Los latifundistas de la comunicación

Posteado en Argentina, Materiales de ideologìas, Mediática, Política, Sociedad con etiquetas sobre Julio 23, 2008 por Leonardo Sai

Los latifundistas de la comunicación
Por: Alexis Oliva (PROYECCION - PRENSA RED)
Fecha publicación: 21/07/2008

Fuente: Argenpress

La abundante colección de manipulaciones y distorsiones informativas, en torno al conflicto del ‘campo’, revela que lo que aparece como simpatía por la causa es en realidad solidaridad de clase entre los dueños del campo y los dueños de los medios, hermanados en su condición de captadores de renta extraordinaria.

La judicialización de la protesta, tema principal del programa de Mariano Grondona; la Marcha de la Bronca, difundida en radio Cadena 3; Enrique Lacolla, desafectado de La Voz del Interior por criticar la posición del ‘campo’; el repentino interés por arrimarle micrófonos al ‘pueblo’, manifestantes que -palabras más, palabras menos- siempre expresan: ‘¡Andate, montonera hija de puta!’; la indisimulada alusión a categorías como ‘piqueteros blancos’ y ‘piqueteros negros’, y los aprietes -desde ambos bandos- a los pocos que intentaron cubrir el conflicto con honestidad, son apenas algunas de las postales, cargadas de arbitrariedad e hipocresía, con que se va editando la película del conflicto Gobierno-agro en los medios masivos de comunicación.

Son episodios emergentes de la solidaridad de clase que cunde entre las grandes corporaciones periodísticas y las entidades empresariales del agro, en conflicto con el Gobierno por su política de retenciones móviles a las exportaciones de soja. Una sintonía que revela el estrecho parentesco entre sus intereses económicos, que en algunos casos convergen directamente en mega-eventos como la ‘Expo Agro’ -organizada por Clarín, La Nación y La Voz del Interior-, y en general hermanados en la condición de capitales rentistas.

Desde hace varios años, el seminario de Economía Política y Medios Masivos de Comunicación, de la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba, viene estudiando el modo de producción de las empresas periodísticas y cómo operan en el proceso de reproducción social, con investigación empírica en los medios de comunicación de Córdoba.

Una de las evidencias más generales en este espacio académico indica que el ingreso principal de los medios no proviene de la venta de sus productos -información, entretenimiento, etc.-, sino de ‘una mercancía que no producen’, la que se ofrece en los espacios y tiempos publicitarios que alquilan a sus anunciantes. ‘En el mejor sentido de la palabra venden aire, espacio vacío, segundos de nada’, explica en una ponencia el titular de este seminario, Miguel Haiquel (1).

Esto permite entender por qué las empresas de comunicación ’son sumamente rentables y han sido las que han crecido de manera más pujante en los últimos años’, señala el trabajo. Por supuesto, también cuentan con otro anunciante no empresario pero muy solvente: la clase política en permanente campaña electoral.

‘En este sentido (el anunciante) se asimila al arrendatario que paga un alquiler por el uso de tierras sin laborar, es decir que lo que paga en realidad es una renta’. Incluso, ‘al igual que en el uso de la naturaleza’ existen ‘rentas relativas -que surgen de los diferentes alcances de los medios- que pueden razonarse como las distintas productividades del dinero invertido por las diferencias comparativas de las propiedades de los suelos’, explica Haiquel.

En otras palabras, al igual que no genera la misma ganancia una hectárea en Río Cuarto que en Serrezuela, tampoco vale lo mismo el segundo de publicidad en Radio Cadena 3 que en la FM San Cayetano de Serrezuela.

Pero es el Estado -en manos de esa clase política que suele ser rehén de los medios- el verdadero dueño del espacio radioeléctrico que permite esta renta, lo que dimensiona el significado y el calibre de una concesión como fue el decreto 527, con el que Néstor Kirchner extendió en 2005 los plazos de las licencias de radiodifusión a los grandes grupos económicos.

El ‘valor’ de la palabra

Este ‘aire de familia’ entre la corporación mediática y el agro-empresariado tiene un necesario correlato en el ‘producto’ de los medios, es decir, en sus contenidos periodísticos o línea editorial, porque la ‘reproducción social’ del negocio necesita generar consensos a través del discurso.

Tal como los propietarios de los medios con sus primos del campo, la concentración de discurso se hermana con la concentración de la tierra, así como el desplazamiento de la frontera agropecuaria generado por la soja se emparenta con eso que definimos como ‘cerco informativo’.

En su trabajo ‘La comunicación masiva en el proceso de liberación’, Armand Mattelart afirma: ‘En la sociedad capitalista, el medio de comunicación tiene una función esencialmente desorganizadora y desmovilizadora de las clases dominadas. Neutraliza y desorganiza dichas clases en tanto clases (y, en cambio, afianza la solidaridad en torno a la clase dominante y sus intereses)’. (2)

Además, Mattelart observa cómo esta lógica habitual se acrecienta en una coyuntura política adversa a los intereses de los medios, como ocurrió en Chile durante el gobierno de Salvador Allende, o como sucede ahora en Venezuela y Bolivia.

O bien, dicho por Ignacio Ramonet en un lenguaje acaso más actual, ‘los medios son el aparato ideológico de la globalización’, actores a los que ‘no les interesa ser el cuarto poder, ni un contrapoder, sino que se unen al poder para oprimir a los ciudadanos’. (3)

En este sentido, el prolongado conflicto entre el Gobierno nacional y las entidades del agro resulta ilustrativo de esta estrategia: los medios que habitualmente se dedican a entretener, despolitizar y predicar el individualismo, frente a un conflicto que puso en juego intereses propios y/o de aliados, repentinamente se ideologizaron y desplegaron una comunicación militante, amplificadora de la música tocada por el cuarteto de las patronales agropecuarias e imposible de desmentir por un Indec que desafina.

La reacción de los medios frente a aquellos cortes de ruta protagonizados por los desocupados, definidos como acciones ‘delictivas’ que ‘avasallaban el derecho a circulación’ del resto de los ciudadanos y llegaban a ‘poner en jaque el orden constitucional’, contrasta con la visión romántica sobre los ‘históricos’ piquetes sojeros que bloquearon y desabastecieron al país intermitentemente por casi cien días.

Hubo palabras estiradas hasta el límite del desgarro semántico: el conflicto era del ‘campo’, por lo tanto sus actores eran ‘campesinos’, de manera que no se trató de un lock out empresarial, sino de un ‘paro’. ‘Guerra gaucha’ (Crítica de la Argentina), ‘bronca campesina’ (Canal 12), fueron algunos de los falaces titulares que nunca fueron corregidos, por decisión editorial y también porque el conocimiento sociológico es una herejía cada vez más censurada en las redacciones.

Incluso el calificativo de ‘histórico’ contrastaba con un enfoque deshistorizador, que dejaba la sensación de que las luchas sociales en nuestro país habían comenzado con la resistencia a las retenciones a la soja.

Se sabe -desde la teoría y la práctica- que es posible manipular la información en los distintos niveles de producción periodística: en el plano informativo, interpretativo, de opinión y hasta en la búsqueda misma de datos, voces e imágenes.

Eso se observa habitualmente, pero en este caso algunos medios masivos han hecho eso que habitualmente condenan cuando acompaña causas populares: periodismo militante. Muchos comunicadores convocaron a participar en piquetes y cacerolazos, así como tiempo atrás oficiaron de ‘punteros mediáticos’ de Juan Carlos Blumberg.

(El encabezamiento del comunicado de prensa del Movimiento Campesino de Córdoba, luego de la marcha donde unas mil personas marcharon por el centro de Córdoba el 17 de abril -Día Internacional de la Lucha Campesina- en reclamo contra los desalojos y por la regularización de títulos a las familias campesinas del norte, contiene un elocuente reproche: ‘Para todo el país y el mundo, para los que se desinforman cotidianamente con La Voz del Interior que censura a sus periodistas y eligen la realidad que difunden’. Se referían a la ausencia de la noticia de la marcha y a la desafectación de Enrique Lacolla del diario más importante de Córdoba, luego del rechazo a una nota titulada ‘La sedición del campo’).

Pero el rol de los medios ha ido más allá, al perpetrar una suerte de terrorismo, cuando algunos medios divulgaron el rumor de saqueos que, por citar el ejemplo de Córdoba, ocasionaron un abrupto cierre de comercios en todo el centro de la ciudad. Aquí sí hicieron gala de conocimiento de psicología social respecto a imaginarios y estados alterados colectivos: cualquier ciudadano argentino más o menos informado recuerda que la película que empieza con un saqueo termina con un helicóptero llevándose al Presidente.

Todo esto dio argumento al Gobierno para formular un fuerte cuestionamiento a los grandes medios de comunicación (4) e impulsar la idea de crear un observatorio de medios entre el Inadi, el Comfer y la Universidad Nacional de Buenos Aires, que había sido la creadora original de esta iniciativa obviamente rechazada por las grandes empresas periodísticas, que se expresan a través de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), institución que suele invocar la ‘libertad de prensa’ cuando en realidad se trata de libertad de empresa.

La idea del observatorio no era tan oficial, ni tan original, ni para escandalizarse tanto. Desde que el propio Ramonet propuso el Observatorio Global de Medios en el Foro Social Mundial (Porto Alegre 2002) han proliferado en todo el mundo iniciativas similares que sólo intentan ampliar la conciencia y participación ciudadana para democratizar la comunicación. Obviamente, si un gobierno lo controla difícilmente cumpla con esa finalidad.

Además, la polémica medios-gobierno tuvo el saludable efecto colateral de reflotar la discusión por una nueva ley de radiodifusión que reemplace a la norma sancionada durante la dictadura militar. Una ley democrática que regule los servicios de comunicación es tan imprescindible para recuperar cultura como las juntas nacionales de granos y carnes para recuperar soberanía alimentaria.

Mientras tanto y más allá de las esperanzas o desconfianzas en esta ley, muchas organizaciones del otro campo, el campo popular, tienen un certero diagnóstico respecto a la manipulación y el ‘cerco informativo’ que los discrimina, y han comenzado a andar el dificultoso camino de la construcción de medios propios. Es una tarea cargada de obstáculos y contradicciones, pero necesaria y posible porque cuenta también con una rica historia, iniciada en nuestro país con la Gazeta de Buenos Ayres, aquel periódico que fue concebido como una parte esencial del proyecto revolucionario de 1810.

Notas y referencias:
1) Haiquel, Miguel Angel. ‘La Difusión Masiva y el Mercado’, artículo incluido en el libro Globalización y Medios de Comunicación, publicado por el Honorable Senado de la Provincia de Buenos Aires, enero de 1999.
2) Mattelart, Armand. ‘La comunicación masiva en el proceso de liberación’, Editorial Siglo XXI, México, 1986.
3) Ramonet, Ignacio. ‘Información y comunicación en la era de la globalización’, ponencia para la Bienal Iberoamericana de Comunicación 2007, organizada por la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba, en septiembre de 2007. (PRENSA RED - Red Capacitación).
4) En la estrategia oficial de ‘mostrar las costuras’ y desenmascarar a los medios en tanto actores económicos y políticos, Néstor Kirchner ha sido más astuto y certero que su esposa (quien en el primer capítulo del conflicto llegó a definir como ‘mensaje cuasi-mafioso’ a una caricatura de Hermenegildo Sabat, desatando un masivo repudio). ‘Señor (Héctor) Magnetto, yo le pido que vea que su medio (Clarín) informe con claridad. Colocó ‘represión’ en Gualeguaychú y cuando pasó lo de Kosteki y Santillán, colocó que ‘por la crisis murieron dos personas”, instó el titular del PJ en su conferencia de prensa del 17 de junio.

Alexis Oliva es Secretario de Prensa del CISPREN.

Informar

Posteado en Argentina, Noticias, Política, Sociedad sobre Julio 21, 2008 por Leonardo Sai

“Soy una hija del peronismo”

Posteado en Argentina, Sociedad con etiquetas sobre Julio 18, 2008 por Leonardo Sai

Miércoles, 16 de Julio de 2008

LUPE PEREZ GARCIA HABLA DE SU DIARIO ARGENTINO, QUE SE ESTRENA MAñANA

“Soy una hija del peronismo”

“Me preocupan las reflexiones de mi generación, la de los nacidos en los años ’70”, dice la directora, que utiliza un relato autobiográfico para discutir no sólo con sus padres sino también con ella misma el lugar de la política en la memoria familiar.

 Por Ana Bianco

No hay nada más genuino que un recuerdo de la niñez, y para Lupe Pérez García, directora y guionista del documental Diario argentino, uno de ellos fue determinante a la hora de filmar: “Un recuerdo de mi infancia fue el disparador de la película: yo vivía en la provincia de Buenos Aires, en Tapiales, un barrio obrero, a mitad de camino entre Ezeiza y el centro. Mi viejo me plantificó en el balcón de casa para ver pasar al general Perón a su regreso a la Argentina en el ’73. El problema es que yo lo recuerdo pasar saludando de izquierda a derecha y no al revés, por lo cual para mí Perón se estaba yendo. Esa clarísima imagen que conservo es destrozada por mi mamá en la película. Perón nunca pasó por la autopista Riccheri, sino que aterrizó en Morón, porque ya habían empezado los sucesos violentos en Ezeiza. De este intento de mi memoria de suavizar la historia, para digerirla mejor, surgió la película”.

Pérez García conduce un relato autobiográfico desde su llegada desde España para hacer unos trámites y reencontrarse con su madre, padrastro y amigas. Comparte postales de su infancia, fotos de su papá, un ex analista de sistemas de la policía, un viaje de niña a Miami durante la dictadura y filmaciones del presente con sus hijos, entre otras. Expone su subjetividad con comentarios irónicos que intercala con un mix de imágenes que incluyen el retorno a la democracia, la guerra de Malvinas, los sucesivos gobiernos, el 2001 y su estadía en Barcelona. Uno de los méritos de Diario… es el tono cotidiano y sin dramatismo en las conversaciones surgidas sobre temas políticos. Diario argentino se exhibió en el 8º Bafici y luego de un recorrido internacional se estrenará mañana en las salas Gaumont y Tita Merello. En una charla telefónica con Páginai12, desde Barcelona, la directora se refiere a su ópera prima, antes de su arribo a Buenos Aires.

–¿Qué la motivó a entrecruzar aspectos de su historia personal con los acontecimientos históricos a partir de los ’70?

–Me preocupan las reflexiones de mi generación, la de los nacidos en los ’70, y cómo nuestros padres atravesaron esas épocas. En algunos casos, partimos de una mirada un tanto prepotente, como si la culpa fuera exclusivamente de ellos, del porqué la revolución no se realizó. Yo los miro con una mezcla de desprecio y envidia. Ellos, a pesar de los errores, tienen qué contar. Con la película pretendo reírme un poco de mí misma, despertar rechazo hacia mi personaje y, a la vez, generar empatía sobre la figura de mi madre y mi padrastro, Mario. No sé si lo logré, sin embargo, sabía los riesgos que corría al ser yo el hilo conductor.

–¿Cómo fue encontrando el tono de la película?

–Mi deseo de realizar una especie de comedia hiperrealista me llevó a optar por una puesta en escena con planos y contraplanos. A mí se me ve “actuando”, pero el resto de los entrevistados dan respuestas sin repeticiones ni preparación alguna. Compartí el guión, como instrumento de trabajo, sólo con el equipo. La más peligrosa hubiese sido mi madre. Es profesora de historia, y si yo le hubiera adelantado los temas que iba a tratar, al día siguiente seguramente iba a ponerse a estudiar. Los documentales de temática familiar o intimista siempre dejan algo en el director. En mi caso, la imagen de Mario siguió dando guerra y despotricando en los festivales, y ahora lo hará en la Argentina. Durante la proyección, siempre trato de entrar en el momento en que él está polemizando conmigo, para recibir su reto de cuerpo presente. Y es en ese momento en que siento que la película valió la pena.

–Su padre, a pesar de estar muerto, tiene una presencia importante en la película.

–Hablar con distancia de mi padre y a veces críticamente fue un proceso difícil. Por ejemplo, cuando aparece vestido de policía en una foto y yo digo: “Llevaba un arma encima porque formaba parte del uniforme, o al menos, eso era lo que él decía…”. El, como no está, no puede defenderse. Sin embargo, hubiera sido una verdadera falta de respeto ponerlo en un pedestal. Hubo muchos amigos de mi padre asesinados o desaparecidos durante la dictadura. A mi viejo lo mató Menem, que sepultó la última oportunidad de construir un país como él lo había soñado. Y así como mi viejo hubo muchos hombres que “reventaron” antes de cumplir los sesenta. Por eso Mario, mi padrastro, aparece en el film como un sobreviviente y cuenta que cuando estuvo secuestrado lo que más le había dolido era la sospecha de “quebradura” por parte de sus compañeros. Mario murió el año pasado y pudo ver la película terminada.

–¿A qué conclusión política llegó con el documental?

–Mi intención es reflexionar sobre la influencia que el peronismo ejerce en mí y cómo las disyuntivas irresueltas de peronistas, como mi padre, están todavía presentes.

COLUMNA DE OPINION

POR  Nicolás Puente 

Vivimos en tiempos de confusión ideológica, una parte de la izquierda y la derecha se presentan juntas, utilizando una definición extraída de la película, en un amasijo. Tanto es así que por ejemplo resultaría problemático analizar con los módulos clásicos, izquierda y derecha, el conflicto entre el campo y el gobierno. El documental  “Diario Argentino” nos presenta un recorrido analítico y existencial sobre algunos de los hechos políticos más significativos de los últimos 30 años de historia argentina por medio de la historia personal de la familia Pérez García. Lupe, la protagonista y directora, confunde derecha e izquierda, sabe que escribe con la derecha, toda otra identificación, incluso política, se le presenta como un desafío. La familia de Lupe es peronista, peronista de izquierda, pero ¿fue alguna vez eso posible? Tal definición ¿describiría certeramente la totalidad?  Sabemos que no, las posturas progresistas han convivido siempre con elementos de derecha, hombres e ideas, que también son propios de ese movimiento. En el peronismo encontramos los mismos problemas de lateralidad que afligen a Lupe.El padrastro  y la madre de Lupe representan una forma de concebir lo político que Lupe admira pero discute  y el conflicto generacional se hace presente. Las verdades dogmáticas del progresismo tienen escasa fuerza en los más jóvenes que pueden declarar sin ruborizarse “tengo muchos prejuicios”.

En forma notable el documental destaca además la vocación, a veces suicida, a veces banal, siempre conflictiva, que tenemos los argentinos por el debate hasta las últimas consecuencias, aunque el resultado sea quedarse sólo.Lupe hace preguntas que incomodan, parece no saber y otras veces saber demasiado. Se sumó, antes de emigrar a España, a la experiencia de la alianza, obviamente su “filoperonismo” la hacía estar más cerca de Chacho que de De la Rúa. Sufrió una desilusión importante y tuvo que tomarse un avión.  Irse en 2001 fue la única posibilidad para muchos: algunos se fueron voluntariamente al exterior, otros, los menos afortunados, involuntariamente del sistema. La recuperación económica –indiscutible- producida en los años posteriores a la crisis permitió que cientos de miles entraran nuevamente al sistema y que muchos de los que se fueron volvieran o comenzaran a pensar en volver. De esto también da cuenta el documental. Hacia al final del film, declarada ya la intención del regreso, la madre advierte a su hija sobre una campaña mediático-política que intenta confundir, y que de tener éxito, nos dice, lo auspicioso podría verse como funesto, lo valioso como problemático. De allí que el consejo sea posponer la vuelta, en lenguaje peronista “desensillar hasta que aclare”“Diario Argentino” es, finalmente, un documental político en donde se presentan hechos y situaciones con honestidad intelectual , talento y opinión, algo valioso por sí mismo y que aporta también al debate actual.

Un debate que esconde la estafa intelectual

Posteado en Argentina, Política, Sociedad sobre Julio 18, 2008 por Leonardo Sai

“…No nos confundamos. El voto del Senado en contra del proyecto de retenciones no tuvo nada que ver con las retenciones. Fue un manotazo salvaje de la oposición de recuperar el poder que no pudieron ganar por la justa en las elecciones. Fue una terrible y terrorífica alianza entre el Grupo Clarín y los grandes intereses multinacionales, que tenían mucho que perder con una alícuota móvil mayor a la renta extraordinaria, que algunos estiman en decenas de miles de millones de dólares. Tuvo que ver con una estafa intelectual al pueblo argentino, que quisieron hacer creer a la gente que se votaba por los intereses de los pequeños productores y que estas retenciones tenían que ver con otros problemas totalmente ajenos a la soja…”

Artículo “Un debate que esconde una estafa intelectual” por Jorge Daniel Taillant. Hoy publicada en el Diario Buenos Aires Económico.

 

Era para festejar con champán

 Por David Cufré

No es raro que las entidades ruralistas hayan festejado con champán apenas Julio Cobos anunció su voto contra el proyecto de retenciones móviles. La eventual derogación de la resolución 125 –el Gobierno todavía no definió qué hará– aumentaría los ingresos de los productores de soja en casi 20 por ciento, para llevarlos a un nivel inédito. Con la 125 todavía vigente, los derechos de exportación se ubicaron ayer en 46,6 por ciento, en virtud de un precio internacional de 552 dólares la tonelada. Si las retenciones volvieran al 35 por ciento del 10 de marzo pasado, los productores pasarían a cobrar 1126 pesos la tonelada, en lugar de los 944 pesos de ayer.

Lo más sorprendente es que los productores esperaban ganar 804 pesos la tonelada cuando sembraron soja en octubre del año pasado. Esa era la remuneración prevista con las retenciones a 27,5 por ciento y un precio internacional de 356 dólares la tonelada. Ahora el precio internacional está en 552 dólares la tonelada, las retenciones, en 46,6 por ciento y los ingresos para el productor al día de ayer alcanzaban a 944 pesos la tonelada. Si la retención bajara a 35 por ciento, los productores embolsarían 1126 pesos la tonelada. Los más favorecidos serían los medianos y grandes, que quedaban fuera del esquema de reintegros previstos por el Gobierno.

Según datos de la Bolsa de Cereales de Rosario, en junio pasado el precio internacional de la soja promedió los 531 dólares la tonelada, mientras que en igual mes de 2007 estaba en 281 dólares. El aumento fue nada menos que del 89 por ciento. Esa disparada es la que explica que el nivel de rentabilidad de los productores de soja sea extraordinario. Por más que algunos costos aumentaron, no lo hicieron ni cerca en la proporción que crecieron los ingresos. De hecho, los herbicidas (glifosato) y fertilizantes representan sólo el 14 por ciento del costo total del productor: entre el 45 y el 50 por ciento se explica por el arrendamiento de las tierras.

En junio de 2006, la soja se ubicó en 227 dólares la tonelada, mientras que en igual mes de 2005 estuvo en 243 dólares, en 2004 en 245 dólares, en 2003 en 225 dólares y en 2002 en 190 dólares. Según un estudio de la Secretaría de Agricultura, los ingresos que recibe el productor de soja son los mejores de 2002 en adelante, considerado a valores constantes.

Fuente: Página 12

La rosacruz porcina, por Omar Genovese

Posteado en Argentina, Materiales de ideologìas, Mediática, Noticias, Política, Política de la Memoria, Sociedad sobre Julio 18, 2008 por Leonardo Sai

Ya forma parte del folklore y la humedad en el techo político vernáculo. Descascarada en sus denuncias, gotea una bilis extraña que recuerda al mismísimo Guillermo Patricio Kelly, gran mediático de los servicios de inteligencia, en constante alquiler al mejor postor. Operaria de las sombras, autoconvocada por una conciencia popular de extraño origen (quizás provenga todo de una revelación espiritual), la porcina rosacruz supo complicar al arrepentido Cobos con un golpe de estado tramado por Duhalde. Pero 13 días después, el vicepresidente del país dejó su rol de conspirador para ser el gestor del gran cambio político donde el 17 de octubre pasó a manos del interior chacarero (Si este no es el pueblo, gritó el presidente de la SRA, el pueblo dónde está…). Saltos discursivos y desplazamientos del lenguaje que llaman la atención de todos los cadáveres históricos e histriónicos de nuestro pasado democrático de juguete. Nótese que el semigolpista presidente del Senado (para darle la geometría dimensional de Carrió) realizó un viaje de fantasía recibiendo la ovación chacarera, cual un Perón, cadáver evítico, o si se quiere, como un Menemóvil Magnético. Podemos sospechar, a todo esto, que algún pícaro está contaminando el agua corriente con extracto de raíz de peyote y, de alguna forma, las visiones alucinógenas colectivas están formando el gran estado de idiotez permanente al que, sin remedio, estamos condenados.

Fuente: el fantasma blog.

Una nueva plaza de Galtieri con sabor a campo

Posteado en Argentina, Política, Política de la Memoria, Sociedad sobre Julio 16, 2008 por Leonardo Sai

El bonapartismo agrario

Posteado en Argentina, Política, Sociedad sobre Julio 15, 2008 por Leonardo Sai
Por Horacio González *
El escrito de Carlos Marx El 18 Brumario de Luis Bonaparte III ha sido citado implícitamente por la Presidenta en algunos discursos recientes y ha merecido diversos comentarios desde unas excitadas trincheras en las que actúan los profetas del menosprecio. Este texto tan nombrado se halla entre los que conservan mayor vitalidad del acervo del siglo XIX y, si excluimos novelas y poesías, hay que ponerlo en un selecto puñado de escritos integrado por El nacimiento de la tragedia, de Nietzsche, El origen de las especies, de Darwin, o la Fenomenología del espíritu, del propio Hegel. Sé que es injusto dar una lista tan breve, pero quiero señalar la importancia del sabio libelo de Marx que permite, antes que ninguna otra cosa, instruir al orador político y alertar sobre la naturaleza engañosa de los asuntos políticos.

El 18 Brumario es un texto pedagógico sobre cómo encaminar un discurso y cómo juzgar la inestabilidad esencial del mundo histórico. Enseña el valor de la cita, el derecho a recobrar las voces insepultas del pasado y el juego gracioso con las fuentes del conocimiento histórico. El propio Marx lo hace, al declarar que la famosa cita que está en el pórtico del escrito –“los hechos resonantes y grandes personajes de la historia se repiten como si dijéramos dos veces”– es atribuible a Hegel, quien la habría escrito “en alguna parte”. No creo que haya tal lugar. Mucho más parece un compendio o una conclusión que obtiene Marx de la lectura de las lecciones generales de Hegel sobre historia y filosofía, o bien algo que ha escuchado en los pasillos de la universidad en la época en que era estudiante, donde aún se repetían frases memorables de las clases de Hegel. En cuanto a la segunda parte de la frase, “pero Hegel se olvidó de aclarar que una vez como tragedia y otra vez como comedia”, ni es olvido de Hegel ni Hegel lo hubiera dicho así, sino que parece una referencia indirecta de Marx a las Lecciones de Estética de su maestro.

Marx hizo célebre esa frase al atribuirla a Hegel. Correspondía en verdad a su propia concepción, presentada con el procurado aval de su maestro. De ese modo se señalaba que el acto por el que una nueva época lograba desprenderse de las mallas del pasado era de naturaleza trágica. El mismo lo había afirmado así en sus trabajos de 1844. Marx discutía con sus escritos anteriores, con sus propias citas y reiteraciones.

La gran apertura de El 18 Brumario, imprecisa y al mismo tiempo sutil, se hizo célebre recién en el siglo XX. Incesantes citas y evocaciones la aluden, mencionando o no su compartida autoría. Así, las citas de la Presidenta y la de sus debatidores –y este mismo artículo– se incorporan a la sugestiva mitología de El 18 Brumario, revelando su vigente poder textual. El 18 Brumario se ocupa de una decisiva articulación de temas. Por un lado, la crítica a la posibilidad de repetición histórica; por otro, a la necesidad de independizar al proletariado de los “venerables recuerdos nacionales” de las insurrecciones anteriores. Preguntándose sobre los actos libres en la historia, en relación con los condicionamientos heredados –y por eso, El 18 Brumario es de la misma talla que El príncipe, de Maquiavelo–, Marx apela a una formidable elaboración sobre los obstáculos de la memoria, el ilusionismo de los hechos, la dramática imposibilidad de eventos políticos puros, la ilusa comicidad de la historia, la representación desencajada –pues tanto el príncipe como los proletarios ocupan un lugar quimérico– y la índole resquebrajada de las tramas políticas, ejemplificadas en que Napoleón III “necesita dar un golpe todos los días”.

No hay escrito más apasionante que El 18 Brumario –con su nombre tomado del mes revolucionario de las brumas–, en referencia a la pregunta por la naturaleza de la acción política. Esta nunca es definible de antemano. Nunca se establece en ninguna clase de unidad o cohesión. Todo se halla trastrocado y ninguna identidad es otra cosa que una danza de máscaras. Todo parece flotar en el aire, toda representación es usurpada o imposible, los intereses de cada sector social son casi siempre irreconocibles. Sólo se manifiestan con disfraces, velos y caricaturas. Los cuerpos vagan desprendidos de sus símbolos y éstos son falsos refugios de una sociedad descoyuntada. Sin embargo, este pavoroso panorama, que para muchos Marx ha inspirado en el Coriolano de Shakespeare o en ciertas atmósferas de Ricardo III, debe encontrar su remanso. El Estado, finalmente, que parecía una sombra que deambulaba por bárbaros bulevares, a alguien representaba. Se trataba de los pequeños campesinos, que en su momento, con el primer Napoleón, habían jugado un papel progresista y ahora, hacia 1850, eran una clase rencorosa y vil representada por Bonaparte III, su sobrino impostor. Marx no es complaciente con la conciencia servil y supersticiosa de los campesinos franceses, a los que ve como una suma de unidades inertes, que se asemejan, según dice, a “una bolsa de papas”.

El bonapartismo –concepto que Marx nunca usa– pasó a ser así una crítica a las formas vacías de representación que se basan en “ropajes” de épocas anteriores o en apelaciones simuladas y genéricas a una herencia nacional siempre caprichosa. Adicionalmente, significa un llamado a interrumpir las apelaciones al antiguo panteón nacional para justificar los hechos del presente, esto es, quebrar la fantasía de una historia cíclica, liberar las clases sociales activas de sus propios recuerdos míticos y permitir que los campesinos salgan por fin de la “edad media napoleónica”.

De este sugerente programa, nuestra época quiere retener muchas cosas, pero sólo es posible bajo ciertas condiciones. En primer lugar, es necesario romper los círculos repetitivos de la historia, la madeja irreflexiva que nos apresa a la reiteración circular. Pero a cambio debe aflorar la memoria como indagación permanente y serena devoción del pudor cívico. Ella es tanto un derecho del presente a buscar sus vías de autoconocimiento como un acto de reinterpretación constante del pasado realmente acontecido. En segundo lugar, las raíces clásicas de la representación social –que Marx buscaba forjar– están deshechas por la construcción de nuevos públicos bajo el imperio de los medios de comunicación. El 18 Brumario se escribió cincuenta años antes de la radio y cien años antes de la televisión. Pero en realidad las anticipa en lo que llama “los espectros del tiempo de los romanos que velaron la cuna de la burguesía”.

En tercer lugar, las realidades institucionales son siempre inestables, los paisajes sociales se alimentan de grietas permanentes, pero en nuestra época no por la acción de príncipes aventureros y comediantes, sino de nuevas configuraciones económicas universalizadas, ellas sí procurando su embozo reverencial en apelaciones respetables (“federalismo”, “chacareros autoconvocados”) que sin embargo no se privan de operar como arietes de redes económicas abstractas que regionalizan o parcelan el mundo de manera virulenta, por encima de andamiajes nacionales a los que obligan a debilitar su autodominio y capacidad resolutiva.

Por último, bajo la apariencia falaz de que se está haciendo política desde genuinas raíces sociales, culturales y telúricas (“los productores de manos callosas, rostro curtido por el sol y palabra franca”) se está trazando un estilo general de intervención global a partir de las nuevas finanzas mundiales inducidas por los precios de exportación de los productos primarios, lo que configura una brusca redefinición de la historia económico-social del país, un verdadero “bonapartismo agrario”, con sus calculadas rememoraciones antiguas y sus nuevos bandeirantes gozosos de rentabilidades. Todo parece flotar en el aire, todo ocurre bajo ropajes de apariencia estimable y querencias sin mácula. Pero en lo que tiene de riesgoso para la democracia efectiva del país, todo ocurre “como si dijéramos dos veces, una vez como tragedia y otra vez como comedia”.

Fuente: Página 12

* Sociólogo, profesor de la UBA, director de la Biblioteca Nacional.

Modelos macroeconómicos del “stop and go” al “go and crush”

Posteado en Argentina, Política, Sociedad con etiquetas sobre Julio 15, 2008 por Leonardo Sai

Informe CESPA por Jorge Schvarzer y Andrés Tavonanska. Marzo 2008.

Modelos macroeconómicos del “stop and go” al “go and crush”

Download: documento-de-trabajo-cespa

La Nación Mapuce

Posteado en Política de la Memoria con etiquetas, sobre Julio 14, 2008 por Leonardo Sai

Daniele Incalcaterra

 

en co-producción con

 

Fondazione la fabbrica y Repubblica e Cantone Ticino

 

presentan

una película de Fausta Quattrini

 

 

- Con la participación de la Confederación Mapuce Neuquina y de las comunidades - 
 
 
25º TORINO FILM FESTIVAL – 2007 – Primer Premio MEJOR DOCUMENTAL ITALIANO
II FESTIVAL DE CINE DE LOS PUEBLOS DEL SUR DE VENEZUELA – 2008 – Mejor Largometraje Documental
10° BAFICI – 2008 – Panorama  – La Tierra Tiembla
10° FESTIVAL INTERNACIONAL DERHUMALC – 2008 – Panorama - Pueblos Originarios

20° RENCONTRES CINEMAS D’AMERIQUE LATINE DE TOULOUSE – 2008 - Panorama del documental

26° FESTIVAL CINEMATOGRAFICO DE URUGUAY – 2008 - Italiana Doc

 

Con el auspicio de

 

 

Y el apoyo de

                    

Colegio Público de Abogados

      de la Capital Federal

 
Estreno: 7 de Agosto de 2008 (durante todo el mes, jueves y viernes – 19.00 hs.)

Malba Cine


Sinopsis

Hoy, como ayer, la Conquista de la Patagonia avanza según la vieja lógica occidental del máximo beneficio, vía la explotación de los recursos naturales -reservas hídricas, minerales, petroleras- y toda la biodiversidad característica de las inmensas superficies de esta región.

Los Mapuce -Gente de la tierra - son un Pueblo Originario de la Patagonia, depositario de una cultura oral muy antigua, para quienes el territorio no es un ‘atributo’ sino un elemento constitutivo de su identidad. En este sentido, luchan para que el Estado Argentino respete la Constitución Nacional de 1994 que “(…) garantiza la posesión de las tierras que [los pueblos originarios del país] tradicionalmente ocupan…”.

En la película resuenan los interrogantes que se plantean los Mapuce y que también nos atañen como occidentales: ¿qué lazos unen a las personas que sienten pertenecer a un mismo Pueblo, a una Nación?, ¿Cómo buscar su propia autonomía? ¿Cómo hacer valer el derecho ancestral a la tierra? Preguntas que, a su vez, alimentan la reflexión sobre conceptos fundamentales como “igualdad” y “propiedad privada”, conceptos sostenidos por “nuestra” Declaración Universal de los Derechos del Hombre.

 

El contexto

En 1877, el lozano Estado Argentino resolvía el problema de las “fronteras internas” con meticulosidad anglosajona como lo ilustra la declaración del general Julio A. Roca, entonces Ministro de Guerra, frente al Congreso de la Nación:

Es necesario ir directamente a buscar al indio en su guarida, para someterlo o expulsarlo (…) Este puñado de salvajes (…) destruyen nuestra principal riqueza y nos impiden ocupar definitivamente, en nombre de la ley del progreso y de nuestra propia seguridad, los territorios más ricos y fértiles de la República”.

Las atrocidades cumplidas por las tropas de Roca, quien sería Presidente de la República en 1880, se inscribieron en la operación militar que pasó tristemente a la historia como Campaña del Desierto (1878–1885): la ofensiva final de un ejército ultra-equipado que, a través de destrucciones y ejecuciones masivas, “recuperó” el vastísimo territorio de la Patagonia, removiendo de allí a un Pueblo entero y, con ello, su derecho a la existencia.

Se dice que la Argentina es un país sin memoria. En realidad es un país cuya fundación histórica se basa en la negación de la memoria, convertida en tabú. Ese muro de olvido que surgió después de la conquista de la Patagonia, obligó a los Mapuce a negar su propia identidad para poder sobrevivir.

Sin embargo, actualmente, en América Latina toma cuerpo un fenómeno que desde distintas perspectivas se denomina despertar indígena y que podemos esquematizar como la lucha de los pueblos autóctonos basada en la afirmación de su identidad y su cultura, entre ellos los Mapuce.

-          En 1994, el Estado Argentino adoptó el Convenio sobre Pueblos Indígenas y Tribales N° 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) con el cual se compromete a reconocer constitucionalmente “la pre existencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos” así como el carácter “pluricultural y multiétnico de su sociedad”.

-          En 2006, por primera vez en la Patagonia, un juez de la provincia de Rio Negro dictó una sentencia que reconoce el “derecho ancestral” a la tierra.

-          El 14 de septiembre del 2007, después de 22 años de espera, la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) aprobó en New York la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, en el que se reconoce el derecho a la “autonomía o al autogobierno”, al control y posesión colectivos del propio territorio y de los recursos naturales, y derecho a la preservación de su cultura y tradiciones.

 

Nota de la autora

Transmitir a través de la oralidad, manteniéndose conectados a un presente que se renueva y se transforma incesantemente, o transmitir a través de la escritura, corriendo el riesgo de perder, con el correr de los siglos, la llave de acceso al verdadero significado de las palabras impresas, son dos opciones que debemos comprender como elecciones filosóficas. Estas elecciones influyen profundamente en el modo en el que un pueblo o una cultura imaginan proyectarse en el tiempo y el espacio. A través de la escritura o a través de la oralidad, el hombre puede cultivar su aspiración a la trascendencia, a lo espiritual y a lo divino. Para algunos el Libro es sagrado y para otros no existe.

La cosmología Mapuce afirma que el hombre (Ce) no se encuentra en el centro del Universo (Wajmapu), sino que es parte de una amplia red formada por innombrables formas de vida interdependientes (animal, vegetal, mineral), por fuerzas y por conocimientos diversos. En este sentido, la libertad de pensar y decidir del hombre no está orientada hacia la dominación y el control de la Naturaleza, con el fin de extraer de ella un beneficio exclusivo, sino que se orienta hacia la búsqueda de relaciones de igualdad e interdependencia que respeten el equilibrio con la Naturaleza. Este equilibrio es entendido como dimensión social, cultural y sagrada para los Mapuce.

Para nosotros, occidentales (depositarios de la cultura judeo-cristiana), el hombre es una forma de vida superior, situada en el centro de la creación para disponer de todas las demás formas vivientes y existentes. Así, la modernidad se auto-convenció de la necesidad de un ilimitado y constante crecimiento: nuestra civilización debe difundirse; nuestra población sólo puede crecer; nuestras economías deben expandirse; la tecnología debe proliferar y conquistar nuevos territorios y nuevos mundos. Por sobre todo, hemos decidido que una contracción significaría desastre y retroceso.

Sin embargo, esta expansión y crecimiento constantes significan ya un desastre: la mitología del progreso a toda costa ha alcanzado sus límites. Surge pues otro interrogante: ¿estamos dispuestos a sostener, en la práctica, que ambas visiones, la de los Mapuce y la nuestra, son importantes y deben poder cohabitar en el mismo planeta?

 

Biofilmografía de la directora

Fausta Quattrini nació en Locarno (Suiza) en 1964. Estudió danza contemporánea y obtuvo el título de arquitecto ETH (Swiss Federal Institute of Technology) en Zürich, antes de instalarse en París para trabajar como interprete en distintas compañías de teatro danza.

En 1996, fundó junto con el director Daniele Incalcaterra el Atelier Video de Palermo (Italia); la experiencia desembocó en la película colectiva Posso darle un facsimile?, que participó del Festival Internacional Jóvenes, Torino 1996.

En 1997, desde Vallegrande (Bolivia), junto con Incalcaterra realizó un documental multimedia difundido por Internet www.vallegrande.com.

Entre 2000 y 2002, realizó una serie de autorretratos que descubren la intimidad de un universo femenino explorando la relación entre el lenguaje, el cuerpo, la gestualidad y el video. Su primera película de esta serie fue Mandala 999 (69 min), presentada en el Festival Internacional de Arte de UNESCO, Paris 2000. Siguieron Traces fossilisées (26min), Locarno sessions (31min) y baiser de secours (6min).

En 2000, en la fabbrica, un terreno de una zona industrial en Losone (Suiza), se pone en escena al di là, una mixtura entre distintos medios de expresión.

Durante el 2003 y viviendo en Buenos Aires, se conectó con el Equipo Argentino de Antropólogos Forense y con H.I.J.O.S. (Asociación de Hijos de Desaparecidos) a partir de lo cual nace la película organizaciones horizontales (doc. 70min). El film fue presentado en el 5º BAFICI, el Festival International de Films de Femmes (París 2004), el Festival Internacional Cinema di Donne (Torino 2004) y el VI° Festival Internacional Derhumalc, Buenos Aires 2004

En 2003 realizó en Bolivia su primer largometraje, Contra-site (docu/ficción – 86 min.), junto con Daniele Incalcaterra. Obtuvo una mención especial del jurado en el Festival Latinoamericano de Santa Cruz (Bolivia, 2005), luego de haber participado de la 60° Mostra del Cinema di Venecia (selección Nuovi Territori, 2003), el Festival International de Toulouse (2004) y el 6º BAFICI (2004).

En 2003, en Patagonia, participó en el rodaje del documental de Incalcaterra, FaSinPat (Fabrica Sin Patrón). En 2005, como corolario de Contra-site, realizó Epicentro Vallegrande (docu/ficción – 79 min.)

La Nación Mapuce (doc – 96min), filmada en la Patagonia con la participación de las comunidades Mapuce de la provincia de Neuquén, es su ultima película. Fue presentada en diversos festivales internacionales y resultó ganadora con el Primer Premio Documental Italiano en el 25º Torino Film Festival.

 

Datos del productor

Daniele Incalcaterra ha realizado más de 15 películas como director, entre las que se destacan FASINPAT (2004 - documental - Primer premio Filmmaker 2005, BAFICI 04, Toulouse 2004), Contra-site (2003 -co-dirigida con Fausta Quattrini-, Selección Venecia 2003, BAFICI 2004, Toulouse 2004) y Tierra de Avellaneda (1992 - documental - seleccionado en Venecia 1993).

La Nación Mapuce de Fausta Quattrini es una de sus últimas producciones, dentro de las diez que ha realizado en su carrera. Entre otras pueden mencionarse El desierto negro de Gaspar Scheuer (2007, Premio Mejor Fotografía, 9º BAFICI), Mandala 999 de Fausta Quattrini y Souvien -toi de moi de Zaida Gorab (1993 – Selección Cannes 1994).

 

Co-produccion: Fondazione la fabbrica, Losone, Suiza - www.lafabbrica.ch

 

Ficha Técnica

Título: La Nación Mapuce

Idea original: Fausta Quattrini y Daniele Incalcaterra

Dirección: Fausta Quattrini

Guión: Fausta Quattrini con Lara Fremder

Producción: Daniele Incalcaterra, Buenos Aires

Co-producción: Fondazione la fabbrica, Losone y Repubblica e Cantone Ticino, Suiza

Imagen: Fausta Quattrini y Daniele Incalcaterra

Sonido: Daniele Incalcaterra - Andrés Piñeyro - Gaspar Scheuer

Montaje: Fausta Quattrini

Composición de imágenes: Mariano Zimmermann

Mezcla de sonido: Santiago Rodríguez

Gráfica: Zeki de San Pablo

Con la Participación de la Confederación Mapuce Neuquina y de las Comunidades

 

Idioma original: Español y Mapudugun

Subtítulos: español

 

 

Datos técnicos: Argentina-Suiza-Italia / 2007 / Color / Beta Digital 16:9 / 96min. / Stereo

Videos de Foucault

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Blog de Michel Foucault: http://foucaultblog.wordpress.com/

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Con detalles imperdibles como esta foto:

Nuevas cárceles, viejos problemas

Posteado en Argentina, Noticias, Política, Política de la Memoria, Sociedad sobre Julio 11, 2008 por Leonardo Sai

¿Cómo se da respuesta desde la arquitectura a los problemas que enfrenta la infraestructura carcelaria, con casi 10.000 reclusos bajo jurisdicción federal y 45.000 bajo jurisdicción de las provincias?
Néstor Magariños
Arquitecto, FADU, UBA. Master en Dirección de Empresas Constructoras e Inmobiliarias (Universidad Católica Argentina - Universidad Politécnica de Madrid). Director del Programa Nacional de Infraestructura Penitenciaria
 
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación ha encarado la renovación de la infraestructura carcelaria y penitenciaria del sistema federal, a través del PRONIPE (Programa Nacional de Infraestructura Penitenciaria) –dependiente de la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios– que se especializa en la planificación, proyecto y ejecución de obras penitenciarias.
El problema aludido, que se centra en la obsolescencia de las unidades carcelarias, la superpoblación y el trato de los reclusos, encierra en su trasfondo un profundo debate cultural que oscila entre la necesidad de una mayor seguridad en la población, y el necesario respeto por los derechos humanos de las personas que se ven privadas de su libertad.
En ese sentido, me permito transcribir lo sostenido por el ex Ministro de Justicia Alberto Iribarne: “El objetivo central de la acción penitenciaria es lograr la reinserción social de las personas que han estado privadas de la libertad. Las acciones conducentes a ese fin comienzan por el cuidado de la integridad física y de la salud de los internos, con la libertad de ejercer las prácticas de sus creencias religiosas, y se continúan naturalmente con las oportunidades de educación y capacitación laboral. Incluyen también la posibilidad de actividades recreativas, deportivas, culturales”, en la reunión del Consejo Federal Penitenciario en Posadas, en marzo de 2006.
Si partimos de la base de que la acción penitenciaria forma parte de un sistema integrado por cuatro pilares: la legislación penal, la policía, la justicia, y el propio sistema penitenciario, llegaremos a la conclusión de que los problemas penitenciarios no pueden ser resueltos solamente por los servicios penitenciarios y las autoridades políticas con competencia en el área.
Debemos pensar que la institución carcelaria no es el final de un recorrido, sino que constituye una función más del Estado, integrada a un proceso más amplio y complejo, tendiente a la protección de la persona humana y del conjunto de personas humanas que conforman una sociedad.
Para enfrentar el problema planteado, es necesario el debate que se debe dar en la sociedad, para comprender que resulta fundamental cambiar el concepto de castigo por el de tratamiento, y que éste se vea reflejado en los espacios físicos, tendiente a la construcción de establecimientos carcelarios que se ajusten a las leyes y normativas nacionales y tratados internacionales.
Se debe buscar que la privación de la libertad forme parte de un proceso de reinserción social, que incluya la educación, la capacitación laboral y mantener un vínculo fluido con su familia. Podría decirse que, mientras antes todo estaba centrado en la seguridad, ahora se tiende a generar ambientes que faciliten las actividades educativas, laborales y recreativas.
Es en este punto donde para desarrollar una política penitenciaria se la debe empalmar con la arquitectura penitenciaria, ya que son necesarios los espacios adecuados que requiera el tratamiento de los reclusos, como, por ejemplo, ámbitos para desplegar las actividades mencionadas, como la educación, el trabajo, la familia y otros.
Con ese objetivo, se ha implementado la construcción, mediante licitación pública, de establecimientos de baja densidad demográfica, con un máximo de 300 plazas, alojamientos individuales o en grupos, con un máximo de 50 celdas, operación descentralizada y diseño armonizado con los derechos humanos de los reclusos.
Asimismo, hay que destacar la importancia del concepto de “progresividad de la pena”, para que el interno sepa que si cumple su condena teniendo buena conducta, estudiando y trabajando, va a ir progresando y mejorando las condiciones, e incluso, posibilitando una mejor reinserción social al finalizar su condena, por lo cual, los establecimientos deben estar diseñados previendo sectores adecuados para cada etapa: cerrados, semiabiertos y abiertos.
Destacando que los proyectos han sido diseñados con el objetivo de dar cumplimiento a lo establecido por la Constitución Nacional y los Tratados internacionales de Derechos Humanos, y más específicamente con lo dispuesto por la Ley 24.660 de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad, encuadrándose asimismo, en las normas establecidas en la Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el tratamiento de los reclusos.
Los proyectos son concebidos siguiendo los más avanzados estándares internacionales en la materia y combinan soluciones proyectuales que integran conceptos de la psicología ambiental, de la prevención del delito mediante el empleo del diseño arquitectónico y del urbanismo, con sistemas de seguridad de última generación.
Nuevas instituciones
Ya ha sido adjudicada, y se encuentra próxima a comenzar, la construcción del “Centro Federal Penitenciario Noroeste Argentino I”, ubicado en la localidad de Gral. Güemes, Pcia. de Salta, cuyo proyecto arquitectónico y documentación técnica fueron íntegramente desarrollados por el equipo de profesionales del ProNIPe, con amplia experiencia en la planificación, proyecto y ejecución de obras carcelarias.
En él se busca incorporar la noción de campus alejado de los centros urbanos, con un doble cerco perimetral, transparente, sin muros, y con contacto visual hacia el exterior (muy diferente de la idea de encierro que daban los penales del tipo claustro), pero a la vez dotado de las más modernas y más eficientes condiciones de seguridad que un establecimiento carcelario requiere.
En 60 hectáreas, tendrá una superficie cubierta de 26.000 m2 y una capacidad de más de 240 plazas por sector. El penal estará dividido en un sector de hombres y otro idéntico para mujeres, que estará en el mismo predio, pero independiente. En el interior de cada uno de los cuatro módulos edilicios autónomos (esquema similar en el de hombres y mujeres), habrá una distribución en dos niveles.
Las celdas y el equipamiento sanitario serán individuales pero no habrá pasillos ni rejas. También habrá un módulo cerrado para reclusos peligrosos y un edificio de programas y servicios.
Todos los edificios tendrán un parque central rodeado de otro espacio verde entre ambos cercos perimetrales, y tendrán espacios comunes, como: salón de usos múltiples, capilla, escuela, biblioteca, talleres, escuela de formación profesional y hasta un jardín maternal.
La idea es que los internos pasen el menor tiempo posible en sus celdas, ya que la vida social humaniza la situación. Debiendo destacar que habrá sectores diferenciados para los presos condenados y otro para los internos sometidos a proceso judicial y aún sin condena firme, tal como lo exige la normativa pertinente.
Siguiendo este modelo, también se encuentra en licitación un establecimiento en la ciudad de Coronda, Provincia de Santa Fe.
Y ya han sido inaugurados un nuevo Centro de Detención en Jujuy (en un predio de Vialidad Nacional), la ampliación de la Colonia Penal de Viedma, la ampliación del Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, la del Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz, la Cárcel Federal de Salta y la Cárcel Federal de Alto Comedero en Jujuy; encontrándose en obra la 1ª etapa de la Cárcel Federal de Formosa, y la ampliación de los establecimientos de Roque Sáenz Peña, Chaco.
Pero el proyecto más ambicioso e importante por su dimensión, es el nuevo penal de Mercedes, el “Complejo Federal de Condenados”, para el cual se ha llamado a un Concurso Nacional de Anteproyectos, mediante un convenio suscripto con el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, abierto para todos los profesionales interesados en incursionar en un tema que requiere de soluciones permanentemente.
Este complejo comprende la construcción de cinco establecimientos diferenciados para el cumplimiento de la pena, con una capacidad total superior a las 1500 plazas y una superficie superior a los 70.000 m2.
Estamos construyendo instituciones penitenciarias de última generación, adecuadas y completas para realizar el tratamiento de los internos de acuerdo a la ley y a los estándares internacionales, pero si paralelamente no logramos que en la sociedad y en los principales actores involucrados se dé un necesario cambio cultural, las cárceles quedarán construidas con espacios subutilizados o desperdiciados, sin cumplir acabadamente con el objetivo de lograr que un máximo número de reclusos se reinserte activamente en la sociedad.

Fuente: Revista Encrucijadas. Revista UBA.

Solicitada

Posteado en Política de la Memoria sobre Julio 8, 2008 por Leonardo Sai

Informe Malos Tratos

Posteado en Argentina, Materiales de ideologìas, Noticias, Política, Política de la Memoria, Sociedad con etiquetas, , , , sobre Julio 8, 2008 por Leonardo Sai

Informe completo acá: informe_malos_tratos_final1

PROCURACIÓN PENITENCIARIA DE LA NACIÓN

INFORME GENERAL

INVESTIGACIÓN:

MALOS TRATOS FÍSICOS Y TORTURA

UN ESTUDIO SOBRE PROCEDIMIENTOS DE REQUISA, SANCIÓN DE

AISLAMIENTO Y AGRESIONES FÍSICAS EN CÁRCELES FEDERALES

ABRIL DEL AÑO 2008

 

 

Petroleras estatales en América Latina; Por Diego Mansilla

Posteado en Argentina, Noticias, Política, Sociedad sobre Julio 4, 2008 por Leonardo Sai

Bajar en word abajo:

petroleras-estatales-en-america-latina-por-diego-mansilla

Petroleras estatales en América Latina: Entre la transnacionalización y la integración (Parte I)
Por: Diego Mansilla (IADE - MORENO)
Fecha publicación: 12/06/2008

 

En el mundo, las reservas de petróleo están dominadas por las grandes petroleras estatales. América Latina tiene países con grandes reservas y empresas estatales. En este trabajo se analizan los casos de las petroleras estatales Petrobras (Brasil) y PDVSA (Venezuela), remarcando las diferentes estrategias de internacionalización de sus negocios. Si bien ambas empresas públicas experimentan una estrategia de transnacionalización, los objetivos son totalmente distintos. Los hidrocarburos representan uno de los insumos clave para la actual organización económica por lo que poseen una importancia estratégica para cualquier plan de desarrollo, crecimiento e industrialización.

Los hidrocarburos representan uno de los insumos clave para la actual organización económica por lo que poseen una importancia estratégica para cualquier plan de desarrollo, crecimiento e industrialización. A esto se suma el hecho de que los hidrocarburos son recursos naturales no renovables con una muy desigual distribución geográfica. Las mayores reservas se concentran en unos pocos países, mientras que los mayores consumidores casi carecen del recurso. Esto hace que el acceso a las reservas sea un factor importante en términos geopolíticos.

En este marco, las grandes empresas petroleras estatales tienen un poder cada vez mayor. Nacidas luego de la ‘revolución de la OPEP’ en 1973 y la ola de nacionalizaciones de la década del 70, las petroleras soberanas dominan la mayor parte de las reservas mundiales. En el año 2006, el 76% de las reservas mundiales de petróleo se encontraban en países de la OPEP y el 10,5% en países de la ex Unión Soviética, más un 3,5% en Brasil, México y China(1). Por tanto, se puede decir que en la actualidad el 90% de las reservas mundiales están en manos de petroleras estatales. Esto genera que las grandes petroleras internacionales (comandadas por las ‘7 hermanas’ que actualmente se agrupan en 4) deban concentrar sus reservas en algunas pocas regiones (mayormente el Golfo de México y el Mar del Norte) o limitarse a operar como socios minoritarios de las petroleras estatales.

Los países dueños de las grandes reservas mundiales no solo hacen valer su peso en el plano económico sino que cada vez más son activos participantes en la arena financiera. Gracias a la renta petrolera que reciben vía las empresas estatales, los ‘terratenientes mundiales’ del petróleo generaron fondos de inversión soberanos que superan los grandes fondos de los países desarrollados. Estos ‘fondos soberanos’ de los países de la OPEP y otros petroleros como Noruega, que crecieron luego de la escalada del precio internacional que se viene experimentando desde 2001 (que acaba de quebrar la barrera de los u$s 100 por barril), realizan inversiones con las ganancias petroleras. A diferencia de lo sucedido en la década del 70, cuando los países petroleros depositaron sus ingresos en los grandes bancos internacionales, hoy estos fondos soberanos (que según el FMI ya llegarían a los 3.000.000 millones de dólares) invierten directamente en los mercados financieros y hasta terminan comprando o salvando a los grandes bancos de los países centrales. En este sentido se entiende la inyección de capital al Citigroup por parte del fondo soberano de Abu Dhabi.

A esto se suma el hecho de que las grandes petroleras estatales están incursionando en nuevos sectores del mercado energético mundial mediante la compra de empresas. Ya no se resignan a la extracción de hidrocarburos (upstream) como sucedía años atrás, dejando los rentables negocios de distribución, refinación, petroquímica o generación eléctrica a las grandes empresas privadas. Esto hace que las petroleras soberanas sean cada vez más importantes en los mercados energéticos mundiales.

Al interior de América Latina, si bien la región es exportadora neta de petróleo y energía en general, la distribución del recurso es también desigual. Mientras que Venezuela se encuentra entre las potencias petroleras mundiales (a punto de certificar sus reservas de petróleo extra-pesado que la catapultarán como la mayor reserva petrolífera del mundo), Brasil (primer consumidor de la región) dependió históricamente de la importación, habiendo llegado recién en el año 2006 a la autosuficiencia petrolera pero manteniendo la dependencia externa de gas natural. Estos dos países, junto con México, acumulan el 90% de las reservas petroleras de la región. En los tres, el mercado petrolero está dominado por sus petroleras estatales PDVSA, Petrobras y PEMEX, respectivamente. Mientras tanto, la mayor parte de los países de la región son importadores netos de energía, aunque en muchos de ellos el papel de las empresas estatales es central.

En la actualidad, las diferentes realidades de los países de América Latina permiten augurar grandes beneficios de la coordinación energética regional. Lo cual genera que la energía esté en primera plana en las discusiones sobre integración regional (tanto el ALBA como la nueva configuración del MERCOSUR con la entrada de Venezuela o el reciente UNASUR).

En este trabajo, se analizarán brevemente las características energéticas propias de Venezuela y Brasil (mayor extractor y consumidor respectivamente) y el papel de sus empresas petroleras estatales. La elección no es casual. Además de la importancia de estos países para cualquier proyecto de integración regional, ambos presentan empresas petroleras nacionales que resistieron la ola privatizadora de los noventa (aunque con ciertas modificaciones ‘pro-mercado’) y, al mismo tiempo que mantenían el dominio de su mercado interno, plantearon una fuerte estrategia de extranjerización. Petróleos de Venezuela (PDVSA) y Petróleo Brasileiro S.A. (Petrobras) se transnacionalizaron, realizando inversiones en mercados energéticos de diversos países de América y del resto del mundo. Por este motivo es que se deja afuera de esta comparación a México (a pesar de su gran peso tanto económico como consumidor y extractor de hidrocarburos) ya que su empresa nacional (Pemex) carece de importantes inversiones externas (2). Sin embargo, ambas empresas llevaron adelante estrategias totalmente distintas en su salida al exterior en cuanto a la focalización geográfica, la relación con los gobiernos receptores y su contacto con sus casas matrices

Como el resto de Latinoamérica, Venezuela y Brasil sufrieron las trasformaciones producto de las exigencias de las políticas neoliberales del Consenso de Washington y sus empresas petroleras fueron unos de los principales objetivos de las ‘reformas pro-mercado’. Luego de la salida de la crisis de la deuda (padecida particularmente por Brasil, México y Argentina), la intervención de los organismos internacionales de crédito (especialmente el Fondo Monetario Internacional) como gendarmes de las finanzas internacionales logró, además de garantizar grandes ganancias a bancos y especuladores, imponer las políticas neoliberales en toda América Latina.

Las ‘reformas’, que planteaban el ‘retiro del Estado de la economía’ para dar lugar a que el mercado distribuyera ‘eficientemente’ los recursos, modificaron fuertemente las estructuras socioeconómicas de todos los países de América Latina. Se implantó un modelo donde desempleo, marginalidad, precarización laboral, exclusión y pobreza son el corolario de la ruptura del entramado social al mismo tiempo que se devasta el productivo.

Uno de los principales objetivos de este plan desindustrializador y dependiente fue el sector hidrocarburífero. Tanto el FMI como el Banco Mundial presionaron por la ‘apertura’ y ‘eficiencia’ en los mercados de petróleo y gas que no significaba otra cosa que la privatización (total o parcial) de las empresas estatales y la derogación de las regulaciones de cada país, permitiendo que las petroleras internacionales tuvieran la libertad de obtener ganancias extraordinarias.

El objetivo de las reformas era quitar todo carácter de bien estratégico al petróleo y a la energía en general. Su único valor debía ser el valor económico, desconociendo sus características de recurso natural no renovable e insumo económico básico. En el país donde esto resultó más evidente fue en Argentina, donde las reformas no sólo rechazaron el valor estratégico de los hidrocarburos transformándolos en meros commodities para su exportación, sino que además este objetivo fue explicitado (3).

Si bien sólo dos países permitieron la extranjerización total de sus hidrocarburos y la privatización de sus empresas públicas (Argentina y Bolivia), el resto sufrió grandes transformaciones en sus estructuras, ganando participación el sector privado (preponderantemente extranjero). En este proceso, si bien continuaron manteniendo la mayoría estatal, tanto PDVSA como Petrobras fueron expuestas a la desregulación y a la entrada de capitales privados extranjeros. Sin embargo, la participación de ambas petroleras en los procesos privatizadores del resto de los países de Latinoamérica fue distinta ya que Petrobras, a diferencia de PDVSA, aprovechó las desregulaciones de los mercados energéticos latinoamericanos para transnacionalizar sus operaciones.

PDVSA, una de las principales petroleras a nivel mundial, internacionalizó sus operaciones buscando mercados, focalizando sus operaciones en el downstream (refinación y distribución) en países desarrollados importadores. Recién en los últimos años dirige sus inversiones a Latinoamérica, haciendo primar una idea de integración energética por sobre la rentabilidad. En cambio, Petrobras, si bien primeramente salió en busca de reservas, rápidamente integró sus operaciones en toda América Latina agregando, además, a la extracción de hidrocarburos, la refinación y distribución de naftas, generación de electricidad, transporte de petróleo y gas, y la distribución domiciliaria de gas natural. Estas diferencias exceden los distintos ‘estilos de gestión’ de dos empresas, y son producto de particulares histórico-políticas de cada país y de sus estructuras productivas.

Brasil: Del monopolio de PETROBRAS a la transnacional integrada

Hasta hace unos pocos años, Brasil carecía de una importante historia petrolera. Luego de la nacionalización de la industria en 1938, el Consejo Nacional del Petróleo reguló el mercado, sin grandes avances en la extracción de petróleo en suelo brasileño. Recién en 1953 fue fundada por el Presidente Getulio Vargas la empresa petrolera estatal Petróleo Brasileiro S.A. (Petrobras). Su función fue principalmente refinar y distribuir los subproductos obtenidos con petróleo importado, ya que Brasil casi no contaba con reservas propias y se encontraba muy lejos del autoabastecimiento. Una petrolera estatal que garantizara energía abundante y a bajo costo era necesaria dentro del plan industrializador que se esperaba llevar adelante. Por eso se tomó como base a la YPF argentina, que había logrado con éxito imponer una empresa estatal integrada que dominaba cada uno de los sectores de la cadena del petróleo y gas. El modelo brasilero impulsó el monopolio estatal del mercado hidrocarburífero para que, con las ganancias obtenidas, Petrobras desarrollara una industria petrolera propia buscando petróleo y gas en suelo brasilero.

Ante el poco éxito de las primeras búsquedas de hidrocarburos efectuadas, Petrobras decide explorar el mar y encuentra petróleo rápidamente. A partir de ese momento se comienza una política agresiva de exploración off-shore (sobre todo en el litoral de Río de Janeiro), desarrollando tecnología propia y obteniendo grandes avances. Así es como en 1985, Brasil iguala las reservas probadas de petróleo de Argentina (cuando en 1980 eran apenas un 50%). Sin embargo, dado el gran crecimiento económico (conocido como ‘el milagro brasilero’), debía importar cerca del 60% del petróleo consumido.

Paralelamente, desde una política estatal activa, se realizaron diversas medidas para minimizar la dependencia brasilera al petróleo importado a la vez que la industrialización pesada exigía cada vez más energía. De esta manera, se generó tanto un importante desarrollo de la energía hidroeléctrica (que hoy representa el 65% de la electricidad brasilera) y la utilización de agrocombustibles como el alconafta proveniente de la caña de azúcar.

Ante la necesidad de importar gran parte del petróleo, Petrobras adoptó la estrategia de realizar inversiones en el exterior con el fin de garantizarse reservas, operando en otros países que contaran con petróleo disponible para exportar a Brasil. Esta idea se hizo particularmente importante en la década del 70, con el aumento del precio internacional y la importancia geopolítica que comenzó a significar el acceso a reservas luego de las nacionalizaciones y la aparición de los países de la OPEP como ‘terratenientes mundiales’. De esta manera, Petrobras obtuvo concesiones y realizó inversiones en países como Argelia, Colombia, Egipto, Irán o Irak. En la década del 80, las inversiones externas privilegiaron regiones como el Golfo de México norteamericano y el Mar del Norte. Mientras tanto, Petrobras seguía invirtiendo en exploración y explotación del suelo brasilero con las ganancias obtenidas.

En 1990, si bien se habían generado grandes descubrimientos de reservas (duplicando las de 1985 y triplicando las de Argentina), Brasil continuaba importando el 66% del petróleo.

A comienzos de la década del 90, se llevó adelante un cambio en la política energética pública, destinada a bajar la dependencia de la matriz energética brasilera al petróleo importado y a la generación de hidroelectricidad que producía recurrentes crisis por sequías. Además de continuar con el desarrollo de los agrocombustibles, se decide convertir parte de su demanda de petróleo al gas natural e incentivar su uso en la generación termoeléctrica. Hasta entonces el gas natural representaba una porción muy pequeña del consumo energético. Esto era producto de que las reservas de gas propias eran insuficientes para garantizar un desarrollo de la demanda. Además, dado que casi la totalidad de las reservas y la extracción tanto de petróleo como de gas se encuentran en aguas profundas o en pleno Amazonas, la mayor parte del gas extraído junto al petróleo se desperdicia.

Para abastecer a la importante demanda potencial que significaba la generación de termoelectricidad por gas (plantas que fueron creadas por la propia Petrobras) y el consumo industrial y domiciliario de los grandes centros urbanos del sur del país, Petrobras firmó a comienzos de la década (por intermedio de su subsidiaria Gaspetro) un acuerdo con la estatal boliviana Yacimiento Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para la construcción de un gasoducto que uniera los dos países. El gasoducto que conecta Santa Cruz (Bolivia) y San Pablo (Brasil) fue comenzado en 1996 y terminado en 1999. En el lado boliviano, el gasoducto pertenece a Ashmore (originariamente Enron), Shell y Gaspetro (Petrobras) mientras que en el lado brasilero Petrobras tiene el 51% y el resto repartido entre Ashmore (ex Enron), Shell, British Gas y otras.

Las reformas neoliberales en Brasil

Como se mencionó anteriormente, la década del 90 generó grandes cambios en las estructuras económicas de toda Latinoamérica mediante la imposición de políticas neoliberales de desregulación y privatizaciones que golpearon particularmente al sector energético. En el caso de Brasil, las transformaciones en la estructura energética fueron impuestas de la mano del presidente Fernando Henrique Cardoso mediante la reforma constitucional de 1995.
La ‘Enmienda Constitucional Nº 9′ permitió el ingreso de capitales privados a las actividades de hidrocarburos mediante contratos de servicios, mientras se mantenía el monopolio federal. Finalmente, la Ley 9.478 de 1997 transformó en letra muerta el monopolio estipulado en la constitución, al otorgar a los concesionarios la libre disponibilidad de los hidrocarburos (incluyendo el permiso de exportar). Para regular la nueva industria petrolera se creó la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), quitándole a Petrobras la concesión de la mayor parte de las áreas. La nueva agencia se encargaría de realizar rondas anuales de licitación de áreas para la exploración. Si bien la ANP otorgó a Petrobras concesiones sobre las áreas con reservas probadas, la petrolera no recibió compensación por la enorme cantidad de datos sobre yacimientos que se licitaron gracias a las inversiones de la estatal.

En las sucesivas rondas anuales, Petrobras se presenta en igualdad de condiciones que el resto de las petroleras. Sin embargo, dado su mayor conocimiento de las áreas y por haber desarrollado innovaciones tecnológicas siendo la primera empresa del mundo en perforación en aguas profundas, la estatal ha ganado la mayor parte de las áreas más importantes (sola o en asociación con otras petroleras, aunque siempre manteniendo la mayoría accionaria y la operación del proyecto). Sin ir más lejos, en 2006 Brasil consiguió el autoabastecimiento (con la puesta en producción de la plataforma P-50) gracias a las grandes inversiones de Petrobras en aguas profundas. Además, a fin de 2007 ha difundido el descubrimiento del megayacimiento de Tupí (con reservas estimadas que cuadruplicarían a las de Argentina) donde Petrobras tiene la mayoría (al igual que en casi todos los yacimientos de la misma cuenca en la capa pre-sal con altísimo potencial).

El control de Petrobras es tan importante que apenas existe una sola empresa privada (la anglo-holandesa Royal Dutch-Shell) que extrae petróleo en Brasil sin control de la estatal. Sin embargo, existen varios yacimientos en manos de empresas privadas que se encuentran en proceso de desarrollo.

Además de la entrada de capitales privados (que mayoritariamente fueron extranjeros) al mercado hidrocarburífero, se llevó adelante un plan de privatizaciones que incluyó a las generadoras y distribuidoras eléctricas. Si bien Petrobras y los gobiernos estaduales mantuvieron un porcentaje alto luego de las privatizaciones, las empresas privadas (principalmente Enron y Gas Natural) lograron importantes posiciones en las prestadoras de servicios públicos.

Es de señalar también que se realizó una apertura del capital de Petrobras al sector privado. La estatal se transformó en una sociedad de economía mixta cotizando en las bolsas de San Pablo, Buenos Aires y Nueva York. El estado federal mantiene el control accionario (según dictamina su estatuto) a pesar de contar con apenas el 32% del capital social y el BNDES el 8% (al 31/12/06). Esto es así ya que el Estado cuenta con el 56% de las acciones con derecho a voto de la empresa. Por esta razón, a pesar de contar con el control empresario, el estado brasilero no recibe la mayor parte de sus cuantiosas ganancias. La participación privada en las decisiones es importante (aunque no mayoritaria) ya que el estatuto les garantiza un director de cinco.

Bibliografía:
- Campodónico, H. La gestión de la industria de hidrocarburos con predominio de empresas del Estado. CEPAL, División de Recursos Naturales e Infraestructura Nº 121, 2007.
- CEPAL. La inversión extranjera en América Latina y el Caribe - 2005.
- Mansilla, D. Hidrocarburos y política energética. De la importancia estratégica al valor económico: Desregulación y Privatización de los hidrocarburos en Argentina. Ediciones del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”, 2006.
- Mommer, B. Petróleo global y estado nacional, Comala.com, 2003.
- BP (British Petroleum) Statiscal Review of World Energy, 2006.

Notas:
1) Anuario BP 2007
2) En realidad, Pemex cuenta con el 4,9% de las acciones de Repsol pero no tiene poder de decisión en la empresa.
3) Ver una descripción de las reformas en Argentina en ‘Hidrocarburos y Política Energética.’

Diego Mansilla. Lic. en Economía (UBA), becario del Area de Investigaciones Interdisciplinarias del CCC y miembro del MORENO.

 

 

 

 

 

La transnacionalización en los 90


Estas no fueron las únicas transformaciones que sufrió Petrobras a partir de la década de los noventa. Desde la segunda mitad de la década, Petrobras comenzó a utilizar las privatizaciones y desregulaciones de los países de Latinoamérica para cambiar su estrategia de transnacionalización. La brasilera aumentó su inversión internacional (aunque siempre más pequeña a la realizada en Brasil) y la concentró en la región, al tiempo que sumaba nuevos segmentos (como la refinación, petroquímica, comercialización de combustibles, generación eléctrica o distribución y transporte de gas natural). El crecimiento fue tan importante que se transfo