lo que conocemos como “doctrina” del peronismo de Perón. ¿Hay otro?
El último gobierno de Perón y los dos anteriores, se organizaron en torno a dos planes quinquenales y un plan trienal. Los que han llegado al poder invocando su nombre, salvo una excepción, hasta ahora no lo han hecho. Importar sin plan es la muestra de “la urgencia me gobierna”.
El plan es pensar al país desde una perspectiva multidimensional. Y así como el vergonzoso proyecto del tren bala –decisión firmada por los opositores Martín Lousteau y Alberto Fernández, quienes lo ocultan o lo niegan – sería inimaginable en un administración guiada por un plan. Lo mismo cabe decir para la decisión ferroviaria de Florencio. No es una cuestión de personas. Es el modelo de decisión.
El plan garantiza la calidad de las decisiones y la primera condición de los gobiernos peronistas, con Perón en vida, era el diseño del plan. Pero, para el ministro candidato, Perón – en su tercera presidencia – no fue “tan peronista” como él. Quizá tenga razón.
La secuencia “estructura productiva – distribución del ingreso” nos invita a que nos interroguemos ¿cuál fue la mirada y la acción de los tres gobiernos de Perón sobre la pobreza o la justicia social o la equidad? ¿Y cómo estamos hoy?
La medida más utilizada acerca de la pobreza en la sociedad, de las varias que hay, es la que establece que, una vez satisfecha una canasta de bienes, las personas salen de la condición de pobres. El INDEC en 2013- con ese criterio – acuñó una estimación insostenible, pero consistente con las de su cálculo de la inflación. ¿Por qué consistente con el cálculo de la inflación? Como durante siete años subestimó groseramente la inflación, la valorización en pesos de la canasta de bienes quedó casi estancada. Y como los ingresos (subsidios, jubilaciones, pensiones, salarios, etc.) crecieron, en esos años, más o menos con la inflación, los pobres “desaparecieron” de la estadística. Todo llega. A partir de 2014 el INDEC descalificó sus propias estimaciones de inflación. Y le agregó más ridículo al ridículo de su estimación de la pobreza. A punto tal que dejo de publicar la estimación sobre la pobreza. Ahora no los niega sino que no los cuenta.
Con el mismo concepto de “canasta”, otros centros de investigación arrojaron resultados que multiplicaron por 4 ó 5 los números de pobreza del INDEC. Estas últimas mediciones coinciden con las encuestas de expectativas de inflación y los niveles de las negociaciones salariales. Por eso las canastas, físicamente las mismas del INDEC, fueron valorizadas a los precios reales del mercado o sea reflejando la inflación: canastas y pobreza consistentes con la inflación “verdadera”. La cuestión no es menor. Gran parte del oficialismo en funciones defendía al modelo porque hasta 2013 los pobres habían desaparecido estadísticamente. Del otro lado, que incluye a oficialistas sin funciones ejecutivas, a partir de la “verdadera” inflación se establecía la “verdadera” pobreza. No es lógico, no existe caso similar en el mundo, en que el metro patrón en manos de uno tenga 100 centímetros y en manos de otro tenga 25 centímetros. Absurdo.
Y grave. Porque La continuidad del proceso de inflación en 2014, esta vez sumada a la debilidad del empleo, menos empleo y más desempleo, conforman una tijera de poda de los ingresos disponibles. Una situación preocupante que calienta y se recalienta con la ya evidente caída de la actividad. Es muy probable que la pobreza, en 2014, tendrá una dimensión mayor a la del año anterior. Puede desacelerarse la inflación pero, por ahora, lo será a base de menos actividad. Esto no vino de golpe. Lo que se hizo y lo que se dejo de hacer, están en la raíz de este mal pronóstico de progreso social. ¿Peronismo?
Con el método de la “canasta”, en 1974 cuando gobernaba Perón, la pobreza era del 4 por ciento y el número de pobres era de 800 mil personas entre los 20 millones de argentinos. Las cifras privadas estiman que la pobreza hoy la sufren 10 millones de personas.
Con estos números, desde la perspectiva de la pobreza y de la justicia social ¿Cuál habrá sido el gobierno más peronista de los últimos 50 años mirando las cifras de pobreza?¿Qué diría el candidato Florencio?
Dejemos de lado el debate del INDEC y los privados. Hagamos otra cuenta. Utilizando el concepto de “pobreza” que se usa habitualmente en la Unión Europea la pobreza en la Argentina en 2013 alcanzó al 50 por ciento de la población. Esto es lo que dicen las nuevas cifras del PBI – INDE. Esto surge de la información del nuevo cálculo de las Cuentas Nacionales y de las Encuestas de Hogares de 2013
La cuenta del 50 por ciento no se trata de una medición de pobreza absoluta, como lo es la del método de la canasta, sino de una medición relativa que tiene que ver con la equidad distributiva.
El indicador establece que las personas que tienen ingresos menores a la mitad del PBI por habitante de un país, en esa sociedad, son pobres en relación al disfrute de las oportunidades que en promedio el país brinda. Resulta, de ese concepto, que la reducción de la pobreza también representa una mejora en la equidad. El criterio es muy importante y muy apropiado para la actualidad nacional. No sólo atravesamos desde hace más de 20 años una acumulación escandalosa de pobreza sino que ahora, gracias al crecimiento deforme, le hemos agregado a una fabulosa concentración de riqueza, entre otras de las escandalosas e inexplicables fortunas de la nueva oligarquía de los concesionarios, unas mega distancias entre super ricos y el resto del mundo. En términos relativos la clase media se empobreció. Por eso es muy importante el método de la pobreza relativa que, según los números del INDEC, alcanza al 50 por ciento.
Observe que con el método de la canasta puede bajar el porcentaje de población bajo la línea de pobreza pero, al mismo tiempo, aumentar la desigualdad social. Es lo que ha pasado en China. Con el método europeo, equidad y pobreza van siempre en la misma dirección.
Vamos a los números que permiten afirmar que la pobreza relativa alcanza al 50 por ciento de la población. Según el último cálculo del INDEC, el Valor Agregado Bruto por habitante, a precios de mercado, para 2013 tomado mensualmente, fue igual a 6.615 pesos. Entonces, fueron parte de la población pobre aquellas personas que por mes dispusieron menos de la mitad de ese ingreso: es decir menos de 3.307 pesos mensuales. Las Encuestas de Hogares de 2013 nos informan que el 50 por ciento de la población declaró un promedio de ingresos mensuales inferior a 3.195 pesos. Los precios de mercado son a los precios que se hacen las transacciones e incluyen los impuestos.
En síntesis, en términos relativos, el 50 por ciento de la población en 2013 tuvo ingresos que la colocaron, para los números oficiales, en condición de pobreza en términos relativos. Hasta acá los datos.
Es muy importante saber a cuántos argentinos, el funcionamiento del sistema económico, nos brinda la posibilidad de una vida para “desarrollar todo el hombre” que somos; y a “todos los hombres” que, juntos, hacemos la Patria.
La pobreza es en definitiva el ambiente, el marco y la condición, menos propicia para el “desarrollo de todo el hombre”. Quien sufre esa condición, tiene ese estrecho marco de vida, y esté condicionado por ese ambiente para desarrollarse. Debe encarar un camino cuesta arriba, si es que logra salir del pozo donde cayó. O, lo que es peor, dónde nació. Hay más personas nacidas en la pobreza y que permanecen en ella, que personas caídas en la pobreza: se auto reproduce, la pobreza es joven y que los jóvenes son pobres.
Pocos datos económicos y sociales, tienen la importancia estructural del indicador de la pobreza. Y el de la pobreza relativa, cuyo cambio requiere mucho tiempo, es más rico aún como orientador de la política.
Vale la pena recordar que el progreso de la sociedad es función de la aplicación del trabajo organizado, la explotación de la naturaleza y la disponibilidad del capital. Y de la capacidad, de todas esas aplicaciones, para generar el excedente que es aquello que está por encima de la satisfacción del nivel de vida alcanzado. El excedente brinda la capacidad de mejorar continua y sistemáticamente, la calidad del trabajo, la salud de la naturaleza y la ampliación del capital. Esa es condición necesaria del progreso económico.
La fuga del excedente, la fuga de capitales, impide la realización del progreso potencial de la economía. Y el despilfarro de la naturaleza es un costo salvajemente transferido al futuro.
Pero la pobreza, sea el número de las personas debajo de la línea absoluta o debajo de la línea relativa de pobreza, equivale, tanto en la economía como en la sociedad, – y mucho más grave – a la fuga de capitales.
La pobreza es la fuga del recurso más poderoso de la sociedad: la capacidad de desarrollarse de las personas que la habitan.
¿Cómo desarrollar a una sociedad si no se pueden desarrollar todas y cada una de las personas que la integran? Juan Perón lo decía claramente: “nadie se realiza en una sociedad que no se realiza”; y si todas las personas no se realizan la sociedad no se realiza. La Nación deja de ser un proyecto colectivo. Y deja de ser Nación. Suena fuerte. Pero es verdad; y se nota.
La fuga de recursos que representa la pobreza se potencia con la fuga de capitales que hemos experimentado; y ni hablar de las consecuencias futuras del descuido de la naturaleza.
Resulta grave que no podamos, en nuestro país, tener bases sólidas para un análisis de las causas y el estado de la pobreza. La discusión sobre cuántos (lo que implica quiénes y dónde) viven debajo de la línea de pobreza absoluta y relativa, es realmente patética. ¿Cómo aceptar esa falta de interés de quienes se reivindican peronistas?
Los números oficiales que analizamos intentan poner en común una información que muchas personas del oficialismo, felizmente no todas, niegan. Es paradójico que quienes dicen suscribir la visión peronista, en el sentido de la equidad y la justicia social, sean quienes defienden la estrategia de reducir al mínimo el registro de la pobreza y de la inequidad. Hacerlo implica contribuir a impedir, postergar, minimizar el hacer lo necesario para reducir realmente la pobreza. Aclaro: reducir el registro de la pobreza real es una manera inexorable de consolidarla. Y es lo que está pasando.
De la misma manera procurar “una solución ferroviaria” que consolida una estructura comercial “imperial”, y tal es el caso del cambio soja (y profundizo el monocultivo) por trenes (y consolido la desindustrialización), tendrá sus razones. Pero esas “razones”, en términos de estructura productiva y distribución primaria del ingreso, no son peronistas de Perón ni nacionales,
¿Qué vincula las dos cosas? Pobreza y trenes. Con la idea de estructura productiva que Randazzo expone como el súmmum del peronismo, es comprensible el porqué sufrimos pobreza e inequidad con crecimiento; y porqué los organismos oficiales dedican esfuerzos a exagerar el crecimiento y a ocultar la pobreza. Registramos las correcciones… pero.
Volvamos al principio. El INDEC ha calculado cifras ridículas de pobreza en base a una canasta de bienes y servicios. El ridículo deriva de la distorsión de siete años en los índices de inflación. El 50 por ciento de pobres en términos relativos está por encima de los porcentajes de los cálculos privados de pobreza. No son datos comparables: uno es relativo, el otro es absoluto. No dicen lo mismo.
Combatir la pobreza y reducir la desigualdad deben marchar juntas. Y ambas cosas son imposibles de lograr sin una estructura productiva que lo sostenga.
Recién ahora, algunos colegas, comienzan a reconocer la inexistencia de inversión reproductiva que se arrastra por décadas.
Esa es la otra cara de la fuga de capitales – una hija de la concentración de la riqueza – como causa de tantos males; y de la fuga de oportunidades de desarrollo de todas las personas.
La dimensión de la pobreza y de la desigualdad del presente, es la dimensión de nuestra condena del futuro.
Volviendo a las visiones. Con una estrategia de plan nadie hubiera desatendido la falencia de inversión, el crecimiento de la pobreza (si el porcentaje se mantiene y la población crece, los pobres son más); o la solución importadora que, como todos sabemos, es la doctrina menemista que – hasta ahora – habíamos escuchado que, para el oficialismo (y con razón), fue la gran traición al peronismo.
¿En qué quedamos?

CÁRCEL SIN PRIVILEGIOS A LOS GENOCIDAS

El colectivo Limando Rejas* expresa enfáticamente su rechazo a la Resolución nro. 557, dictada por el Director Nacional del SPF Emiliano Blanco, que dispone la reubicación de las mujeres alojadas en un sector de la Unidad 31 de Ezeiza, a los fines de alojar transitoriamente allí a personas detenidas por haber cometido crímenes de lesa humanidad, hasta tanto se les construya para ellos “una residencia específica”.
La resolución adoptada por SPF utiliza argumentos vinculados con el crecimiento de la población detenida por este tipo de delitos, y con la conveniencia de que la misma esté alojada cerca del Hospital Penitenciario.
Estamos convencidos de que la salud y la vida constituyen derechos inherentes a las todas las personas y no privilegios para unos pocos. El estado tiene la obligación y el deber de garantizar estos derechos sin discriminación alguna.
Es de público conocimiento el hacinamiento de las cárceles y la falta de acceso a la salud de la cual es víctima la gran mayoría de las personas privadas de la libertad. El año pasado Limando Rejas de manera conjunta con las mujeres alojadas en el CPF IV Ezeiza presentó una nota ante la Dirección Nacional del SPF denunciando los problemas más relevantes de salud que las mismas sufren cotidianamente.
De la resolución cuestionada se desprende que el SPF está finalmente admitiendo que la lejanía respecto del hospital implica una dificultad para acceder a la salud. En este sentido, la medida adoptada va en detrimento de los derechos de otras personas detenidas que padecen enfermedades y dolencias, incluso de gravedad, y requieren la misma o mayor atención médica.
La resolución se refiere a quienes fueron parte de la dictadura cívico militar empresarial y eclesiástica como una “categoría de internos” que mantienen un “bajo nivel de conflictividad” calificándolos así positivamente y otorgándoles un trato diferencial respecto del resto de la población penitenciaria, vulnerando de este modo el derecho a la igualdad.
Por último, nos oponemos al modo en que fueron efectivamente realizados los traslados de las mujeres afectadas: de modo intempestivo, en horas de la madrugada, durante el fin de semana, por personal masculino armado, sin informar el destino ni permitirles los más mínimos preparativos, tales como comunicar telefónicamente a familiares, abogados/as defensores y organismos de derechos humanos respecto de su traslado o llevar consigo sus efectos personales. A eso debe sumársele las requisas denigrantes a las que fueron sometidas las mujeres al ingresar al Complejo Penitenciario Federal IV, que incluyeron, entre otras cosas, la inspección vejatoria de sus cavidades genitales.
Por todo lo expuesto, Limando Rejas repudia esta resolución y estas prácticas de la agencia penitenciaria, que son avaladas directa o indirectamente por la agencia judicial -al no controlar los traslados en forma previa a su efectivización- y que producen lesiones graves a los derechos humanos de las personas privadas de la libertad.
*Limando Rejas forma parte de la organización política Usina y es un colectivo conformado por personas que están o estuvieron privadas de la libertad, estudiantes de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, abogados y docentes, comprometidos con la disputa en favor del efectivo cumplimiento de los derechos de quienes viven o han vivido el encierro carcelario.

En los último cuatro años se triplicaron los casos de torturas investigados por la Procuración Penitenciaria de la Nación

Crisis en el sistema penitenciario
La cárcel es una tortura
En los último cuatro años se triplicaron los casos de torturas investigados por la Procuración Penitenciaria de la Nación. El organismo carcelario sostiene que sólo en causas en las que el organismo es parte querellante actualmente existen involucrados 67 agentes penitenciarios del Servicio Penitenciario Federal.

Según un informe elaborado por la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN), cuyo presidente es Francisco Mugnolo, actualmente existen 67 agentes penitenciarios procesados sólo en causas en las que el organismo es parte querellante.

Desde el organismo explican que sólo en los 24 procesos penales en los que la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) actúa como parte querellante, 67 personas están procesadas por ilícitos cometidos en su papel de agentes del SPF. Aunque destacaron que “aún no se registran condenas, pero dos de estos procesos ya han alcanzado la etapa de juicio oral”.

“El análisis de los hechos enrostrados en los casos aludidos indica que prácticamente la mitad (44%) de los imputados se encuentran procesados por el delito de tortura”, explican desde la procuración a partir de los datos con los que cuentan.

“La participación de la PPN en estos casos busca revertir la actitud pasiva de muchos funcionarios judiciales en la sustanciación de las investigaciones e imprimirle mayor celeridad al trámite de estos procesos”, explican.

Al tiempo que advirtieron que “se procura una actuación más eficaz de la justicia frente a estos hechos, en donde las investigaciones se caracterizan por la existencia de dificultades para obtener pruebas de cargo en virtud de la invisibilidad inherente al encierro; los intentos dilatorios desplegados por las defensas de los imputados para obstaculizar el proceso; y el encuadre de los hechos en figuras delictivas menos gravosas e indulgentes para sus responsables”.

Para la procuración estos datos implican “la confirmación de la persistencia de la violencia como mecanismo de funcionamiento carcelario y sugieren con firmeza la existencia de una cifra oculta, no judicializada mucho mayor”.

Otros datos dan cuenta de la evolución histórica de casos de Tortura y Malos Tratos investigados por la PPN desde 2009 hasta 2013. De 197 casos investigados por el organismo en 2009 se pasó a 718 caso en 2013, lo que representa poco más de tres veces más que al comienzo.

El artículo 18, inciso D, de la ley 25.875, confiere a la PPN la facultad de presentarse como querellante en el juzgado que corresponda “cuando tenga conocimiento de un acto, hecho u omisión presumiblemente delictivo de acción pública”.

“Es importante considerar que las querellas penales solo conforman una porción del trabajo de la Procuración en pos de la prevención, investigación y eventual sanción de los hechos de violencia institucional”, aclaran desde el organismo.

. “La evidencia de un universo mucho mayor de casos con significación criminal, tal como demuestra la labor constante de registro y documentación de esta Procuración, reclama de todos los actores involucrados un urgente cambio de actitud hacia una intervención mucho más eficaz para la protección de los derechos humanos de las personas detenidas y la investigación y eventual sanción de sus violaciones”, concluyen.

FUENTE: DIARIO JUDICIAL

Reflexiones desde el marxismo sobre el libro de Piketty (2)

Originalmente publicado en Rolando Astarita [Blog]:

Rolando Astarita [Blog]  Marxismo & Economía El paro general del juevesPresento la segunda parte de la nota iniciada aquí; se complementa con una tercera nota, a publicarse.

Distinguir modos de producción

Para avanzar en el examen de la dinámica de la desigualdad en el sistema capitalista es necesario enfatizar la importancia de distinguir entre modos de producción. Entre otras razones porque es la forma de responder la objeción que se ha hecho a los resultados de Piketty, que dice que hoy hay menos desigualdad a nivel mundial porque en los países en desarrollo se redujo la pobreza (para presentar solo un dato significativo: a comienzos de los años 1950 la esperanza de vida en el Tercer Mundo era de 42 años; en 2010 era de 68 años). The Great Escape: Health, Wealth and the Origins of Inequality, de Angus Deaton es citado con frecuencia para desmentir la idea de la desigualdad creciente. Por eso también, algunos hablan de…

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Notas sobre el sistema penal del capital tecnológico – Ruinas sobre ruinas

Las ruinas del poder disciplinario son los términos de lo que se percibe, socialmente, como “decadencia”. Se habla de “decadencia moral” como de “decadencia cultural” o “decadencia civilizatoria”. Son todas formas tristes de referirse al retiro de los dioses.

ruinas capital tecnologico derecho

 Sucede que la decadencia no tiene nada que ver con la representación de un “derrumbarse”, de un “venirse abajo”. Todo lo contrario: es el esplendor de esta época en su consistencia maquinal. La decadencia es el resultado de la auto-superación propia de la dominación tecnológica desenvuelta a escala planetaria.Decadencia es una noción lista, disponible, al alcance del comentario. No importa su esencia técnica. No nos referimos a la decadencia de los “filósofos de la decadencia”. Tampoco nos importa demasiado, a los fines de nuestro trabajo, la relación genealógica entre la idea de “decadencia” y el presente adjetivado como “decadente”. No son pensadores los que se ocupan así del presente. Son profesores de ética, periodistas, comunicólogos, opinadores profesionales, entretenedores culturales… Habladurías: la decadencia sobrepasa al cotidiano que lo copa todo con su inmortal “queja de usuario”. Decadente tampoco es un tiempo que ha culminado y otro que no termina de nacer; unas instituciones que no murieron y otras que no han terminado de parirse porque tal interregno no es otra cosa que el presente concebido por una conciencia medieval. La “decadencia” así mentada no es un concepto sino una actitud. Una afectación en el sentimiento. Una imposibilidad de comprender las fuerzas novedosas que rigen la actualidad. El resultado es la moralización del presente bajo una selección ideal de un pasado que nunca existió. Esa “decadencia” allí donde se la argumenta denuncia, groseramente, la ausencia completa de sentido histórico. 

La decadencia aconceptual es la reacción frente a la ruina de los ídolos de la sociedad disciplinaria. Esa sociedad que, en el marco de la acumulación nacional centrada del capital industrial, producía cuerpos productivos, obedientes, capaces de crear riqueza en formas objetivas independientes del arbitrio del hombre como un poder que solo se ejerce pero que nadie posee. Las nuevas objetividades desarrolladas por las fuerzas del trabajo humano muestran las formas anteriores como rudimentarias, como modos embrionarios, falsos, incapaces de alcanzar una condición presente (subjetiva) para la producción social: el presente se nos escapa, el disfrute no llega nunca. Y con cada innovación, la percepción se refuerza ad infinitum.

Vemos la falta de disciplina en el trabajo, en el estudio, en los oficios: el mundo es indisciplina como peligro. No tenemos tiempo y corremos detrás de la información como monos en busca de una banana (certeza). Seguridad es esa obsesión compulsiva. Seguridad es la solución como necesidad de responder a los cuerpos desobedientes sin conciencia. Nuestra conciencia era el fruto de una disciplina metódica, sea exterior, sea interior: has de cambiar tu vida como primacía de la práctica de sí sobre sí. Era también el modo en que la sociedad nos hacía una mentalidad, nos individualizaba y sujetaba nuestra fuerza a la producción de capital en donde nos representábamos como seres abstractamente iguales: nos gobernaban con orden. En este presente llamado “global” la miseria, el atentando, el descontrol, la expulsión constituyen el funcionamiento del instante: el desgobierno como resultado del ejercicio del poder

Los límites entre Norma y Excepción son ahora muy borrosos, difusos, contingentes. No hay colectivos que temer sino a un individuo virosico que puede resultar la causa formal de un estado de excepción sin barreras nacionales. Todos adentro y todos afuera: el Otro ya no es el bloque socialista sino cualquiera de los mortales. Hay que controlarlo todo porque la monada terrorista puede destruir Occidente. Someter a grandes porciones de la población a la nada y volver a incorporarlas a la producción en ciclos económicos cada vez más violentos, turbulentos, veloces, caóticos y crueles, es la textura del capital: su lógica se ha acelerado, respecto del Veinte, ganando grados mayores de destrucción. Humildad y vértigo. La tasa de desempleo sube, baja, parece que vuelve el estado benefactor y el pleno empleo. Luego, se devasta casi todo y se reconstruye como “oportunidad inversora”. Un poco de keynesianismo allí, más libertad para el sector privado allá: el capital reforma su poderío sea con el mercado, sea mediante el estado, mientras sus placas tectónicas dibujan los ojos asiáticos de la geo-política porvenir.

Y la cárcel está ahí, permanece intacta, más reformista o más cruel, más humana o con tolerancia cero, con voluntad de volver a la disciplina o como empresa que utiliza la delincuencia para reproducir el poder del estado como mafia: la decadencia de nuestros días es la aceleración de las fuerzas destructivas de la modernidad, contra lo moderno, paradójicamente pone al presente en un precipicio frente al cual solo queda retroceder y seguir adjetivando la época con el sufijo “post”.

No existe, entonces, ninguna sociedad “post-disciplinaria” sino una sociedad del control que reordena las fuerzas normalizadoras como carga y diferencia

I 

El plan—.  La metodología de las ciencias sociales entorpece la perspectiva con la cual el pensar mira lo venidero con una especie de “momento” de la investigación en donde se hacen manifiestos los denominados “presupuestos” del método. Lo que se pretende aquí es una instancia policial revestida de apariencia científica. Importa que el investigador declare su escuela, su pertenencia teórica y siga, detalladamente, los pasos indicados en pos del respeto de la comunidad de investigadores. La originalidad importa menos que la previsibilidad de una escritura obediente. Tales presupuestos equivalen a sentar sobre tablas si es marxista, interpretativista, positivista, estructuralista, etc.Pensamos que el método no existe con anterioridad a la investigación porque el pensar hace presa de su asunto como lo propio de sus fuerzas. La metodología no tiene que ver con el pensamiento sino con el oficio de matricero. ¿Qué es un centro interpretativo

Un centro interpretativo es una condensación de fuerzas. No se trata de citar una maraña de autores. En este artículo hay pocas menciones. Un centro argumentativo tampoco es la exposición minuciosa del objeto mediante sucesivas determinaciones del concepto. Una condensación de argumentos es un decir con voluntad polémica. No busca el diálogo sino el encuentro. No busca la verdad en contraposición a la mentira y al error sino las fuerzas que se hacen con la interpretación. No hace ciencia sino que la presupone.Un centro interpretativo es un basamento como condición de posibilidad de la investigación. No es un programa ni una teoría como esquema sino el apremio con el ojo. 

El centro interpretativo del presente artículo es el siguiente: 

  1. La sociedad mundial del capital tecnológico es el imperio de la relación salarial a escala planetaria sin entorno no-capitalista. Esto presupone ya no el imperialismo sobre las colonias sino el capital tecnológico como medio del capital para su propia diferenciación sistémica. El resultado es un esquema piramidal donde una masa gigante de capitales ya no puede competir —ni siquiera a escala regional— y son sostenidos por el estado o absorbidos por otros capitales, incluyendo el financiero. En tal situación, las empresas no innovadoras son permanentemente re-configuradas por empresas de tecnología que poseen una determinación supra-nacional respecto del estado de la ciencia y del estado como tal. En ese contexto global, al sostener PyMES, el estado financia la necesidad de mercado interno para el capital tecnológico. Aparece como creación de empleos y lucha proteccionista al mismo tiempo que déficit por importación. La política productiva no funciona como planificación del desarrollo sino como coyuntura y urgencia. Entonces, el sistema de conjunto si bien permite que la propiedad de los medios de producción pase a manos de los trabajadores (“fábricas recuperadas”, subsidios a cooperativas y emprendimientos productivos) opone férreos obstáculos a que éstos se apropien, productivamente, de la innovación y la alta tecnología. Llamaremos contraplanificación a la búsqueda de una teoría social que abra el horizonte de tal apropiación. 
  1. La economía mundial del capitalismo tecnológico crea y recrea continuamente zonas vulnerables donde el estado no puede, no sabe, no quiere que pase absolutamente nada que no sea control y seguridad. El estado de excepción ya no tiene su modo de ser sobre la lucha de clases —en un sentido harto reduccionista como represión de la clase trabajadora— sino sobre una selección específica del conjunto humano supra-nacional que no posee capital (desde asalariados hasta religiosos) y a los que se identifica, específicamente, bajo la forma del derecho penal del enemigo[1]. La economía general del poder de castigar, en la sociedad de control, no se aplica, por lo tanto, sobre conjuntos sino sobre una movediza zona de individualización y desindividualización productora de dispositivos[2]que conducen el poder a la dominación.

 

  1. El problema ya no son los desviados y su sociología sino los normales y su marketing. Es el individuo normal sobre el que hay que ejercer el control: el hacker, el terrorista, el distribuidor de pornografía infantil. Para los “desviados” hay tolerancia, abandono como “anti-psiquiatría”, olvido y psicoanalistas (sub) contratados, flexibilizados, tercerizados por el aparato de estado, la medicina prepaga y las obras sociales. No constituyen ni demandan un esfuerzo presupuestario inabordable. Las mayores pérdidas para el capital no provienen de los anormales sino de controlar los movimientos del hombre común que, por ejemplo, ya no quiere pagar para acceder a la cultura y no reconoce, en su práctica, el derecho privado a la ganancia proveniente de la (re)producción industrial. La piratería de las luchas virtuales de este siglo son formas de resistencia al “proceso de privatización” del conocimiento colectivo y la cooperación social en redes supra-nacionales. De la locura esquizofrénica al copyright binario. 
  1. El estado que ejecuta el derecho penal del enemigo sobre la normalidad para desplegar y justificar la excepción no requiere de saber sino de información. No tiene conceptos. Tiene PowerPoints. No solicita “discursos” sino imagen, sonido, archivo de la sospecha permanente. Un estado supra-nacional que no se define por la territorialidad sino por la capacidad absoluta de ver. Tiene hambre de flujos y de visión. Seduce con su Ojo y con él construye una objetividad, prácticamente, invulnerable. Las redes sociales como paradigma de funcionamiento y legitimidad de este poder de ver: el reality show como fiesta del “castigo postmoderno”. El espacio social no se define por la disciplina vigilada en su rebeldía sino por la participación activa en el control que los ciudadanos ejercen sobre lo que el dispositivo de ver absoluto presenta de modo continuo e ininterrumpido. El panóptico ha dado vuelta su propia media: de unos pocos que observaban y castigaban a muchos que observan y controlan. El suplicio carcelario es un circo romano mediático que nos devuelve una realidad ficcional de la exclusión como entretenimiento y turismo social. 
  1. El consenso generalizado avanza sin cesar en la mira de un orden auto-regulado crecientemente por agentes no estatales. El estado es uno más en una mesa donde no tiene el mando, ni el control, ni la primacía. El capital tecnológico le ha secuestrado el comando del castigo al Estado. El estado se vuelve miope para intervenir en los territorios. Intenta armar redes de clientela pero esa dinámica no es un unilateral y la mafia lo termina devorando casi siempre tirando al tacho gobernadores tras gobernadores, ministros tras ministros. El ideal del encierro es ahora la prisión domiciliaria donde la propia comunidad controla y observa con un estado que certifica y ofrece tecnología o directamente la importa. El poder de castigar se repliega en forma aparente: se vuelve, selectivamente, más económico. No gasta en burocracia sino en cámaras de seguridad.

 

  1. El poder de disciplina al secularizar la justicia, es decir, la venganza del Dios en el Estado no solo modifica la fundamentación del castigo sino la concepción moderna (laica) del tiempo. La pena no se desarrolla en un tiempo absoluto que re-establece el orden vulnerado sino en un tiempo progresivo, metódicamente, observable, según una linealidad individualizada que re-constituye el caso sometido, a su propia evolución, bajo el juicio de la ciencia. Poder disciplinario absorbiendo el poder de soberanía. Resocialización. Todo eso ya no importa ni como “hecho” ni como “discurso”. La posmodernidad penal suspende la interpretación jurídica disolviendo la especificidad del derecho en el ejercicio desnudo de la dominación.

El resultado de los puntos presentados es que la sociedad se encamina hacia el gobierno de los indisciplinados en un presente donde el estado, al ejercicio de poder de castigar clásico, le está sobre-imprimiendo las tecnologías del control desarrolladas por el capital más innovativo y diferenciado. La tecno-política busca deglutirse viejas burocracias con formas más locales y efectivas. Lo que falta para instaurar una nueva mentalidad[3] al poder de castigar es hacerse, resolutivamente, con un estado de situación que deslegitime —por izquierda y por derecha— la existencia misma de la cárcel. Esa tierra está arada, disponible y preparada, sea por el abolicionismo ideológico, sea por la puesta en práctica de las tecnologías de seguridad: la cárcel ya no tiene más cabida ni razón de ser. Para poder instaurarse la penalidad del XXI la mentalidad que deslegitima de raíz la estructura del XX debe producirse como “superación” al interior del propio campo del sistema penal. “No más cárcel”, sea por clamor socialista. “No más cárcel”, sea por compasión reformista. “No más cárcel” sea, por voluntad de venganza a domicilio. Una comunidad de vecinos vigilantes por laptot observa en Youtube la vida del preso del barrio: la comunidad, en tanto burócrata colectivo, abre la cárcel al ojo tecnológico que todo lo graba, archiva, ve. Esta banalización última del panóptico es, en realidad, la primacía de su dominio.

El presente artículo trata de pensar el asunto del derecho penal en la época del capital tecnológico. La organización del mismo es la siguiente: A) se presenta, sucintamente, la noción básica de capital tecnológico; B) se analizan noticias sobre el sistema carcelario en sociedades muy disímiles ya no bajo el eje seguridad / inseguridad —eje que hace a la legitimidad del castigo— sino bajo el eje productividad / improductividad que ilumina la producción del castigo en lugar de los modos de hacerlo socialmente aceptable. Tal análisis se realiza en la dirección de considerar la decadencia de la sociedad disciplinaria como su superación en manos de un capital tecnológicamente diferenciado que aún no ha desplegado toda su capacidad de destrucción sobre la institución penal pero que ha podido privatizar, subsumir, capturar las funciones sociales de la seguridad estatal: el capital tecnológico como liquidación discursiva del derecho penal en tanto poder público; C) se concluye con el señalamiento del límite intrínseco de toda política reformista del sistema carcelario, en el marco del capital, y la necesidad de una teoría y estrategia transicional.

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Ruinas sobre ruinas.Notas sobre el derecho penal del capital tecnológico

[1] El concepto derecho penal del enemigo fue introducido por el profesor Günther Jakobs en un congreso celebrado en Frankfurt, en el año 1985, en el contexto de una reflexión sobre la tendencia en Alemania hacia la “criminalización en el estadio previo a una lesión” del bien jurídicamente tutelado. Jakobs establece, en un primer momento, una separación entre el derecho penal de los ciudadanos y el derecho penal de excepción en la dirección de Carl Schmitt. En un Congreso de Berlín, ya en 1999, la diferenciación se profundiza entre personas (derecho penal del ciudadanos) y no personas (derecho penal del enemigo). Se trata de un derecho penal de peligrosidad: el autor, el enemigo, el que abandona el derecho en forma permanente y no se encauza más. No es un discurso sobre la resocialización sino sobre la eliminación de raíz de lo peligroso. Para Jakobs, una y otra forma de derecho penal —ciudadano y enemigo— se hallan entremezclados en el derecho penal vigente: la declaración abierta del enemigo lo hace menos peligroso para el estado y en un mismo movimiento se desenmascaran ambos. Ya no se trata de ocultar ni de cosificar con maquillaje: se abandona el Estado de Derecho liberal, el derecho penal de culpabilidad liberal y se avanza hacia un Estado de Derecho de la Seguridad, un derecho penal de la seguridad orientado preventivamente y policialmente, a escala global: el derecho penal pierde su medida y límite. Ya no limita al poder punitivo: lo realiza en todo el ámbito social, desdibujándose y volviéndose amorfo. Y, en pos de la defensa de las normas como esencia de la cohesión social, la confianza y las expectativas normales, entrega definitivamente el aparato de justicia a la policía. El derecho penal del enemigo es la destrucción del derecho penal laico como realización plena de un poder punitivo fundamentado en un derecho penal teológico-militar. El enemigo es una amenaza constante: no puede cambiar, no se puede reformar, no tiene conciencia, no tiene capacidad cognitiva. Es peligro. En un sentido genérico, el derecho penal siempre fue “derecho penal del enemigo”. El Veinte lo deja muy claro. Sin embargo, aquí hablamos del sentido específico del derecho penal del enemigo como derecho supra-nacional de excepción en el marco de la acumulación mundial de capital. No hay “enemigo público”. Lo público y lo privado ya no se diferencian: el derecho penal del enemigo es la honestidad como cinismo procedente de la derrota del socialismo. Correlato de la sociedad del control, arquitecto de la “seguridad en la era de la globalización”: la diferencia del derecho penal del enemigo del Veintiuno es una diferencia de grado, de intensidad, de escala. Una diferencia cualitativa.

[2] Agamben, G. (2009) “What is an Apparatus?”. Stanford University Press.

[3] Defino mentalidad como la confluencia de múltiples causas y condiciones hacia una actitud básica e inicial previa a toda “naturalización”, a todo “sentido común”, a toda “racionalización”. La mentalidad constituye la predisposición a la advenida de nuevos modos y formas de ejercicio del poder, del gobierno de los hombres y de la dominación. La mentalidad, por lo tanto, no es un contenido sino un marco formal que espera ser enunciado. 

FUENTE BLOG SSOCIOLOGOS

Rothschild hereda una patente de semiconductores al desaparecer el MH370

Cuatro días después de que el vuelo MH370 desapareciese, una patente de semiconductores fue aprobada por la oficina de patentes de EE.UU. 

La patente se divide en partes de un 20% entre cinco titulares. Uno de los titulares es la propia empresa, Freescale Semiconductor, de Austin, Texas (EE.UU.), y los otros cuatro, empleados chinos de la compañía: Peidong Wang, Zhijun Chen, Zhijong Cheng y Li Ying, todos ellos de la ciudad de Suzhou. Y todos ellos pasajeros del avión de Malaysia Airlines desaparecido el 8 de marzo, según Eternity.

Si el titular de la patente muere, los demás titulares compartirán equitativamente los dividendos de la persona fallecida, siempre y cuando no se dispute en su testamento. Si cuatro de los cinco titulares de la patente mueren, entonces el titular de la patente que queda con vida consigue el 100% de la patente. Ese titular de la patente restante es la empresa Freescale Semiconductor. 

¿A quién pertenece Freescale Semiconductor? La respuesta es: a Jacob Rothschild. El multimillonario británico es el propietario de la empresa Blackstone, la cual a su vez posee la compañía Freescale. 

Varias especulaciones en la Red ya han prestan atención a este circunstancia. 

Los Rothschild son una dinastía de financistas y banqueros internacionales de origen judeoalemán. La familia es desde el siglo XIX uno de los más influyentes linajes de banqueros y financieros de Europa. 

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/123046-rothschild-hereda-patente-semiconductores-avion-malasio

FUENTE

Replacing Russian Gas Deliveries with US Shale Gas? Washington Lies to the EU

Global Research, April 10, 2014
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The White House and State Department have engaged in brazen lying to EU governments regarding the ability of the US to supply more than enough natural gas to replace Russian gas deliveries. Recent statements by US President Obama and Secretary of State John Kerry are so patently false that it betrays an incredible desperation in Washington over the situation in Ukraine versus Moscow. Or it suggests that Washington is so out of touch with any factual reality she simply doesn’t care what she says. Either way, it suggests an unreliable diplomatic partner for the EU.

After his recent meeting with EU leaders Obama issued the incredible statement that the secret Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP) that is being secretly negotiated behind closed doors by the major private multinational companies would make it easier for the United States to export gas to Europe and help it reduce its dependency on Russian energy: “Once we have a trade agreement in place, export licenses for projects for liquefied natural gas destined to Europe would be much easier, something that is obviously relevant in today’s geopolitical environment,” Obama stated.

That bit of political opportunism to try to push the stalled TTIP talks by playing on EU fears of Russian gas loss after the US-orchestrated Ukraine coup of February 22, ignores the fact that the problem in getting US shale gas to the EU does not lie in easier LNG licensing procedures in the USA and EU.

In other recent statements, referring to the recent boom in unconventional US shale gas, Obama and Kerry have both stated the US could more than replace all Russian gas to the EU, an outright lie based on physical realities. At his Brussels meeting Obama told EU leaders they should import shale gas from the US to replace Russian. There is a huge problem with that.

Shale revolution a failure

Number one, the “shale gas revolution” in the USA has failed. The dramatic rise in US natural gas production from “fracking” or forcing gas out of shale rock formations is being abandoned by the largest energy companies like Shell and BP as uneconomical. Shell has just announced a huge reduction of its exposure to US shale gas development. Shell is selling its leases on some 700,000 acres of shale gas lands in the major shale gas areas of Texas, Pennsylvania, Colorado and Kansas and says it may have to get rid of more to stop its shale gas losses. Shell’s CEO,Ben van Beurden stated, “Financial performance there is frankly not acceptable … some of our exploration bets have simply not workedout.”

A useful summary of the shale gas illusion comes from a recent analysis of the actual results of several years of shale gas extraction in the USA by veteran energy analyst David Hughes. He notes, “Shale gas production has grown explosively to account for nearly 40 percent of US natural gas production. Nevertheless, production has been on a plateau since December 2011; eighty percent of shale gas production comes from five plays, several of which are in decline. The very high decline rates of shale gas wells require continuous inputs of capital—estimated at $42 billion per year to drill more than 7,000 wells—in order to maintain production. In comparison, the value of shale gas produced in 2012 was just $32.5 billion.”

So Obama is either being lied to by his advisers on the true state of US shale gas supplies, or he is willfully lying. The former is most likely.

The second problem with the US “offer” of gas to the EU to replace Russian gas is the fact that it requires massive, costly infrastructure in the form of construction of new Liquified Natural Gas terminals that can handle the huge LNG supertankers to bring it to similar huge LNG terminal harbors in the EU.

The problem is that owing to various US laws on export of domestic energy and supply factors, there exist no operating LNG liquefaction terminals in the US. The only one now under construction is the Sabine Pass LNG receiving terminal in Cameron Parish, Louisiana, owned by Cheniere Energy, where John Deutch, former CIA head, sits on the board. The problem with the Sabine Pass LNG terminal is that most of the gas has been pre-contracted to Korean, Indian and other Asian LNG customers, not to the EU.

The second problem is that even were a huge port capacity installed to satisfy EU gas needs to replace Russian supplies, that would push domestic natural-gas prices higher and cut short the mini-manufacturing boom fueled by abundant, cheap shale gas. The ultimate cost to EU consumers of US LNG would have to be far more than current Russian gas pipelined over Nord Stream or Ukraine. The next problem is that the specialized LNG supertankers do not exist to supply the EU market. All this takes years, including environmental approvals, construction time, perhaps seven years on average in best conditions.

The EU gets some 30% of its gas, the fastest-growing energy source there, from Russia today. In 2007, Russia’s Gazprom supplied 14 percent for France, 27 percent for Italy, 36 percent for Germany, with Finland and the Baltic states receiving as much as 100 percent of gas imports from Russia.

The EU has no realistic alternative to Russian gas. Germany, the largest economy, has foolishly decided to phase out nuclear power and its “alternative energy”—wind power and solar–is an economic and political disaster with consumer electricity costs exploding even though alternatives are a tiny share of the total market.

In short, the chimera of shutting Russian gas and turning on US gas instead is economic, energy and political nonsense.

F. William Engdahl is strategic risk consultant and lecturer, he holds a degree in politics from Princeton University and is a best-selling author on oil and geopolitics , exclusively for the online magazine “New Eastern Outlook”

Los Ojos del Arma – Sobre el cine de Harun Farocki, por Gabriel Muro

Harun Farócki es un cineasta imprescindible. De origen checo-alemán, con casi cien películas en su haber, es el primer historiador de las sociedades de control. Sintomáticamente, sus investigaciones no han sido realizadas primariamente en forma escrita (aunque también escribe) sino a través de la realización de documentales. Farocki es una especie de Virgilio que con sus películas nos arrastra al “showroom” de las nuevas tecnologías de poder. Sus más de cien documentales giran obsesivamente sobre un antiguo tema judeo-platónico: la desconfianza y hostilidad hacia las imágenes. Pero ya no se trata del antiguo odio mítico frente a las imágenes entendidas y temidas como desafío a un Dios esencialmente irrepresentable. Si la escritura fue creada para combatir a las imágenes mágicas, es decir a la idolatría, las imágenes técnicas de nuestra era recobran un cierto poder “mágico” de actuar sobre las cosas. Para las imágenes técnicas de última generación, en cambio, no hay nada irrepresentable, puesto que no representan nada, sino que programan, calculan distancias, escanean movimientos, detectan intrusos y localizan objetivos.

Las imágenes que obsesionan a Farocki no son las imágenes artísticas, sino las imágenes técnicas, esto es, aquéllas producidas por un aparato. La primera de este tipo fue la fotografía y la siguen, en orden de aparición, el film, las imágenes electrónicas y por último, las imágenes informáticas o digitales. Existen, por supuesto, cruces y relaciones entre las imágenes artísticas y las imágenes técnicas. En La Plata y La Cruz (2010) Farocki explora el modo en que la iglesia organizaba la extracción de plata de la mina de Potosí en la época del virreinato utilizando como única referencia un cuadro al óleo de 1784 realizado por el pintor Gaspar Miguel de Berrío, en donde se representa al detalle y como si fuese una infografía, la explotación del Cerro Rico.

Farocki hace pública la potencia bélica de las imágenes técnicas. Existe una guerra audiovisual que se desarrolla de modo imperceptible, en toda la extensión de la sociedad tecnológica y en los márgenes de los medios masivos de comunicación.

En Los Creadores de los Mundos de Compras (2001), Farocki observa el modo en que un grupo de expertos planifican y diseñan cada rincón de un Shopping-Center para mejor atraer los ojos de los visitantes. En Imágenes del Mundo y La Inscripción de la Guerra (1989), se trata de analizar el rol que ha jugado la fotografía al oficiar de ojo-máquina para mejor dirigir aviones no tripulados y misiles inteligentes. En Naturaleza Muerta (1997), vemos como un grupo de fotógrafos reunidos en un estudio producen, meticulosamente, las imágenes publicitarias de un conjunto de productos alimenticios. En Perseguir y Reconocer (2003) vemos cómo las cámaras que se insertan en las cabezas de los misiles militares funcionan efectivamente como ojos, capaces de decidir una trayectoria y de perseguir incansablemente a su objetivo, torciendo su propio rumbo, reacomodándose frente a los movimientos de su presa.

Imagenes de Prision

El cine de Farocki no es un cine de denuncia. No responde a ninguno de los estándares estereotipados con los que generalmente se producen esa clase de películas. Los films de Farocki son analíticos, casi hasta mimetizarse con las imágenes que observa con su propia cámara. En todo caso, se trata de un cine maquínico-testimonial, o como él mismo afirma, un cine que pone en evidencia, un cine que “hace ver” el nuevo estatuto de las imágenes en las sociedades informatizadas. Este curioso e inquietante hacer ver se da por una suerte de traslación del espectador hacia la mirada del Amo. Es como si Farocki nos depositase en el punto de vista del Poder. Vemos lo que ven los aparatos de control pero descubrimos que esta visión está vacía, que no hay una subjetividad que sea la depositaria de esas imágenes, sino un vasto programa matemático que organiza un teatro de operaciones electrónico y automático.

Hace casi un siglo, tanto el cineasta experimental Dziga Vertov como Walter Benjamin, coincidían en afirmar que la potencia del Cine se hallaba en su capacidad para ver más que lo que ve el ojo humano. Dziga Vertov había nombrado a su programa político-cinematográfico como el de “Cine-Ojo”. Benjamin resaltaba la potencia del cine para revelar un “inconsciente óptico” al que el ojo, frente a la pantalla, quedaba cautivado. Este programa vanguardista e iluminista viene siendo cumplido por otro tipo de cámaras, las llamadas cámaras “inteligentes”. Con Farocki comprendemos que el Iluminismo es la voluntad de iluminarlo todo para que así pueda ser visto con claridad y calculado con precisión. La matematización cartesiana del mundo encuentra su máxima aplicabilidad en las tecnologías de la óptica. Pero Farocki sigue filmando y por eso iluminando los resquicios que han quedado oscuros en relación a las condiciones de posibilidad para el dominio de las imágenes técnicas. Farocki no recae en ingenuas formas del romanticismo pretecnológico. Se mantiene fiel a la fórmula adorniana: ir más allá de la ilustración a través de la ilustración.

En Imágenes de la prisión (2000) vemos lo que captan las cámaras de seguridad de una prisión de máxima seguridad de EEUU. La cámara observa las visitas que reciben los presos, examina las cartas que se intercambian, observa los movimientos y las riñas que se producen en el patio del correccional. Nada se le escapa al nuevo panóptico. Ya no se contenta con una pura contemplación voyeurística, sino que también interviene en la escena. Cuando dos presos comienzan una refriega, una voz automática, largada por altoparlantes, les advierte que tienen diez segundos para dejar de combatir. La cámara los observa atenta, ajustando la mira. Luego del tiempo de gracia, al constatar que los presos siguen peleando, se descargan sobre ellos una serie de disparos que coinciden con la mira de la cámara. La imagen funciona como campo visual que ajusta milimétricamente el objetivo del arma. Uno de los presos cae abatido, el otro se cubre y tira al piso, como ordena el protocolo carcelario.

Farocki es también el primer cineasta en posar su mirada sobre la automatización del trabajo. Varios de sus films tratan sobre el modo en que sofisticadas máquinas producen mercancías independientemente de cualquier trabajador. El trabajo humano queda fuera de campo. Esas máquinas han sido programadas por científicos para producir, por sí solas, con la ayuda de su propia percepción electrónica, precisas piezas de diseño industrial, o bien calcular la cantidad de stock mercantil disponible en un depósito, en donde máquinas “visionarias” se encargan, autónomas, de la logística. Terminamos por confundir todos los dominios. Los aparatos que sirven para la guerra también sirven para la producción de mercancías. Las tecnologías para dirigir misiles se asemejan a las usadas para arar los campos por medio de tractores automatizados.

El cine de Farocki hace ver que ya no se trata tanto de realizar una crítica ideológica de las imágenes que irradian los medios de comunicación masivos. Tampoco se trata de soslayar esas imágenes, solo que ya no pueden ser el núcleo de una política de las imágenes. Las imágenes técnicas no aparecen en televisión excepto bajo la forma devaluada del espectáculo policíaco. El vasto arsenal de imágenes inteligentes circula por otros carriles, menos evidentes que los televisivos y sin embargo presentes en todos los espacios de la producción capitalista. No son imágenes que engañen, que distraigan o que entretengan al público para mantenerlo adormecido o engañado. Las imágenes técnicas no necesitan de la mentira ni de la operación de prensa. No ocultan ningún complot siniestro. En cambio, se contentan con un simple objetivo: programar por completo el funcionamiento de los aparatos y de las sociedades que de ellos dependen.

FUENTE

El Juez y el Poeta

Las quemas de libros a partir del 24 de marzo de 1976 

Por Julián Axat, defensor juvenil

Cuando mis padres desaparecieron, en abril de 1977, mi abuelo paterno, Carlos Alberto Axat, un moderado abogado civilista, hizo su primer habeas corpus ante el juzgado federal electoral de la Provincia de Buenos Aires. El entonces juez, Teniente Coronel Dr. Héctor Gustavo de la Serna Quevedo, que lo recibió en su despacho, le preguntó qué estudiaba su hijo, a lo que mi abuelo le explicó Filosofía. La respuesta derivó en una arenga entusiasta del magistrado sobre los problemas épicos y filosóficos acerca del trigo y la cizaña. Mi abuelo, desesperado, que solo estaba ahí para pedir por el paradero de su hijo y su nuera, tuvo que soportar que el señor juez terminara con su clase pseudoerudita para implorar una respuesta efectiva. Cuando regresó al juzgado a los pocos días, encontró el rechazo del habeas corpus y las costas al vencido. Yo por entonces tenía pocos meses, la anécdota me la contó cuando ingresé a la facultad de derecho en 1994, en ella estaba contenido el punto de su frustración en el derecho y la justicia para un abogado con 70 años de profesión libre. Con la anécdota me decía: elegí bien, que no te pase lo que a mí. Mi abuelo murió en 1995.

Héctor Gustavo De la Serna Quevedo, nació en 1926 en Catamarca, hijo de un militar de alto rango y primo del “Che” de lado materno; huérfano desde los ocho años, hizo la carrera militar hasta que fue dado de baja por ser parte de la intentona de alzamientos anteriores a 1955. Recibido de abogado a los 40 años, fue designado por Onganía como interventor del Servicio Penitenciario, y más tarde por la dictadura cívico-militar como juez federal electoral de la provincia de Buenos Aires; cargo que ocupó hasta 1983.

De la Serna fue no solo conocido solo por ser el juez preferido de “Jimy” Smart dando cobertura judicial a secuestros y desapariciones, para luego rechazar habeas corpus y gozar de imponer costas a familiares de esos desaparecidos; sino que fue y sigue siendo conocido por uno de los hechos más graves contra la cultura de este país. A eso de las nueve y media de la mañana, el 7 de diciembre de 1978, los depósitos que el Centro Editor de América Latina en Avellaneda fueron allanados y clausurados bajo la acusación de infringir la ley 20.840. Por entonces, el valiente editor Boris Spivakow junto con su abogado se atrevieron a dirigirse hasta el despacho de De la Serna para evitar el atropello, pero allí atónitos recibieron una filípica sobre “filología de la disgregación social”, fundamento que se materializó en el decomiso del 30 de agosto de 1980, en un terreno baldío de Sarandí, donde un millón y medio de libros ardieron frente a la mirada del propio De la Serna.

El acto judicial que firmado y sellado por De la Serna, que ordena la quema ha sido rescatada hace pocos meses, gracias al trabajo de archivo del grupo la Grieta de la Plata encabezado, esta vez, por Gabriela Pesclevi. Como diría Walter Benjamin, el documento judicial representa toda una pieza de la barbarie que, a su vez, expone la negación-destrucción cultural de la dictadura hacia determinados libros, entre los que figuraban Marx, Lenin, Mao, Sartre, Cortazar, García Márquez, pero especialmente libros infantiles como los de Elsa Bonerman, o María Elena Walsh.  La investigación llevada a cabo por Pesclevi, me llevó a otros lugares interesantes. Si uno lo Googlea “Héctor Gustavo De La Serna”, lo primero que encuentra es el típico homenaje que el diario “El Día” hace a los personajes de su ciudad, en los que nunca se distingue al héroe del villano; de allí que el desapercibido fallecimiento de De La Serna ocurrido el 8/5/2012, tuvo un montaje-recordatorio donde aparece como “poeta, docente y filósofo”, y nada sobre su nefasto rol de juez.

Lo que a mí me despertó curiosidad del recordatorio del diario no fue el lavado de una historia, sino la introducción de la siguiente palabra: “Poeta”. ¿Cómo compatibilizar la quema de libros con la poesía? ¿Cuál es el lugar del juez verdugo y cuál el de la poesía frente al Mal? La poesía y el derecho son dos lugares que me obsesionan, y De la Serna no solo había rechazado el habeas corpus de mis padres, sino que además se decía abogado y poeta. Si la pieza judicial firmada por De la Serna, que ordenaba la quema de un millón y medio de libros, se trata de una pieza arqueológica que refleja todo el lugar de la barbarie cultural Argentina, entonces hallar el libro de poesía firmado por ese mismo autor, representa el fin de la palabra (poética), o el lugar donde la maldad y la ignorancia coincidían.

Como detective literario, salí en la búsqueda de la poesía de De La Serna. No figuraba en catálogos de Internet, recorrí librerías de viejo, consulté en bibliotecas de La Plata, hasta que di con un único ejemplar  de “Poesía y Meditación”, Ediciones Almafuerte (1996). La tapa lleva una imagen de la bóveda de la catedral platense, por lo que ya se aprecia un tono cruzado y en la solapa la siguiente  caracterización: “… crítico preocupado por las ideas disolventes en que se ha encarnado la sociedad…”. La serie de versos son una lírica confesional trillada, halito meditabundo de burócrata jubilado que se paga una edición para despuntar culpas y rendir cuentas con los fantasmas que lo persiguen y ante los que se justifica. Basten este puñado de palabras que reflejan al resto: “¿Quién conociera el peso de la historia / y su incidencia en el vivir futuro? / con su irrumpir en varias direcciones / con tanto polvo sedimentando el alma, /con tanta pena crucificando al hombre /en inseguridad sin concesiones / ¡quien pudiera desentrañar la suerte del angustiado permanentemente! / un profundo arcano señorea el mundo / y el torrente de tiempo, vida y muerte / en medio de nuestro acaecer fecundo / se repite absurdo, obstinadamente… /escribir y borrar acto seguido / en el cuaderno de sufrir y el llanto /sin reparar en el que sufre tanto…”.

Alguna vez me detuve en la poesía del latinista Carlos A. Disandro, o me obsesiona dar algún día con el inhallable libro de poesía firmado por Eduardo E. Massera, en su juventud y que Claudio Uriarte se cansó de buscar. El libro de poemas del ex juez De la Serna forma parte de estas inquietudes, y la paradoja consistía en rescatar del olvido, el libro de un quemador de libros. Quién quemaría estos libros, aun cuando estén manchados de sangre o lejos estén de la Poesía, con mayúsculas. Cuando mi abuelo me contó la anécdota de su frustración ante el juez De la Serna, entonces yo decidí ser abogado, pero también elegí la Poesía.

CENTRO de pensamiento crítico WALTER BENJAMIN

El Centro de Pensamiento Crítico Walter Benjamin surge como un espacio de estudio y reflexión sobre las derivas más sombrías del sistema-mundo que habitamos. Algo que implica dar cuenta del punto de clivaje donde la violencia moderna se convierte en una violencia naturalizada, vuelta “irrepresentable”, reducida a una simple “gestión”.

Se trata de hacer pensable el mecanismo que constituye la figura del poder soberano como fuente de exterminio sin contradecir, y éste es el escándalo que subyace a una política fundada en la exclusión de hombres que ya no son solamente superfluos , sino que se han vuelto desechables.

En esta perspectiva, son objeto de análisis las marcas que el desvío de la llamada Modernidad han provocado en la cultura, en los imaginarios sociales, en los cuerpos y en la subjetividad, lo que lleva a interpelar lo intolerable del presente y de los paradigmas que rigen hoy la cultura occidental

A través de cursos, seminarios, jornadas, mesas debate y conferencias, el Centro se propone trabajar en la línea de pensamiento crítico que desarrolló la primera Escuela de Frankfurt, lo que remite a la lectura de obras clave  de Theodor Adorno, Max Horkheimer  y,  especialmente, de textos fundamentales del filósofo alemán Walter Benjamin, como son las “Tesis de filosofía de la historia” que, en oposición a la historiografía tradicional, proponen restituir los sentidos del pasado y escuchar voz de los vencidos

Se trata no sólo de recuperar el pensamiento crítico, dejado de lado tras la caída del Muro de Berlín, junto con ideologías y certidumbres, sino de crear comunidad, una comunidad pensante y deseante en oposición a “las escuelas de servidumbre”  que hacen de la violencia estructural del capitalismo el reverso imaginario de una libertad ilusoria.

El abordaje, desde una perspectiva interdisciplinaria, se traduce en la participación de  docentes, investigadores, psicoanalistas, historiadores, antropólogos, sociólogos y especialistas en derecho y filosofía.

Aunque la consolidación del Centro de Pensamiento Crítico Walter Benjamin es reciente, sus integrantes cuentan con una vasta experiencia en la docencia y la investigación. Sus actividades, durante el año pasado, tuvieron un carácter “itinerante”, que se tradujo en la realización de encuentros de debate y reflexión en diversos ámbitos académicos.

El crecimiento en la demanda de un proyecto de trasmisión e intercomunicación de saberes, que contemple nuevas temáticas, ha planteado la necesidad de que el Centro disponga  de un espacio físico más permanente para el desarrollo de sus actividades, en el marco de su programa académico para el año 2014.          Los debates, mesas redondas y jornadas tendrán por objetivo no sólo el intercambio de ideas sino la meta, quizá más ambiciosa, pero no imposible,  de crear un lugar de pertenencia cultural, donde puedan  discutirse libremente los temas que no se abordan o que, en caso de ser abordados, carecen de la necesaria profundidad.

Una reflexión de León Rozitchner quizá sea la síntesis que más se acerque a nuestra propuesta: “La desintegración producida por el sistema capitalista forma sistema con el hombre desintegrado en el cual el capitalismo se objetiva. La salida de la contradicción en que estamos viviendo no puede ser pensada con la racionalidad burguesa: debemos descubrir una racionalidad más profunda que englobe en una sola estructura, partiendo desde la experiencia sensible de nuestro propio cuerpo, nuestra conexión perdida con los otros. Hay que volver a hacer sentir lo que es necesario pensar, pero hay que volver a pensar profundamente para recomenzar a sentir y salir del entumecimiento””.

Inicio de Actividades

El Centro de Pensamiento Crítico Walter Benjamin inicia sus actividades de este año el 12  de marzo con una serie de Talleres de lectura e interpretación de textos.

Talleres de lectura e interpretación de textos

  • 12 de marzo: El lado oscuro de la Modernidad. De los sueños de la razón a las fábricas de la muerte. Cultura y barbarie: una relación dialéctica.

“El ángel de la historia”, Walter Benjamin

Fragmentos de “Dialéctica del Iluminismo”, T. Adorno y M. Horkheimer.

“El silencio de las sirenas”, Franz Kafka.

  • 19 de marzo: Del sujeto ilustrado  al hombre desechable. La irrupción de los otros en el “Otro”. Alienación y normalización social. La producción de idiotismo moral.

Odradek”, Franz Kafka

“Hurbinek”, Primo Levi

“Los que abandonan Omelás”, Ursula Le Guin

  • 26 de marzo: El genocidio como ruptura de la historia. Usos de la memoria y políticas del olvido. Poder y  resignificación de pasados traumáticos.

 “Tesis de Filosofía de la Historia (7º Tesis)”, Walter Benjamin

“Homo sacer. El poder soberano y la nuda vida”, Giorgio Agamben

Estas reuniones se llevarán a cabo los días miércoles, de 19 a 21 horas, en el Casal de Catalunya, Sala Gaudì (planta baja), Chacabuco 863, Capital Federal.

Los encuentros son gratuitos, con inscripción previa a aguilis1@hotmail.com ó rangel1@speedy.com.ar

Seminario Anual

A partir del 9 de abril, dará comienzo el Seminario Cultura y barbarie -De los sueños de la Ilustración a las fábricas de la muerte, a cargo de la Lic. Raquel Angel y el Lic. Alberto Guilis.

Se adjunta la introducción y objetivos  del Seminario.

Duración: anual

Días y horario: miércoles, de 19 a 21 horas

Se entregarán certificados de asistencia.

Informes e inscripción: rangel1@speedy.com.ar; aguilis1@hotmail.com

Teléfono: 11 4049-7864

CULTURA Y BARBARIE

De los sueños de la Ilustración a las fábricas de la muerte 

Seminario anual

Docentes: Raquel Angel y Alberto Guilis

Introducción y objetivos del seminario

     “No existe documento de cultura que no sea al mismo tiempo un documento de barbarie”. Sobre esta  reflexión de Walter Benjamin y los múltiples sentidos que dispara, se articula la propuesta central del seminario. Establecer el vínculo entre cultura y barbarie implica trabajar en los bordes de una oposición que se enmascara. Dicho de otro modo, significa analizar la  dialéctica de la Ilustración que va a operarse en la llamada Modernidad, a partir del surgimiento y consolidación del capitalismo.

Se trata de  proporcionar herramientas teóricas que permitan visualizar  las causas que produjeron el pasaje del proyecto de la Ilustración (siglo XVIII) a las tecnologías de guerra y exterminio del siglo XX. Una mirada que deja al descubierto la contracara de la filosofía del progreso, el lado oscuro de  una cultura que significaba la destrucción de la naturaleza, la cosificación del hombre, la explotación de su fuerza de trabajo, la expropiación de su vida, la masificación, la homogeneización y la pérdida de autonomía en el marco embrutecedor de la revolución industrial. Laceraciones que provocaron ruptura de los lazos solidarios, marcas en el lenguaje, en la cultura, en los cuerpos y en la subjetividad, y que se tradujeron en la producción del “hombre serializado”, según la definición de Sartre.

Una contextualización rigurosa obliga a revisar críticamente  la génesis de los Derechos Humanos, la visión de los filósofos contractualistas  y la concepción burguesa de los Derechos Humanos. que se consolida a partir de la Revolución Francesa, en l789.

El abordaje que proponemos apunta a desmontar el entramado de ideologías que se fue configurando a lo largo de la Modernidad y cuyo rasgo común fue concebir a su tecnocultura como despliegue y conquista del mundo, En esta perspectiva, se analizará exhaustivamente el gran relato moderno: triunfo de la Razón sobre la superstición, dominio del hombre sobre la naturaleza, exaltación de la ciencia y de la técnica como únicos caminos hacia la verdad; progreso ininterrumpido, promesa de un devenir emancipador de las sociedades y protagonismo del sujeto como arquitecto de la historia.

Este recorrido implica dar cuenta del punto de viraje del paradigma moderno. El deslizamiento hacia el “lado oscuro” de la Razón ya empieza a perfilarse en el siglo XIX ( trabajo alienado y fetichismo de la mercancía, como operación ideológica  clave de la Modernidad), pero su despliegue, en el siglo XX, tendrá el signo de la catástrofe con el estallido de dos guerras mundiales, el primer genocidio del siglo, sufrido por el pueblo armenio, la irrupción del nazismo y de los campos de concentración, la eliminación masiva de opositores políticos, de gitanos y homosexuales y, como culminación de este cruce entre política y violencia sacrificial, la instalación de las fábricas de la muerte y el asesinato de seis millones de judíos.

En el caso de Argentina, bajo el Terrorismo de Estado (1976-1983), igual que en otros genocidios estudiados, el seminario no se detiene en la descripción meramente  historicista de lo acontecido, sino que apunta a instalar reflexiones y debates sobre temas que hasta ahora se han venido soslayando: grado de implicación social con los mandatos del poder, opciones morales en situaciones límite, políticas de la memoria y usos del olvido, entre otros. Cuestiones que, en un análisis comparativo, permiten visualizar al genocidio como una tecnología de poder ligada a lo que ha dado en llamarse “sociedades concentracionarias”.

La recurrencia a prácticas genocidas a lo largo del siglo XX y lo que va del siglo XXI –Argelia, Vietnam, Laos, Camboya, Argentina, Chile, Guatemala, Ruanda, Afganistán, Irak, entre otros ejemplos- obliga a formular preguntas inquietantes.

¿Se trata de un fracaso de la Modernidad o de un  producto inevitable en un proceso civilizatorio ligado a la acumulación capitalista? ¿Cómo explicar el pasaje del gran sueño de la Ilustración al exterminio de millones de seres humanos? ¿Qué condiciones posibilitaron la tragedia de la Razón, el quiebre de una cultura, la caída en la barbarie? En el marco de esta requisitoria, el seminario plantea un núcleo central: ¿qué subjetividad produce la modernidad capitalista y hasta dónde es funcional esta subjetividad a la perpetración de un genocidio?

El cruce de reflexiones sobre los aparatos de captura de la Modernidad y sobre las inscripciones del poder en la subjetividad demanda la imprescindible apelación al denominado “pensamiento fuerte”. Spinoza, Benjamin, Adorno, Horkheimer, Nietzsche, Freud, Lacan, Sartre, Merleau-Ponty, Agamben, Levi-Strauss,  Grüner y León Rozichtner, son algunos de los autores que se trabajarán a lo largo del seminario.

A través de este enfoque multidisciplinario que incluye miradas desde la filosofía, la historia, la antropología, el marxismo crítico y el psicoanálisis,  la  propuesta apunta a responder interrogantes que aún desvelan la conciencia del presente y penden, como amenaza, sobre el futuro.

Los 15 argentinos más ricos tienen tanta plata como el Banco Central

Según el ranking 2013 de los argentinos más ricos, publicado por la edición local de la revista Forbes, el conjunto de los patrimonios de estos 15 millonarios se ubica solo un 3 por ciento por debajo de las reservas internacionales de nuestro país, según el cierre del lunes de la entidad monetaria.

La lista la encabezan los hermanos Alejandro y Carlos Bulgheroni (Bridas, Panamerican Energy) con 5.880 millones de dólares. Los Bulgheroni cerraron 2013 con 180 nuevos pozos perforados en el yacimiento Cerro Dragón, en Comodoro Rivadavia, y con el lanzamiento de Axion, la nueva compañía de refinación de petróleo crudo y comercialización de combustibles y lubricantes que Bridas le compró a ExxonMobil en Argentina, Paraguay y Uruguay.

En segundo lugar aparece Paolo Rocca con 3.400 millones de dólares. Rocca es el responsable de Tenaris y Ternium, las dos empresas principales de la Organización Techint, el mayor productor de acero de América Latina y el mayor productor global de tubos sin costura, usados principalmente en la industria petrolera.

Gregorio Pérez Companc y familia ocupan el tercer lugar del ranking con 2.800 millones de dólares. Retirado de la actividad diaria, Pérez Companc llegó a estar al frente de uno de los grupos más poderosos del país durante 25 años, Molinos Río de la Plata, y fue líder de este ranking.

Eduardo Eurnekian es propietario de Corporación América, la compañía que desembolsó 200 millones de dólares para quedarse con el 81 por ciento de CGC, la petrolera en la que sus fundadores, el Grupo Soldati, mantienen un 19 por ciento. El exdueño de América TV ocupa el cuarto lugar de la lista con un patrimonio de 2.200 millones de dólares, seguido por Jorge Pérez (The Related Group) con 1.550 millones de dólares.

Alberto Roemmers y familia aparecen sextos con 1.350 millones de dólares. Al frente del holding farmacéutico más grande del país, Roemmers preside el directorio de la compañía familiar que fundó su padre. Además, la familia también produce olivares.

La única heredera de Amalia Lacroze de Fortabat, María Inés de Lafuente Lacroze, es la mujer más rica del país desde febrero de 2012. Posee obras de arte y propiedades en la Argentina, Estados Unidos y Uruguay que elevan su fortuna al puesto siete con 1.260 millones de dólares.

Luis Alejandro Pagani ocupa el octavo puesto con 1.250 millones de dólares. Con ventas anuales por 14.000 millones de dólares, ganancias por 44 millones de dólares y un valor estimado de la compañía de 2.280 millones de dólares, Pagani está al mando de Arcor, la mayor productora de caramelos del mundo.

El ranking Forbes de los argentinos más ricos ubica noveno a Roberto Urquía con 1.200 millones de dólares. Urquía es uno de los propietarios de la compañía familiar Aceitera General Deheza (ADG), la mayor exportadora del país de aceite de soja a China.

Con idéntico patrimonio figura Edith Rodríguez de Rey, quien fuera la mujer de Luis Alberto Rey, el ingeniero que fundó la petrolera de origen nacional Pluspetrol y Papel Prensa.

Alfredo Román, líder del transporte logístico en la Argentina, ostenta el puesto 11 de la lista con 1.110 millones de dólares. Lo sigue Hugo Sigman con 1.000 millones de dólares, quien encabeza el grupo Insud, integrado por los laboratorios ELEA, Biogénesis y Bagó. Sigman además, posee negocios agroforestales, así como otras unidades relacionadas con la información y la cultura, como la Editorial Capital intelectual.

Samuel Liberman, abocado al desarrollo inmobiliario a través de las empresas Sociedad Latinoamericana de Inversiones (Grupo SLI) y Altius Group, es el 13er argentino más acaudalado con 950 millones de dólares.

En el puesto siguiente está Enrique Esquenazi (Grupo Petersen), con 870 millones de dólares.

El ranking lo cierran Carlos Blaquier y familia con 840 millones de dólares. Con la madre de sus hijos, María Elena Arrieta Wollman, el empresario tiene el 90 por ciento de las acciones de la firma Ledesma.

Blaquier está procesado como cómplice primario en 26 casos de privación ilegítima de la libertad en la causa Burgos, que investiga los hechos ocurridos durante La Noche del Apagón en 1976, y por los secuestros del intendente de Libertador San Martín, Luis Ramón Aredez, de Omar Gainza y de Carlos Melián, durante la última dictadura cívico militar.

FUENTE

¿Queremos hacer lo que estamos haciendo?, por Carlos Leyba

El futuro es lo que estamos haciendo. Y el presente es lo que hicimos en el pasado. Si lo que ocurre hoy no es lo que esperábamos que ocurra; y si además está en las antípodas de lo que deseamos, de lo que decimos y de lo que predicamos; nuestro error no sólo está en las decisiones que tomamos sino en la manera de pensar la política. Creer que todo se resuelve acomodando la superficie, el hoy, el ahora, el paso a paso, es un error que conlleva desgracias.

Aunque cueste creerlo, de los sectores de actividad económica en que se divide el PBI, el que más creció -en términos reales- entre 2003 y 2012, fue el de la Intermediación Financiera. Las cifras del INDEC nos informan que se multiplicó por 3. ¿Qué tal? Ningún otro sector siquiera le tocó los talones. Y, desde el tercer trimestre de 2013, respecto del mismo trimestre del año anterior, la expansión del sector fue del 20 por ciento.

La pregunta inmediata es si, en un modelo de expansión de los sectores productivos, es previsible que el sector financiero tenga tamaño desarrollo en relación a los demás. La respuesta es no lo es. Salvo que estemos en un período de explosión del crédito para la inversión. Que no es el caso de esta década. Y no es el caso en nuestra Argentina desde hace varias décadas.

Si hay algo en lo que todos estamos de acuerdo es que no hay en nuestro país tal cosa como un sistema financiero que sostenga a nuestra economía productiva. En términos schumpeterianos la economía argentina no es aún una economía plenamente capitalista. Para J.A. Schumpeter el capitalismo es un sistema de medios de producción privados en el que  “la innovación se financia con crédito”.

El dato de la expansión de los bancos es paradojal. Primero, la participación del crédito sobre el PBI, en la Argentina, es una de los más bajas del mundo medianamente desarrollado. Ni hablar del crédito para inversión reproductiva ni del crédito a largo plazo. Segundo, una parte sustantiva del excedente generado en el país no se convierte en ahorro dentro del sistema. Se atesora o se fuga como consecuencia, entre otras razones,  de la incapacidad de nuestra moneda de transmitir valor en el tiempo. Por eso tenemos un sistema financiero que no capta ni presta y que no se compadece con el nivel de nuestra estructura económica:. Su hiper desarrollo es una anomalía muy cara. Tercero, nuestro índice de bancarización es relativamente escaso y muy bajo para nuestro nivel de PBI por habitante. En definitiva la mayor parte del sistema tiene la función de una agencia de “pago fácil” o algo parecido, sólo que lleno de sucursales glamorosas.

¿Y entonces? ¿Por qué creció tanto? ¿Quién deseó que la intermediación financiera fuera la estrella del crecimiento de la década? ¿Por qué el sector “elegido” es un sistema de préstamos que no brinda créditos? Toda elección o es por comisión o es por omisión. Cualquiera diría que en esta década no puede haber sido por comisión sino por omisión. Acometer ese crecimiento sería una contradicción discursiva. Pero, por ejemplo, la devaluación le ha generado al sistema financiero ganancias espectaculares.La posición dolarizada de los bancos (noviembre 2013) era de más del 60 por ciento de su patrimonio. Recién después de la devaluación fueron obligados a pesificarse. ¿Por qué no antes de la devaluación? ¿Alguien en el oficialismo – dejando a sus banqueros, que los hay, de lado – habrá imaginado tamaña transferencia? Difícil. Pero ¿acaso las  Lebac al 28 por ciento anual pagadas por el BCRA no están montadas sobre patrimonio y liquidez gratuita (cuentas corrientes, cajas de ahorro)?Seguramente serán un dolor de cabeza para los banqueros a la hora de presentar públicamente los balances que registrarán esas ganancias increíbles.

Detrás de estas paradojas, omisiones y demás, está la existencia de decisiones de política económica que no son conscientes ni de los perjuicios que provocan, ni de los beneficios que otorgan. ¿Por qué? Porque, además del conocimiento y la solvencia profesional, es imprescindible -antes de cada decisión de política económica y durante su curso – el análisis sistémico de impactos. Y eso es imposible de ser llevado a cabo sin el monitoreo estadístico; y sin el diálogo abierto con todos los sectores involucrados.

De diálogo tenemos poco. No olvidar que el enorme defecto del secreto y la sorpresa, tan encarnado en la gestión K. ha sido tomado como virtud. Por eso toda esta confusión paradojal está en y desde el origen.  Veamos.

¿Alguien imaginó, en el gobierno, que la energía y los sectores más alentados por la política (automotriz, electrónica, electrodomésticos),terminaran siendo finalmente un dolor de cabeza en la cuenta de importaciones. Esta es una amenaza que hace que el crecimiento, de acuerdo con los factores que el gobierno cree que deben impulsarlo, se convierta en un enemigo de la acumulación de reservas en las que la actual política económica, a pesar de que esta basó su idea que más reservas es que “todo está bajo control”.

Es que el camino del infierno está tapizado de buenas intenciones. Sin pensamiento estratégico difícilmente se llegue al cielo. Y todo pensamiento estratégico implica escuchar las voces de todos los implicados. La falta de diálogo es un problema. Pero detrás hay otro principalísimo.

¿Cuál es ese problema? Para algunos hay una economía “real” que es la del corto plazo. El análisis económico para ellos es el de la realidad inmediata: la de la superficie que se ve.

Pero hay otra economía que, para los primeros,  es  una economía “irreal” porque están dominados por el concepto de que “el día a día” es lo importante. Que el futuro puede esperar. Un error y una desgracia. William Shakespeare alerta: “Una desgracia va siempre pisando las ropas de otra: tan inmediatas caminan.”

Ese error es no ponderar el largo plazo, lo que viene después. Y es común a periodistas, políticos, colegas;  y a toda la clase dirigente de los últimos 40 años.

¿Qué cosa es el futuro? “El futuro no es lo que va a venir, sino lo que nosotros vamos a hacer”. (Henri Bergson, filosofo) “Lo que nosotros vamos a hacer”. Definición que derrumba la pretendida dicotomía entre la economía del corto y del largo plazo.

El juicio acerca de lo que hoy se hace no tiene sentido si se realiza en función del presente. ¿Qué valor tendría? Sólo tiene sentido hacerlo en función del futuro. Porque estamos instalados en el largo plazo. No habitamos otro espacio temporal.

Dos generaciones de dirigentes, en estas cuatro décadas, no sólo han suprimido el largo plazo como la razón central de sus ocupaciones, sino que lo han borrado de sus preocupaciones. Sin tener en cuenta el futuro no sabemos lo que estamos haciendo. Pasa en todas las dimensiones (pobreza, demografía, educación, recursos naturales, etc.)

En economía la evidencia de esa carencia del futuro es que, tanto este gobierno, como la Alianza, el menemismo, el radicalismo y la dictadura, suprimieron la función de pensar el futuro. La función organizada y sistémica realizada desde el Estado.

Muchas generaciones previas se alimentaron de futuro. Las últimas fueron las que comenzaron con el Consejo Nacional de Postguerra, inspiradas por Juan Perón. Culminaron 30 años después con el Instituto Nacional de Programación Económica (INPE ex CONADE) durante la tercera presidencia de Perón.

El futuro, y las políticas elaboradas en función de él, fueron eliminadas de la política por la dictadura de 1976 y nunca más retornaron. Desde entonces gobiernan los instrumentos y – en todo caso – políticas de un solo objetivo.

En estos 40 años, períodos de bonanza y de retrocesos. Pero con cualquier política de corto plazo, finalmente, las bonanzas pasan y se llega al sosegate, como consecuencia de haber definido políticas sin tener en cuenta “lo que vamos a hacer” como Bergson llama al futuro.

Miremos los problemas de hoy además del desarrollo no deseado de las finanzas locales y la barrera sistémica que representan. Todos los problemas empezaron ayer. La crisis energética es la principal causa, no la única, de los malabares en materia de divisas. Desde que asumió Néstor Kirchner (2003) la producción de petróleo y de gas no dejó de bajar. El gas natural producido en 2003 fue de 51 millones de metros cúbicos y en 2013 de 41,7 millones de m3; en 2003 se produjeron 43 millones de metros cúbicos de petróleo crudo y en 2103 31,3 millones m3. Un derrumbe sistemático de la producción. Entonces lo que pasa allí no es una novedad. ¿Cómo evitar adjetivar imprevisión, falta de plan, incapacidad de mirar el futuro?

Por otro lado el porcentaje de producción local (integración)  de la industria automotriz en 2003 fue igual o superior al de 2013. Y más o menos lo mismo ocurrió con la industria electrónica.

La demanda de energía, de automotores y de productos electrónicos creció; pero ese crecimiento no sirvió para generar políticas de mayor producción local de petróleo y gas, ni para generar políticas de integración industrial productiva de los bienes cuyo consumo se estimulaba.

La presidente y la mayor parte de los opositores – que aclaremos fueron parte del gobierno o de las décadas previas – cree que el consumo por sí genera inversiones. Pero en realidad sin más política de futuro, programa, el crecimiento del consumo genera importaciones. Pasó con la economía para la deuda y pasa ahora. Esto no es una novedad.

La desintegración de la industria empezó antes de 2003 y fue una política deliberada desde 1975. Pero desde 2003, fueron muchos años y recursos, no se hizo nada que haya tenido resultados en materia de integración sectorial. Responsabilidad de todos. Los dos presidentes K  y de todos sus jefes de gabinete, ministros y demás, que hoy con entusiasmo se oponen a lo ellos que contribuyeron a forjar. CFK no interrumpió ninguna política industrial de largo plazo previa porque no la había.  Y lo mismo cabe para la política energética.

El déficit energético nos cuesta, sólo en combustibles, 6 mil millones de dólares netos anuales. Las Manufacturas de Origen Industrial tienen un déficit de comercio internacional de la friolera de 30 mil millones de dólares por año. El material de transporte terrestre nos cuesta 7 mil millones de importaciones netas por año; los bienes de capital 20 mil millones. Tierra del Fuego es un festival de 4,4 mil millones de dólares. Y párrafo aparte merece el esperpento ferroviario de la importación de trenes a la mejor manera de la relación con el Imperio Británico. Van granos viene tecnología. La ferroviaria fue una industria que mató la dictadura. Una industria plenamente recuperable y una necesidad imperiosa para nuestro desarrollo.

Para sumar a lo increíble es que trabajadores del sector han denunciado que ya tenemos locomotoras importadas que hay que reparar. Este modo de resolver problemas estructurales solo es explicable por la maldita urgencia electoral. La mentalidad del corto plazo.

Estas cuestiones graves son el resultado de esa falta de vocación por pensar en “después”, en el “futuro”  y, concretamente, en “lo que vamos a hacer”. De persistir esta ausencia de pensamiento en profundidad habrá un final no deseado.

Y no es que los opositores al gobierno, de cualquier origen, estén preparados para romper esa lógica. El tren bala a Rosario, un escándalo, une tanto a CFK y su equipo actual, junto al socialismo santafesino, a militantes del peronismo opositor y de la corriente crítica del FPV y a elegidos de UNEN; de la misma manera que la provisión china de trenes vincula a la familia Macri, con el gobierno nacional y con el PRO. Como cantó E.S. Discepolo “vivimos revolcados en un merengue”. El empastelamiento del merengue nos señala que el modo de no pensar acerca del futuro de los últimos 40 años es lo que aún no ha cambiado. Y que es común a todas las banderías. Ese es el problema central de nuestra clase dirigente: la dimensión corta del pensamiento.

A esa mentalidad le debemos los problemas que podrían haber sido evitados; la falta de acción complementaria y de previsión.

Seguimos sin pensamiento estratégico dentro del Estado; y con una decidida vocación de no planificar y no concertar. Un intento infantil de desalojar al futuro.

Pero el futuro llega. Hoy los subsidios energéticos y de transporte, montan la friolera de 120 mil millones de pesos orientados básicamente a los sectores medios, altos y metropolitanos de la sociedad argentina. Un sin sentido a favor de la concentración urbana y a la concentración del ingreso.

No hay respuesta a la ausencia de políticas de integración productiva industrial en los sectores cuya demanda se alentó; y de una política de generación de energía requerida para solventar el crecimiento.

Nadie deseó que esta década tuviese como estrella a la intermediación financiera; ni la pérdida del autoabastecimiento petrolero; ni el déficit industrial por la continuidad de la desintegración de las cadenas de mayor consumo. Nadie lo levantó como objetivo. Pero ocurrió; y era más que obvio que ocurriría si se hacía lo que se hacía y no se hacía lo que había que hacer. Obvio.

El camino del infierno está tapizado de buenas intenciones. Las buenas intenciones eficientes obligan a tener un plan – pensamiento estratégico – y a no vivir obsesionados por el paso a paso. La respuesta corta.

Lo único de largo plazo, lo que ha durado estos 40 años, con nombres diferentes, es el desapego por el futuro o el desapego a la idea de Nación como proyecto de vida en común.

En esas condiciones, sin proyecto y sin consenso, hasta los mejores terminan haciendo lo contrario de lo que querían hacer. Y después la historia se venga de todos nosotros porque, en esas condiciones, callados habríamos sido cómplices de hacer aquello que conscientemente no queríamos hacer. Porque nunca se trata de corregir lo está en la superficie del presente sino siempre de aquello que  está en la profundidad de los cimientos. Ellos sustentan el futuro en el que realmente estamos; más allá de que seamos conscientes o no de ello.

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